En el avión de vuelta a Londres justo minutos antes del aterrizaje en Heathrow, Enzo volvió a sufrir otro desmayo. Tarek se encontraba a su lado. Hablaban de todo lo que les esperaba al poner un pie en Reino Unido. Lo siguiente que vió fue a Enzo con la cabeza hacia atrás y los ojos cerrados con su boca abierta. Tarek pidió ayuda a gritos muerto de miedo. Nunca había visto a Enzo así. No pensó en un desmayo sino en un ictus o un infarto. Una pasajera que era enfermera corrió a socorrerle. Su estado inconsciente solo duró unos minutos. Enseguida abrió sus bonitos ojos de nuevo y emergió al mundo real.
Poco a poco recapacitó y se dio cuenta de lo que había pasado. Por orden de la enfermera Tarek y Phil le pusieron de costado. Un azafato le agarró de las piernas y se las puso en alto. Taron le abanicaba. Una vez en el aeropuerto le trasladaron en ambulancia hasta el hospital. Tarek fue con él y Phil y Taron se quedaron encargados del equipaje. En el hospital le hicieron un electrocardiograma y le pusieron por vena suero y glucosa. Pauline y Duncan acudieron enseguida a verle. También llamaron a John; su médico y amigo.
- Que susto nos has pegado, mi vida –le dijo Pauline abrazandose a él.
- Estoy bien. Solo fue un desmayo. Me han dicho que si no me mareo mucho puedo ya irme.
- Hay paparazzi fuera del hospital esperando a que salgas.
- Está bien.
Enzo estaba más que acostumbrado a todo aquello. Era el precio de la fama y con los años había acabado llevándolo razonablemente bien. Se pertrechó entre Carl y Taron, como solía hacer en esos casos. Los paparazzi, como siempre maleducados hasta la nausea intentaron meterle sus móviles contra la nariz. Contestó someramente a las preguntas que tenían contestación decente y a las que no le interesaba contestar optó por cerrar el pico.
- Mierda, gracias a Dios que ha acabado –dijo acomodándose en el asiento trasero de su jeep.
El trayecto que separaba el hospital de su coche fue de unos treinta segundos a paso firme, pero se le había hecho una odisea. Entre las 24 horas de avión, el agotamiento tras el desmayo y las preguntas impertinentes de aquellos cenutrios, tenía los nervios de punta. Entre el hospital Hammersmith y Old Brompton Road había todavía unos veinte minutos así que Enzo se acomodó en el regazo de su marido y quedó dormido de agotamiento.
La media hora de sueño ininterrumpido le vino fenomenal para llegar a casa con las pilas cargadas. Durante un buen rato no le interesó otra cosa que reunir a todos sus gatos y ponerse a jugar con ellos. Eran sus niños después de todo y les había echado de menos una barbaridad. Como ellos a él.
Duncan no estaba muy alejado de él observando la tierna escena y esperando que Enzo prendiera la mecha para poder sacar el tema. Si había algún cambio en sus bebés él lo iba a notar. El cambio lo notó en Lizzie, su preciosa gata persa. Estaba apática, ni siquiera tenía fuerzas ni para lavarse. Cuando la fue a coger en brazos lanzó un maullido penetrante de dolor. Entonces se le encendieron todas las alarmas.
- ¡Duncan! ¿Qué demonios le pasa a Lizzie? ¿No la llevaste al veterinario como te dije?
- Si, la llevé.
- ¿Y? ¿Qué la pasa?
En aquellos momentos podría haber caído la bomba de Hiroshima y Nagasaki encima de ellos y nada de eso le hubiera perturbado. Su mirada estaba fija en él y su respuesta. No le interesaba nada más en el universo.
- Veras, Enzo. Al parecer Lizzie ha desarrollado un linfoma en los riñones.
- Oh, Dios mío. Eso es cáncer ¿no?
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MR BAD GUY
FanfictionENZO EFSERYAN (FREDDIE MERCURY) ES UN PROMETEDOR ACTOR DE CINE QUE SE ENCUENTRA EN UNA ENCRUCIJADA CON SU NOVIA PAULINE AMOS (MARY AUSTIN). LO QUE PARECE EL FINAL DE TODO, SERA SOLO EL INICIO DE UNA NUEVA VIDA PARA ENZO. HAY HOMBRES QUE MERECEN UNA...