Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

3,10

62 2 0
                                        

El centauro bebio a grandes sorbos, luego se enjugó la barba y dijo, poco mas tranquilo:

-¡Gracias, qué bien me hace! Ahora me siento mejor. Escucha, Atreyu, no necesitas aceptar ese encargo. La emperatriz infantil lo deja a tu elección. No te lo ordena. Yo se lo explicaré y ella encontrará a otro. No debia de saber que eres un muchacho. Se habrá confundido con otro;esa es la única explicación

-En qué consiste la misión? -Quiso saber Atreyu

-En encontrar el remedio para la emperatriz infantil -respondió el viejo centauro- y salvar a fantasía

-La emperatriz está enferma? -preguntó asombrado Atreyu.

Cairon comenzó a contar lo que le pasaba a la emperatriz infantil y lo que habían relatado los mensajeros de toda fantasía. Atreyu siguió haciendo preguntas y el Centauro las contestó lo mejor que pudo. Fue una larga conversación nocturna. Y cuanto mejor comprendia Atreyu todo el alcance de la fatalidad que habia caido sobre fantasía, tanto más claramente se dibujaba en su rostro, al principio tan reservado, la más franca consternación.

-Y yo -murmuró finalmente con labios pálidos-, que no sabia nada de todo eso...

Cairon miro al muchacho por debajo de sus espesas y blancas cejas, de una forma seria y preocupada.

-Ahora ya sabes cómo están las cosas, y quizá comprendas por qué perdí la serenidad al verte. Y, sin embargo la emperatriz infantil pronunció tu nombre. <<Ve y busca a Atreyu >>, dijo. <<Pongo en él toda mi confianza >>, dijo. <<pregúntale si quiere emprender la gran búsqueda, por mi y por fantasía >>, dijo. No sé por qué te eligió a ti. Quizá sólo un muchacho como tú pueda realizar esa tarea imposible. No lo sé y no puedo aconsejarte.

Atreyu se quedó sentado con la cabeza baja y silencio. Comprendía que se le presentaba una prueba que era mucho, muchísimo más importante que su caza. Hasta para los mayores cazadores y los mejores exploradores hubiera sido difícil de superar. Pero para él resurtaba excesiva

-Qué? -Le preguntó en voz baja el centauro-. Quieres hacerlo?

Atreyu levantó la cabeza y lo miró de frente.

-Quiero -dijo con firmeza   

la historia  sin finHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora