Decidimos ir al departamento de policía con mi padre. Cuando llegamos, nos recibió con una expresión seria y cansada, y tiró los expedientes de dos jóvenes en su escritorio.
—No voy a dejarlos salir —dijo con firmeza, mirando los papeles—. Tengo dos cuerpos cubiertos de rasguños, y estos dos confesaron haber matado a dos personas.
—Cazadores —corrigió Scott, entrecerrando los ojos.
—Personas, Scott —replicó su suegro, cruzando los brazos—. En defensa propia o no, siguen aquí, y los otros están muertos. Tengo que seguir un procedimiento.
—Sí, pero sabes lo que está pasando —intervine, mi voz más firme de lo que esperaba—. No están a salvo aquí.
—Puede que este sea el lugar más seguro para ellos en Beacon Hills —dijo él—. Al menos aquí, puedo protegerlos.
—¿Stiles pensaría lo mismo? —preguntó Lydia, sin apartar la mirada.
—Especialmente cuando uno de tus oficiales está trabajando con Gérard —añadió Malia, con una ceja levantada.
—No creo que sea verdad —negó mi padre, con una mirada de escepticismo—. Conozco a mis oficiales como la palma de mi mano. Conozco a sus familias, hijos, hermanos y hermanas. Sé quiénes son y confío en ellos.
—¿Y en mí? —inquirí, dando un paso adelante—. Tu nieta está en peligro —dije señalando a Melody, que jugaba distraída en el sillón de la oficina con su muñeca.
Exhaló profundamente antes de responder —Confío en ti, y te aseguro que protegeré a Melody con mi vida —prometió, sus palabras cargadas de seriedad.
—Sabes quiénes eran, pero hay algo allá afuera, y todos tienen miedo —admitió Liam, su tono urgente—. Y está empeorando.
—No puedes proteger a dos hombres lobo de los cazadores, y ya están aquí —insistió Scott, su frustración palpable.
Mi padre nos miró, y luego fijó su mirada en la chica sentada cerca de Melody.
—Eres Queen, ¿cierto? —preguntó—. ¿Estás segura de que te disparó un oficial? ¿Ciento por ciento segura?
Ella asintió lentamente.—Vi las luces parpadeando, una patrulla, vi una placa... un arma, y luego me dispararon —dijo, su voz temblorosa—. Me dispararon en la cabeza, y después ya no recuerdo nada más.
—Su historia suena incompleta —sentenció el sheriff, mirándonos con desconfianza.
—Tal vez porque tiene un hoyo en la cabeza —dije con evidente sarcasmo, sin poder evitarlo. Malia se rió, todos la volteamos a ver, atónitos. Se detuvo rápidamente.
—Lo siento —dijo en voz baja.
—Sheriff, tenemos que sacar a Chang y a Terney de aquí —dijo Scott, con una mirada de urgencia—. Antes de que se den cuenta de que los tenemos.
—¿Y adónde los llevarás? —preguntó él, levantando una ceja—. No puedo simplemente dejarlos ir.
—Si los dejas aquí adentro... —empezó Lydia, pero mi progrnitor la interrumpió.
—Miren, si hay un problema... —de repente, un reflector nos iluminó desde afuera, cegándonos momentáneamente.
Al mirar hacia afuera, vimos a Tamora Monroe y a sus cazadores, con sus armas listas y miradas decididas.
—Melly, ven aquí, cariño —dije, estirando mi mano hacia ella. Melody dejó su muñeca y se acercó rápidamente—. Quiero que te mantengas cerca de mí. Y otra cosa —me agaché para mirarla a los ojos—. Solo confía en tus tíos, tu papi, tu abuelo, Parrish y en mí, ¿sí?
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AMHES
FanfictionDos adolescentes, sin saberlo, comparten un vínculo trascendental: en una vida pasada, fueron amantes y padres de la diosa de los lobos, Ahmes. A medida que el destino los empuja a revivir esa conexión en la época actual, descubren sus roles divinos...
