➽ "Era demasiado joven para saber que lo tenía todo contigo"
Muchas cosas pueden pasar si tienes diecinueve años y una carrera musical en Hollywood. La vida como rockstar puede ser complicada si te enamoras de alguien que pertenece al mismo medio. P...
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FELIZ CUMPLEAÑOS A TI
Recorrer el campus de la universidad a la que su hermano asistía era casi un castigo personal, es decir, nunca tuvo este problema en Medford porque volver a la secundaria que la excluyó por ser diferente no fue una opción cuando se volvió famosa y de repente todos querían disculparse por haber sido malos con ella. Y, a decir verdad, ni siquiera pensó en ir una vez que estuvo en preparatoria, era casi humillante saber que todos lo pequeños sueños de cruzar esos pasillos con sus entonces mejores amigos no se hicieron realidad porque ella encontró sueños más grandes que la amistad.
Era diferente saber que su hermano había logrado cosas que ella ya no tenia la posibilidad de alcanzar, a verlo con sus propios ojos.
Esa escuela. Estás personas. Este campus.
Todos son simplemente parte de una ente y espíritu colectivo que sufren bajo el mismo calvario, casi como... Como su mundo.
Esta era la industria musical de Steve. El decano era su discográfica, los maestros su equipo, probablemente el consejero estudiantil sea como su tipo de relaciones públicas y sus compañeros de clase vendrían siendo como los diferentes artistas en el mundo; todos listos para tomar lo tuyo en cuanto te distraigas o no estés viendo.
Excepto que no lo era. Su analogía tenía un error ahí. Este era el mundo real, como le decían, uno dónde no importaba lo que tenías a su disposición sino lo que estuvieras de acuerdo con ofrecer. Un mundo donde las apariencias no lo eran todo, un mundo donde te respetaban por tu talento y no por la imagen que dabas.
Una vez en Boston, se acondicionó en una habitación de hotel donde abrió su maleta de viaje y se quedó unos quince minutos eligiendo el atuendo adecuado; un vestido aterciopelado de un bonito color celeste que se unia en el medio gracias al cierre dorado, la acompañó de un largo abrigo negro y unas panties del mismo color, obviamente para seguir con el estilo tenía que ponerse unas botas de invierno que no habia usado desde que las recibió, una bufanda y gorro de lana. Feliz con su elección, tomó una deliciosa ducha que la recompuso del vuelo, solo así revisó por última vez todo antes de vestirse. Alisó su cabello porque siempre quedaba mejor con la temporada, se puso color en la cara y perfumo lo suficiente. Le dió una rápida ojeada al regalo que preparó para su hermano y luego lo tomó.
Tyler estaba esperándola estacionado afuera del hotel, dispuesto a llevarla en tiempo récord.
Media hora más tarde, se encontraba coordinando con Tory, quien había contactado a la universidad para tener el horario de Steve Blake y que además había alcanzado a conseguir un informe detallado de los movimientos de su hermano. Gracias a esto pude descubrir a donde iría cuando sus clases culminaran.
Esperó en la cafeteria a una cuadra de la universidad a la que se suponía que todos los estudiantes iban después de clases.
Estuvo en la esquina más alejada, le daba la espalda a los demás y pedía que renovaran su orden de te cada tanto. Cuando el reloj marcó la hora en que se suponía que su hermano llegara, le encargó a la mesera una porción doble de tarta de frambuesa y un milkshake de fresa, porque sabía que eran los favoritos de Steve desde los ocho años.