YOUR KIND OF LOVER

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Con esa timidez estrambótica que a veces le salía, Enzo llamó a Tarek al móvil pero encargó la tarea a Duncan. Le encargo que le rogara venir a verle para hablar. Sabía que si Duncan se lo pedía, no se negaría.

Llamaron a la puerta de su tráiler y vió allí a Tarek esperando. En vez de tirarse a sus brazos en plancha, le dijo:

- Pero ¿cómo has llegado hasta aquí tú solo?

A Tarek le había costado tomar la decisión de acudir y ese era el recibimiento. Se contuvo de dar media vuelta.

- Pasa –dijo Enzo mirando a ambos lados y cerrando tras ellos-. ¿Cómo te han dejado entrar aquí? Vaya seguridad de mierda.

- Tranquilo, voy desarmado –intentó quitar hierro al dramatismo de Enzo.

- Oh, cariño. Perdóname.

- Tú eras el que querías verme.

- Si, por supuesto. Te echaba en falta. Siéntate –le indicó el sofá.

- Pues ya que estamos voy a aprovechar yo también. Se que estas trabajando pero no tardaré mucho.

- Tengo unos 20 minutos. ¿Sabes todo lo que da tiempo a hacer en media hora? –le preguntó de repente frívolo.

- Si, creo que será suficiente –dijo intentando evitar ahora el contacto visual.

- Algunas cosas que hemos hecho tú y yo duran eso.

Después de todo lo vivido entre ellos, Tarek enrojeció. Y Enzo, pendiente siempre de todos sus gestos, se complació.

- Bien, tú dirás –reanudó Enzo.

- Nada, es muy sencillo. Creo que hasta aquí hemos llegado. Me lo he pasado muy bien viajando en primera y conociendo Munich. Nunca había viajado por Europa y ha sido emocionante. En general conocerte ha sido una experiencia muy intensa en mi vida. Pero ahora nos debemos dejar marchar.

- ¿Ah, si? –preguntó irónico.

- Si. Te agradezco todos tus regalos, la gente que me has presentado maravillosa y alguna no tanto, la verdad...

- Para esta mierda. ¿Estas cortando conmigo?

- ¿No es lo que querías?

- Pues no. Eres mi nuevo hombre. ¿Cuándo dejaste de serlo?

- Yo creo que desde que rompiste con Lars.

- ¿Qué tiene que ver contigo?

- Todo. Me has estado utilizando para darle celos.

- Cuando iba a Londres a verte ¿también era para darle celos?

- Probablemente.

- ¿Cuándo te presenté a mi mejor amiga era para darle celos?

- Enzo...

- Cuando te enseñé mi nueva casa...

- Tú has orquestado nuestra relación. Tú la diseñaste.

- Por supuesto. El diseño siempre se me dio bien.

- No estoy de broma.

- Yo tampoco. No seas ridículo, cariño. Tú sigues siendo mi hombre y no tengo intención de soltarte.

- ¿Seguro? ¿Por qué me tuve que enterar que habías regresado a Londres por la prensa?

- Oh, Dios. Eso otra vez.

MR BAD GUYDonde viven las historias. Descúbrelo ahora