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Cuando Edgar le pidió que entrara a la habitación, no le sorprendió del todo. Quizás sí que entrara antes que el presidente. Lo que realmente sí le atribuyó confusión fue el aspecto de preocupación del hombre.

Al entrar y acercarse a la cama y sentarse en la banca a su costado con el alivio más grande posible, descubrió el por qué.

-¡Ranpo-san!-Exclama contenta- Qué bueno tenerte otra vez en buen estado, has de estar fe-

Sí había notado el amargue en su mirar, como con su entrada le siguió como un depredador a su presa, pensaba que era por el ambiente. No esperaba que la rabia fuese dirigida a ella.

El dolor no le llegó emocionalmente, sino por medio de la cachetada que este le dio una vez estuvo a su alcance.

- Siempre he confiado en ti para que me trates - Empieza Ranpo, su mano aún permanece en el aire tras el golpe.

- ¿Y ahora que te necesitaba no has corrido a cubrirme la espalda?

Yosano baja la mirada y pellizca su labio, sublime en como se encorba de un momento al otro.

- ¿¡Por qué no has usado tu habilidad?!

Le duele el solo reconocer que esta conversación sí sucede. Quisiera creer que es una pesadilla y ya...

Porque es la primera vez en la que siente que ha fallado como ángel de la muerte.

-¡Sí lo hice!- Exclama ella.

-¿¡Y qué hay de Kichirō, eh?! ¿Crees que a mí me importa más mi propia vida que la de él?- Grita, unas lágrimas caen. Y en su trayecto, perecen en la cobija de su cama - ¿Por qué no a él?

Yosano abre la boca grande con fin de responderle, pero al ver que su respuesta sería pátetica, sus labios se encogen lentamente.

Mira a Ranpo y detesta la imagen. Él se aferra a las barandas de la cama firmemente, su pecho está comprimido, su cabello hecho una mata desordenada y su rostro...

Es un boceto de dolor y angustia.

- Enserio lo siento, Ranpo-san, no sabía si tu aceptarías correr el riesgo...de un intento en vano.

Aire deja los labios del mayor y este toma unos segundos para calmar su mente y pensar.

- Estás muy errada entonces...- Ranpo masculla - Porque si hay algo que Edgar y yo tenemos en común es el lanzarnos a hacer cosas sin pensar dos veces en si moriremos.

Este se movía en su puesto y luego ella figura que se planea levantar.

- ¡Hey! ¡Estáte quieto, debes descansar!

Yosano lo presiona contra la cama por los hombros, mientras que forcejea con su amigo agresivamente. Aquel albedrío, llamaría la atención de Fukuzawa y Poe, quienes entraron de un solo a detenerlos.

— ¡Fukuzawa, mire como esta idiota no hace nada cuando mi bebé se está muriendo allá!

Este aparta a Yosano y la deja con Poe para que él se dedique a Ranpo, quien le mira suplicante.

— Deja de ser malagradecido, ella te ha salvado la vida hace menos de una hora.

— ¡Pero-!

Ranpo — La mera mención de su nombre basta para que sus labios se fijen pegados. Su rostro se nula a seguir su hablar.

— Yo también creo que debe usar "No debes morir". Pero haz de culparme a mí porque no lo ha hecho aún. — Ranpo mira con confusión y su consuelo llega cuando el presidente frota su palma en su hombro de forma delicada.

♡𝚅𝚎𝚛 𝚝𝚞 𝚂𝚘𝚗𝚛𝚒𝚜𝚊♡Donde viven las historias. Descúbrelo ahora