Finalmente llegamos a la casa abandonada. Era una estructura de dos pisos, vieja pero con un toque encantador que sugería que, en algún momento, había sido un hogar cálido y acogedor.
—Eso casi no da miedo —comentó Stiles mientras alzaba una linterna que Scott tomó antes de entrar a la casa.
—Sí, claro, porque una casa abandonada en medio de la nada no da miedo —dije con una sonrisa irónica.
Al entrar, notamos que la casa estaba vacía. Los ecos de nuestros pasos resonaban en las paredes desnudas.
—¿Nos separamos? —pregunté al ver que la casa era bastante grande, con habitaciones a ambos lados del pasillo.
—Ah... por supuesto que no —respondió Stiles rápidamente, con una nota de alarma en su voz.
De repente, oímos un ruido, un crujido sordo de madera que nos hizo mirar hacia las escaleras. Scott y Stiles iluminaron el área con sus linternas mientras nos acercábamos con cautela.
—Quédense detrás de mí, ¿sí? —dijo Scott, girándose para mirarnos con seriedad.
—Sí, cariño —asentí, tomando la mano de Melody con más fuerza.
Subimos las escaleras con cuidado, cada paso rechinando bajo nuestros pies. Pasamos por varias habitaciones, todas vacías, curiosamente muy limpias sin una pizca de polvo.
—Tal vez se equivocó de dirección —sugirió Scott mientras continuábamos por el pasillo.
—O mintió —replicó Stiles, su tono lleno de sospecha.
—¿Por qué mentiría? —pregunté, más para mí misma que esperando una respuesta.
Finalmente, llegamos a una puerta cerrada al final del pasillo. Stiles la abrió con cuidado, revelando una habitación que parecía haber sido de un niño. Había juguetes en el suelo y dibujos en las paredes, como si alguien hubiera vivido allí no hace mucho.
—No mintió —dijo mi hermano observando todo con atención.
—¿Por qué no mencionó esto la policía? —inquirió Scott, frunciendo el ceño.
—No saben que está aquí —respondió Stiles—. No pueden entrar sin una orden y no hay un dueño registrado para solicitar una. A menos que haya una amenaza de peligro inminente, no vendrán.
De repente, la expresión de Scott cambió, sus ojos se enfocaron intensamente en algún punto invisible.
—¿Qué pasa? —le pregunté.
—Escuché algo abajo —susurró aun concentrado en el sonido.
—Yo también —añadió Melody, con su pequeña voz tensa.
Con cuidado, Scott, Melody y yo salimos de la habitación, dejando a Stiles atrás. Bajamos las escaleras y nos dirigimos al comedor. Algo estaba fuera de lugar: los cubiertos que antes estaban sobre la mesa ahora habían desaparecido, dejando solo una marca en el polvo. Literalmente los vimos y al voltear ya no estaban, fue extraño.
—¿Lo viste? —le gesticulé a Scott para no hacer ruido.
Él asintió, sus ojos escaneando la habitación en busca de algo.
Oímos un ruido proveniente del otro lado de la casa y corrimos hacia él. Chocamos de frente con Mason y Liam, quienes parecían igual de sorprendidos de vernos.
—¡Ah! ¿Qué hacen aquí? —preguntó Liam, recobrando la compostura.
—Es la casa de Alex —respondió Scott con firmeza—. ¿Y ustedes?
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AMHES
FanfictionDos adolescentes, sin saberlo, comparten un vínculo trascendental: en una vida pasada, fueron amantes y padres de la diosa de los lobos, Ahmes. A medida que el destino los empuja a revivir esa conexión en la época actual, descubren sus roles divinos...
