Capítulo cuarenta "Consuelo"

762 50 6
                                        

Luego de aquel horrible suceso Stiles me trajó a casa y me encerré en mi habitación a llorar desconsoladamente, resuelta que no solo fue un beso parece que también tuvieron sexo, ese mismo contacto me lo dijo después de la pelea.
Me sentía horrible, poca cosa, jamás pensé que él me haría algo así.
Al día siguiente no fui a la escuela, Stiles se ofreció a quedarse conmigo pero le dije que no era necesario y ahora estaba aquí en mi cama seca de tanto llorar.

Tocan la puerta —no quiero ver a nadie —hablé.

—¿ni siquiera a mi? —una cabellera castaña que conocía bien, se asomó por la puerta y esa sonrisa con hoyuelos tan tierna se hizo pasó en su rostro.

—pasa Scotty —accedí.

La sonrisa se borró al verme mejor —lo voy a matar, no me importa que el color de mis ojos cambie.

—oye, no quiero que mates a nadie.

—sólo porque tú me lo pides —se sentó en la cama.

—¿Stiles te dejó entrar y quedarte a solas conmigo?

—no es como si vayamos a tener sexo o algo...—dijo como quién no quiere la cosa —a menos que tú quieras.

—no, la última vez me dejaste caminando como pato —reímos.

—era nuevo en eso, no puedes culparme.

—¿Qué haces aquí? —cambié de tema.

—quería saber como estabas, hoy me hizo falta mi feliz estrellita —admitió.

—yo...quiero desaparecer —los ojos se me llenaron de lágrimas —no entiendo por qué me hizo esto...Scott, dime algo...

—si, claro.

—¿Te parezco bonita?

—ah...bueno...te responderé si prometes que esto no sale de aquí —condicionó.

—te lo prometo, lo que pasa en esta habitación queda en esta habitación.

—bien —sonrió —no eres bonita, eres hermosa —admitió.

—¿Y por qué Robbie me engañó?

—no pienses que es tu culpa porque no lo es. —tomó mi mano —es suya por no valorar lo que tiene.

—no entiendo por qué Allison te dejó —negué —¡si eres el novio perfecto!

—no lo soy —negó.

—yo creo que sí, si hubiéramos intentado algo no estaría así ahora.

—Hannah...

—¿Qué?

—¿te gustó? —inquirió.

—yo...

—¡chicos! —Stiles apareció derepente. —¿Qué están haciendo? —preguntó al ver nuestras manos juntas.

—nada, solo estaba consolando a Annah.

—¿Qué haces aquí? —alcé una ceja.

—es mi casa, así que...—Suspiró —encontré información sobre el banco abandonado y nos vamos a juntar en casa de...Derek —parece que recordó lo que pasó ayer —bueno, tu puedes quedarte Annah.

—voy a ir, no voy a mostrar debilidad frente a él.

—si, bueno...te esperamos en la sala. —le  hizo un gesto a Scott para que lo siguiera fuera de mi habitación.

Me cambié rápidamente y me dirigí al living.

—ya podemos irnos —intenté sonreír pero fracase olímpicamente.

AMHESDonde viven las historias. Descúbrelo ahora