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Ya conocéis el signo que llevo. Por lo tanto, ¡id a buscarlo!

-Vemos la alhaja -dijo una niña- y sabemos que te envia la emperatriz infantil. Pero, quien eres tu?

-Me llamo Cairon -refunfuño el centauro-, cairon el médico, si es que eso os dice algo.

Una anciana encorvada se adelantó y dijo:

-Es verdad. Lo conozco. Lo vi una vez cuando todavía era yo joven. ¡Es el médico más importante y famoso de fantasía!

El centauro hizo un gesto de saludo con la cabeza. -Gracias,mujer -dijo-,y ahora, si alguno de vosotros fuera tan amable y trajese de una vez a Atreyu... Es urgente. Esta en juego la vida de la emperatriz infantil.

-¡Yo lo haré! -grito una niña  que tendría unos cinco o seis años

Corrió y, pocos segundos más tarde, se la pudo ver entre las tiendas, sobre un caballo sin silla que partia al galope.

-¡Vaya, por fin¡ -refunfuño Cairon. Y perdio el conocimiento

Cuando volvió en si, no supo al principio donde estaba, porque a su alrededor reinaba la oscuridad. Sólo poco a poco se dio cuenta de que se encontraba en una tienda espaciosa, echado sobre una manta de piel. Parecía ser de noche y, por una grieta de la cortina que hacia de puerta, penetraba el resplandor de las llamas de una hoguera.

-¡Por los clavos de una herradura! Murmuró mientras trataba de incorporarse-. Cuanto tiempo llevo aqui?

Una cabeza echó una ojeada por la cortina de la puerta, se retiró y alguien dijo -si, parece que se a despertado.

Entonces la cortina fue corrida a un lado y entonces entró un muchacho de unos diez años. Llevaba pantalones y zapatos de cuero blando de búfalo. Tenía el torso desnudo y sólo le colgaba de los hombros un manto purpúreo, al parecer de pelo de búfalo, que le llegaba hasta el suelo. Su pelo, largo y de color negro azulado, lo llevaba atado en la nuca con tiras de cuero, formando una trenza. En la piel verde aceitunada de su frente y su mejillas habia pintados, en color blanco, algunos adornos sensillos. Sus ojos oscuros centellaban coléricos mirando al intruso, pero por lo demás no se apreciaba en sus facciones emocion alguna.  

la historia  sin finHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora