Olivia despertó de una nueva pesadilla sobre lo sucedido en su departamento. Su corazón latía a mil por segundo. Le tomó varios minutos orientarse en la habitación de hospital a media luz. Se frotó sus ojos y respiró profundo. Agarró su celular, en la mesita a su lado, apenas eran las nueve de la noche.
Elliot estaba profundamente dormido en el pequeño sofá a su lado izquierdo. Se quedó observándolo por varios minutos. Era un déjà vu. Ya habían vivido esa situación para su infortunio. Sus recuerdos la llevaron hace varios meses atrás. Las cosas habían cambiado mucho desde entonces. Su compromiso. Su embarazo. No existían más lagunas en su cerebro, recordaba todo.
"¿Cómo voy a decirte que es muy probable que Eli no sea tu hijo? Que sacrificaste lo que sentías por una mujer que no lo merecía."
Sus ojos picaron por las lágrimas que querían salir. Kathy les quitó tanto durante demasiados años.
—¿Te sientes bien cariño? —Elliot estuvo a su lado en cuestión de segundos—. ¿Te duele algo? Llamaré al doctor.
—No. No me duele nada —tomó su mano para retenerlo. Ni siquiera se dio cuenta del momento en el que empezó a llorar—. Estoy bien.
—¿Estás segura? —limpió sus lágrimas y se sentó a su lado cuando ella asintió—. Liv...
—Solo... —sacudió la cabeza e intentó calmarse.
—Me parte el alma verte llorar, Liv.
—Ella nos ha hecho tanto daño.
—Y nunca me perdonaré que te pusiera aquí. Que te hiciera daño.
—No es tu culpa —cubrió su boca y tosió.
Elliot negó con un movimiento de cabeza, no estaba de acuerdo, él era el único responsable de Kathy.
—No sé cómo empezar —susurró mirando sus manos en su regazo—. Eli...
—Nunca debí hablarte de esa forma. Lo mejor que pudo pasar ahora es que Eli viajara a Londres... Tenías razón.
—No me importa tener la razón.
—Si importa. Dejé salir mi frustración contigo.
—Recordé, Ell. La noche en que iba a ir a tu departamento a hablar con Emma —aclaró para que entendiera de lo que hablaba—. Lo que pasó en las escaleras.
—¿Sí? —preguntó sorprendido. Habían intentando reconstruir su día, vio a un terapeuta para desbloquear el recuerdo y nada funcionó—. ¿Ella... Kathy...?
—Traté de alejarme. Dije lo que quería escuchar.
—Tus recuerdos debieron activarse cuando te estaba atacando —desvió su mirada. No podía liberarse de la culpa.
—Supongo. Yo... Ella dijo —empezó a divagar sin saber cómo explicar lo que quería. Era consciente del sufrimiento que le traería y sentía que su garganta se cerraba, que no podía continuar—. Lo siento, Ell. Creo que tú...
Una canción la interrumpió. No tenía idea de dónde venía. Estaba segura que era la voz de Stevie Wonder cantando "Isn't she lovely". Elliot sonrió mientras caminaba hacia su celular que estaba en el piso, al lado del sofá. Le mostró la pantalla y vio el nombre de su hija. Sonrió, fue muy dulce al poner esa canción cuando Emma llamara.
—Hola cariño. ¿Cómo la estás pasando con Kathleen y Amelia?
—Papá... —tomó aire para poder deshacerse del nudo que se formó en su garganta—. Necesito que vengas por mí. Por favor.
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Sacrificio de Amor
Fiksi PenggemarOlivia Benson regresa a su ciudad natal, New York, después de pasar los últimos 15 años de su vida lejos de ahí. Su hija adolescente de 14 años no estaba de acuerdo con mudarse pero no podía hacer nada al respecto ya que si quería conservar su placa...
