Emma protestó un poco antes de que salieran de casa. Su madre le había dado libre la mañana a su equipo pero definitivamente ella no se había incluido en ese corto descanso. Después de desayunar ella lo dijo e intentó junto con su tía Alex convencerla para que se tomara libre la mañana pero de la mente de la Capitana no salía el caso en el que trabajaban, sin contar que habían descubierto que su sádico violador vivió en la ciudad hace unos años así que ella seguía con la idea de encontrar a sus víctimas ya que él obviamente no podía hablar todavía.
Para ella no era justo que su madre no se diera aunque sea la mañana libre después de no haber dormido casi nada en días y ni siquiera haber ido a casa con ella unas horas. Entendía lo comprometida que era su madre con el trabajo pero en Chicago era diferente, no trabajaba para una unidad dedicada a crímenes sexuales. Siempre supo que su madre tenía una extraña conexión con las víctimas y siempre se preguntó por qué quería volver ello. Ya no era una niña y sabía de las atrocidades que podían cometer ciertas personas y se imaginaba lo desgastante que fue para su madre, hace tantos años, mantenerse en ese trabajo y lo desgastante que estaba siendo en ese momento.
—¿En qué piensas? —preguntó Matt acercándose a su novia y robándole un beso.
—Hey. Hola —lo saludó Emma volviendo a la realidad y dejando de pensar en el trabajo de su madre—. Buenos días.
—¿No me dirás que pasa? —le devolvió la sonrisa ayudándola a tomar los libros que usarían en la siguiente clase. Miró su reloj un segundo—. Tenemos tiempo para hablar. Nuestra clase empieza en 10 minutos.
—Es el trabajo de mi madre.
—¿Pasó algo?
—Creo que le pegó el caso en el que estaban. Nunca me había dejado sola por tanto tiempo y menos desde lo que pasó con Eli.
—Te sobreprotege quizás...
—Pero sé que es porque me ama. Siempre hemos sido solo las dos.
Él asintió y la miró atento.
—No sé cómo pudo trabajar con eso por ocho años y ahora volver a hacer lo mismo.
—Hay personas que trabajan en eso durante más años todavía.
—Debe ser desgastante y frustrante.
—O tal vez liberador darle el cierre que una víctima necesita... darle la paz de saber que la persona que los hirió esta en la cárcel, pagando por el daño ocasionado.
—¿De dónde vino eso? —preguntó algo sorprendida por la profundidad y sentimiento con la que había hablado. Él se encogió de hombros—. Mi madre tiene un alma tan pura y noble que me fastidia un poco que este rodeada de todo eso. Sé que tiene una razón importante para seguir en ello... no encuentro otra explicación aunque lo que dijiste me gusta y no lo descarto.
—A todos nos motiva algo o alguien —sonrió y acomodó un mechón de su cabello detrás de su oreja—. A mi me motivas a ser el mejor en todo, por ejemplo.
—¿Ah si? —preguntó seria pero poniendo sus brazos sobre sus hombros.
—Sí. Ya no queda nada del chico, jugador de baloncesto que se escondía por los pasillos y todo gracias a ti.
—Yo no hice nada. Tú sí —besó su nariz—, y estoy muy orgullosa de estar viendo al verdadero Matt.
—¿Y de que sea tu novio? —preguntó con una gran sonrisa.
—Puede que sí —se giró para cerrar su casillero—, puede que no —añadió bromeando.
Olivia amaba su trabajo y aunque cada caso se llevaba un poquito de ella consigo no lo volvería a cambiar nunca más. Por muchos años estuvo buscando su lugar en el mundo, su utilidad en él y luego de tanta búsqueda simplemente lo encontró. Un trabajo y una familia a la vez. Su vida al lado de su madre había sido un completo desafío. Muy pocas veces estaba sobria y sonriendo por lo que ella tampoco tenía tantos momentos felices. Una vez se graduó buscó refugio en la academia de policía sin saber con seguridad que sería su vocación.
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Sacrificio de Amor
FanficOlivia Benson regresa a su ciudad natal, New York, después de pasar los últimos 15 años de su vida lejos de ahí. Su hija adolescente de 14 años no estaba de acuerdo con mudarse pero no podía hacer nada al respecto ya que si quería conservar su placa...
