Un mes había pasado desde que la banda de Shane derrotó a Tad. Por ahora, la tranquilidad reinaba en las 99 Cavernas, aunque no faltaban los oportunistas que intentaban llenar el vacío de Blakk, conquistar las cavernas o simplemente causar estragos menores. Nada que la banda de Shane no pudiera manejar.
En el refugio, el grupo intentaba desayunar... o, mejor dicho, sobrevivir a la comida preparada por Pronto. Mientras Kord y Trixie miraban con escepticismo sus platos, Eli permanecía pensativo, absorto en sus recuerdos.
Recordaba las palabras de Dakota, la amiga de Lian, con quien habían cruzado caminos antes de que ella regresara a la Caverna Flor de Primavera. Dakota, una sabia conocida por su habilidad para predecir el futuro, había sido de gran ayuda para los heridos durante los ataques del Emperador.
⟨⟨—Es un honor conocerte, Eli Shane —había dicho Dakota con una sonrisa cálida, al recibirlo en una pequeña sala.
Eli, algo desconcertado, le devolvió el saludo con un leve asentimiento. Frente a él se encontraba una mujer de rostro sereno, con cabello castaño salpicado de mechones blancos que denotaban su edad.
—¿Usted quería hablar conmigo? —preguntó, intrigado.
—Así es —respondió ella, acomodándose en un sillón—. Quiero advertirte sobre ciertos eventos que se avecinan.
Eli frunció el ceño, confundido.
—¿Eventos? ¿Qué tipo de eventos?
—Premoniciones —respondió Dakota con calma—. Tengo la habilidad de ver fragmentos del futuro, y he tenido dos visiones relacionadas contigo.
El interés de Eli se intensificó.
—¿Qué vio?
—La primera visión me mostró que descubrirás un secreto que tu padre ha ocultado durante mucho tiempo. Un secreto que cambiará tu vida para siempre.
El corazón de Eli dio un vuelco. ¿Un secreto? ¿Qué podría haberle ocultado su padre?
Antes de que pudiera formular sus preguntas, Dakota continuó:
—La segunda visión fue más inquietante. Cuando regreses a las 99 Cavernas, conocerás a una persona que podría convertirse en tu mayor aliado... o en quien te destruya por completo.
Eli retrocedió un paso, atónito.
—¿Quién es esa persona?
Dakota negó con la cabeza, su expresión triste.
—Eso no lo sé. Pero lo descubrirás pronto, Eli. Solo espero que, cuando llegue el momento, esa persona elija ser tu aliada.
Antes de marcharse, Dakota le dirigió una última mirada llena de esperanza.⟩⟩
—Eli, ¿sucede algo? —La voz de Trixie lo devolvió al presente.
Eli levantó la vista, encontrándose con los ojos preocupados de su amiga.
—No... bueno, en realidad sí —admitió finalmente—. Estaba pensando en lo que Dakota me dijo.
—¿Sobre el secreto de tu padre y esa persona misteriosa? —preguntó Kord, dejando su plato a un lado.
Eli asintió, y después de un momento agregó:
—Pensé que Tad podría ser esa persona, pero algo dentro de mí me dice que no lo es.
—Tiene sentido pensar que lo sea —intervino Trixie—. Conocimos a Tad después de regresar a las cavernas y, al final, casi nos destruye.
—Lo sé —respondió Eli—. Pero Dakota dijo que esa persona se aliaría a mí o me destruiría por completo. No ambas cosas.
La banda permaneció en silencio, reflexionando sobre las palabras.
—Y no olvidemos —dijo Pronto, llevándose otro bocado a la boca—, que también mencionó un secreto.
Eli suspiró profundamente.
—No tengo idea de cuál podría ser el secreto de mi padre —admitió, frustrado—. Todo este tiempo he intentado descifrarlo, pero no se me ocurre nada.
—Entonces tenemos que encontrarlo —declaró Kord, dándole una palmada en la espalda—. Cuenta con nosotros, amigo.
—Pero, ¿cómo vamos a hacerlo si ni siquiera sabemos dónde está? —intervino Pronto, justo antes de recibir un golpe de Trixie en la cabeza.
—Podríamos investigar los símbolos del portal que usamos para llegar a las Cavernas del Este —sugirió Trixie—. Quizás nos lleven a alguna pista.
Eli levantó la mirada, animado.
—¡Claro! Podemos empezar por ahí.
—Pero, ¿dónde investigaremos algo así? —preguntó Pronto, confundido.
—¡En la biblioteca de Colina Topo! —exclamó Eli—. Acaban de terminar de reconstruirla, y tiene registros de toda Bajoterra.
Las babosas de Eli emitieron chillidos de aprobación, mientras él continuaba emocionado:
—Ahí podría haber información sobre dónde está mi padre y cómo viajar sin correr peligro.
En ese momento, la olotablet de Trixie vibró, interrumpiendo la conversación. Ella revisó la alerta y levantó la vista con seriedad.
—Chicos, la pandilla ULA está atacando la Caverna Campo Callado.
Eli suspiró.
—Supongo que la investigación tendrá que esperar. ¡Vamos! —dijo, mientras se dirigía a su mecabestia, listo para enfrentar una nueva batalla.
A pesar de la urgencia, su mente permanecía inquieta. No podía dejar de preguntarse: ¿Cuál era el secreto de su padre? ¿Y quién era esa persona que determinaría su destino?
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Secretos de un Shane
FanficComenzó a acercarse a la puerta hasta que distinguió la voz de una persona murmurar. -Lo siento, Will Shane, pero ya no puedo seguir callando esto. Tu hijo merece saberlo. Un segundo... ¡¿Qué acababa de decir?! -¿Profesor?- habló Eli, quién ya había...
