155 | Estamos de vuelta

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ESTAMOS DE VUELTA

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ESTAMOS DE VUELTA

Alexis puede recordar su infancia a partir de los cinco años, más o menos, a esa edad su padre se fue de la casa. Puede recordar despertar por el sonido del llanto de su madre. Steve dormía con ella porque a los cuatro años le temía a la lluvia por la noche, el ruido que hacía. Ella se salió de la cama y siguió el ruido que la llevó a la habitación de sus padres a un lado, donde su madre lloraba en el suelo y sostenía una hoja. Sabe que se acercó y la abrazó, que su madre la abrazó fuerte. A partir de eso tienen imágenes de su madre llorando, recuerdo que eso se repitió. No recuerda si fue ella o su hermanito, pero uno de ellos preguntó por papá, lo que acabó con su madre llorando y prometiéndoles que estarían bien. 

No lo estuvieron. En algún ellos comenzaron a llorar porque extrañaban a su padre y querían verlo. No entendían por qué no estaba ahí y por qué mencionarlo hacía que su madre llorara.

Un día, su madre comenzó a estar fuera de casa todo el día. La abuela Camila los cuidaba todo el tiempo.

Alexis tiene bien plasmada esta escena en su mente; Steve soplando las velas de su cumpleaños número cinco, o tal vez cuatro, con los ojos rojos, solo eran sus abuelos maternos y algún amigo del preescolar. Esa noche Steve le pidió dormir con ella, abrazaba la única camisa de su padre que lograron salvar de esa vez que su madre metió todos los objetos personales del hombre en bolsas de basura.

Para cuando Alexis empezó la primaria un hombre empezó a traer a su madre del trabajo todas las noches. Su madre se los presentó como su amigo de la secundaria cuando pasó a recogerlos la primera vez. Para entonces, su madre ya no lloraba, es más, ahora sonreía todo el tiempo y les traía golosinas de vez en cuando.

En su siguiente cumpleños, Asher Blake le compró un pastel con la cara de Blancas Nieves y le ayudó a su madre a ordenar el departamente después de que todos se fueran.

No está segura de cuanto tiempo pasó después de eso, pero su madre los sentó en el sofá y les preguntó si les gustaría que Asher los comenzara a visitar, si estaban de acuerdo con salir con él y que venga a jugar de vez en cuando. 

De pronto, Asher se convirtió en uno más ahí. Le regaló a Steve su primera pelota de basquetbol y se ponía una tiara cuando Alexis lo dejaba jugar a las muñecas con ella. Inscribió a Steve al equipo mini de basquet y lo llevaba a los entrenamientos. Fue quien descubrió que Alexis tenía talento para cantar y aplaudió cada ocasión que ella cantó frente a él. Fue con su madre a las presentaciones de la escuela. Y finalmente, se casó con su madre y los llevó a vivir a una hermosa casa con un jardin. 

Alexis cumplió siete años y Steve seis cuando Asher y Olivia les hablaron de si les gustaría que él fuera su padre, si querrían tener su apellido. Fue una de esas conversaciones con muchas lagrimas, pero ambos estuvieron de acuerdo y abrazaron mucho al hombre.  Desde ese momento Alexis dejó de ser Alexis Osment.

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