Capítulo 62

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Los minutos empezaron a hacerse horas y para ella parecían una eternidad. No escuchaba los ruidos, ni a las personas que hablaban a su alrededor. Poco a poco la sala de espera se había llenado de policías y ella no siquiera sabía cómo es que había llegado ahí. No podía dejar de ver su sangre en sus manos y recordar los latidos cada vez más débiles de su corazón mientras estaba en la ambulancia.

Fin y Amanda habían sido los primeros en correr al hospital una vez escucharon del tiroteo y del policía herido. Ellos se encargaron de levantar a Liv del piso de ese pasillo de hospital para llevarla a la sala de espera junto con los demás a espera de noticias sobre Elliot. Carisi estaba en la calle buscando, junto a otros policías, alguna pista que los guiara al francotirador. Fin quería salir a acompañarlo para buscar al maldito que había disparado a sus amigos pero no quería dejar a Liv en el estado en el que estaba.

Amanda la ayudó a llegar al baño para que lavara sus manos. Continuaba ida y no les respondía por lo que estaban preocupados. Ella se había dejado llevar. Ingresaron al baño y se plantó frente al espejo mientras la rubia mantenía la distancia, cerca de la puerta. No sólo sus manos estaban llenas de sangre, también lo estaba su ropa. Abrió el grifo y dejó que el agua limpiara toda la sangre de sus manos mientras empezaba llorar sin control otra vez. Había intentado contenerse y ser fuerte en la sala de espera pero no pudo más. Su detective se acercó a ella y le dio un abrazo intentando consolarla. Regresaron a la sala de espera minutos después y Liv se volvió a alejar de todos.

—¡Todo esto es tu culpa! —gritó Kathy desde la puerta de la sala de espera. Se acercó a ella rápidamente y la abofeteó—. ¡Él debía estar en casa con Eli, no contigo!

—Yo... no... -puso su mano en su mejilla.

Estaba en shock todavía por lo de Elliot, inmersa en sus pensamientos y recuerdos de buenos momentos con su gran amor, y una vez más no había podido defenderse de las agresiones de Kathy. Pudo centrar su atención en algo luego de varias horas... pero fue lo peor que pudo hacer porque la culpa volvió a invadir sus pensamientos.

"Estaba en su día libre. Estaba con su hijo. Debía estar en casa con su hijo. Lo llamé y por mi culpa lo hirieron de muerte."

Las conversaciones de todos quedaron interrumpidas por los gritos de aquella rubia.

—Kathy, escogiste el peor momento para una escena -intervino Amanda tomándola del brazo y alejándola de su Capitana. La obligó a salir de la sala de espera para que no siguiera armando un escándalo—. ¿Te importa el padre de tus hijos o sólo tus estúpidos celos por tu ex esposo? -preguntó remarcando la última parte—. Elliot está en el quirófano y a ti lo único que te parece importante es atacar a Olivia.

—¡Suéltame! Ella tiene la culpa de todo esto. No debió regresar —cubrió su rostro con sus manos y empezó a llorar—. Elliot estaba bien... Mi familia estaba bien hasta que ella apareció en nuestras vidas.

—Eso no es cierto y lo sabes —aseguró y recibió una mirada de muerte de Kathy. "La llevaré a la cafetería, a ver si se calma con un té" resopló, no le agradaba la ex esposa de su amigo pero todo lo haría por él. "Más te vale salir de esta Stabler"—. Sólo mantente alejada de ella y deja de gritar o te sacaré del hospital.

—Tengo más derecho...

—No tienes derecho alguno, ya no eres su esposa —estaba sacándola de quicio. Tomó aire y le ofreció el té que había comprado—. ¿Los hijos de Elliot ya saben?

—Gracias —dijo, recibiendo el vaso de cartón con la bebida—. No. No les diré todavía... hasta saber algo de él —se sentó en una de las sillas de una mesa vacía.

Sacrificio de AmorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora