No vio a Richard Croft después de lo sucedido. Ni ese día, ni los días que le siguieron a ese hasta que todo estuvo resuelto. Y tampoco supo en dónde se alojó todo aquel tiempo.
Leonardo le fue de gran ayuda. Le aligeró bastante la carga burocrática esas dos semanas. Y como esperaba, todo quedó arreglado. La casa había pasado a su posesión al ser el único heredero que se conociera... y que todavía vivía.
Y ya con todo firmado y sellado, se dio a la tarea de guardar todo lo que habían usado en la casa. Paletizó las cajas para tratar de evitar que alguien husmeara y las colocó al fondo del ático.
El número de cajas se redujo bastante después de la limpieza que Twila hizo. Así que no le llevó más que la última mañana que estaría en su casa antes de irse.
(...)
Aeropuerto
Se sintió extraño volver a dejar Canadá, y un extraño sentimiento de melancolía lo invadió al saber que volvería a encontrarse con Twila, de la que por cierto, tampoco tuvo noticias todo aquel tiempo.
Richard Croft se encontraba sentado dos asientos más al frente. Sin duda tratando de no topárselo por ningún motivo.
No hablaron nada al encontrarse en el aeropuerto. Y los dos parecieron estar muy a gusto con la ley del hielo que habían implementado.
(…)
Surrey, Inglaterra
Al llegar a la mansión sus amigos lo recibieron con un gran abrazo.
—¡Eli! —Trixie se le abalanzó y el pobre apenas tuvo unos segundos antes de sentirla encima suya.
—Hola, Trixie —la saludó el abrazándola con fuerza.
—¿Cómo te fue? —le preguntó ella.
Eli apenas pudo contestar cuando Pronto se le pegó como garrapata a las piernas.
—¡Joven Eli! —gimoteó.
Todos rieron.
—Estoy bien, Pronto —miró a Trixie y a Kord—. Y todo resultó bien.
—¿En serio? —quiso asegurarse Kord—. ¿Creí que... —ahuecó una mano al rededor de su boca antes de susurrar—: ya sabes quién te habría hecho la vida imposible.
Eli entendió la clara referencia a Richard Croft.
Sonrió para tranquilizarlos.
—Tranquilos —les dijo—. No me hizo... mayor cosa.
Los demás se miraron entre sí.
Eli sacudió la cabeza.
—Realmente apenas lo vi todo este tiempo. El abogado que Twila tenía de amigo fue quien terminó ayudándome. Y todo salió bien. Powell no hizo nada a parte de intentar matarnos a Twila y a mí.
—¿Como que matarlos? —preguntó Trixie.
—Nada diferente a lo que hemos visto todo este tiempo. Twila se hizo cargo antes de que volviera a Inglaterra.
Trixie captó un leve tono de tristeza en la voz de Eli cuando dijo aquello. Así que esperó hasta que él acomodara las cosas que se había llevado y que también hubiera saludado a sus babosas que en cuanto lo vieron también se le abalanzaron encima y lo llenaron de afecto, para poder hacer la pregunta que rondó su cabeza en cuanto supo que Twila había regresado de Canadá sin Eli.
—¿Eli? —se reclinó en el marco de la puerta mientras Eli rebuscada entre una maleta que recordó que no había subido a la habitación cuando llegó.
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Secretos de un Shane
FanfictionComenzó a acercarse a la puerta hasta que distinguió la voz de una persona murmurar. -Lo siento, Will Shane, pero ya no puedo seguir callando esto. Tu hijo merece saberlo. Un segundo... ¡¿Qué acababa de decir?! -¿Profesor?- habló Eli, quién ya había...
