148 | Presagios

22 4 0
                                        

PRESAGIOS

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

PRESAGIOS

Alexis estaba metida en su propia cabeza, dejándose hundir en los pensamientos más retorcidos en los que su cabeza los convertía, aquellos que solían ser recuerdos.

Desde que dejó Tokio tenía una mala espina que no la abandonaba. Estaba horrorizada por completo. Ni en sus peores pesadillas habría soñado con una mierda tan grande como esa. Lo que sus ojos presenciaron solo confirmaron una cosa, las cosas iban a cambiar.

Por un lado, las personas seguían viéndose familiares. Por el otro, el alma de la gente cambia. Y en su opinión, la vida había sido dura con sus amigos.

Todo empezó cuando salió de la habitación de Liam hecha un desastre de emociones, entonces encontró a Zayn saliendo de su propia habitación y no hicieron falta las palabras, ella fue a él y él la recibió en su brazos.

—¿Quieres entrar? —le sugirió su amigo.

—Si, por favor —respondió en un susurro, asintiendo mucho.

Zayn abrió la puerta para ellos y la dejó entrar primero. Se sentaron en uno de los sillones y el chico le dio todo el tiempo necesario para calmarse.

—Me pidió un tiempo —le dijo una vez que estuvo recuperada —¿Por qué quiere un tiempo?

—Se siente herido, Alex, —se encogió de hombros, pasó una mano por su rostro y suspiró —a Liam no le gusta que le vean la cara.

—Yo no...

—Alex, entre nosotros, ¿Ya han hablado de lo que está mal con ustedes? —la sola mirada de Zayn le decía muchas cosas.

De alguna forma, Alexis se desconectó de la conversación. Ya no fue capaz de pensar y reflexionar en las palabras que Zayn le decía, ahora solo pensaba en el rostro pálido del moreno, sus ojos caídos por las ojeras y el cuerpo delgado. Algo estaba mal con él. Lo supo al ver su falsa sonrisa, porque no tenía la leve inclinación de cabeza, sus pupilas no se dilataban ligeramente y sus hombros no se alzaban.

Alguien tocó la puerta.

—Dame un minuto —el cantante se puso de pie y fue a atender.

La próxima vez que Zayn volvió lo hizo con Niall.

—Hola, Alex —el rubio hizo un saludo con la mano y mantuvo la distancia.

—Hey, Nialler —llamó con la intención de cortar la pequeña tensión entre ellos.

—¿Vamos a la piscina?

La invitación de Zayn cumplió su propósito por completo, ambos amigos sonrieron y salieron más que dispuestos.

En la piscina estaba Harry, usando un traje de baño azul y gafas de sol totalmente innecesarias. El saludó a los muchachos con cortas palabras y la abrazó mucho contra su pecho, de esa forma tan protectora que tenía para sus más cercanos.

SpacesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora