17. Carta

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Cuando Matty volvió a la ciudad decidió ir a terapia. Sabía perfectamente que sus sentimientos debían parar y estaba desesperado por ayuda. Buscó una terapeuta y agendó una cita. No sabía bien cómo hacer eso sin sentirse juzgado así que decidió contarle de Bryce pero sin mencionar que era su hermano aunque sí contó lo de que le salvó la vida. Ella le dijo que tal vez la atracción era originada por el desprecio que Bryce sentía por él. Y a comparación con lo que llevaba pensando toda su vida, ella le dijo que él no tenía la culpa por el accidente de Bryce. Fue su hermano el que decidió su destino, tomó una elección y si lo odiaba eso no tenía que hacer sentir mal a Matty porque él era un bebé. Le recomendó tratar de hablarlo. Como verbalmente era imposible, le dijo que podría escribirle una carta. Pero Matty no se sentía con la suficiente valentía como para hacerlo.

Estuvo yendo a terapia ocasionalmente todo el año aunque no regularmente. Aún no sabía explicar lo de todas aquellas veces que se masturbó pensando en Bryce.
En momentos así se arrepentía de no tener algún amigo de confianza para poder al menos desahogar sus frustraciones. Sentía que Dylan era su amigo aunque por ser de la familia no podría contarle lo que sentía por Bryce sin escandalizarlo. Además tampoco debía consultarlo con él porque seguramente el pobre Dylan andaría al borde de un colapso puesto que faltaban unas cuantas semanas para el día de su boda. Debía apoyarlo. Pidió permiso para ausentarse un tiempo de la escuela y se lo dieron porque Issac apoyaba a la fundación de la universidad. Matty quería poder pasar esas semanas con Dylan para darle apoyo emocional. También para ver si se animaba a expresar su sentimientos tal y como su terapeuta se lo recomendó.
Llegó a tiempo para la fiesta lujosa que sus padres organizaron para el cumpleaños número 18 de Dylan. El chico se veía tan incómodo ahí como siempre y efectivamente estaba demasiado angustiado sobre la boda que parecía estar al borde del desmayo. Para su cumpleaños, Matty le había hecho unos separadores de libros con muchos materiales. Ese mismo día también escribió la carta que quería darle a Bryce. La guardó en la caja donde desde niño guardaba cosas que eran importantes para él. El dibujo de la primera vez que trató de pedir perdón estaba ahí junto a más cosas. Parecían basura pero no lo eran. Tenía hasta la colilla de un cigarrillo de Bryce. Eso y otras cosas relacionadas a él. Definitivamente parecía estar obsesionado. Pero imaginó que después de entregar esa carta se sentiría mejor.

Al día siguiente de la fiesta mientras desayunaban, Bryce apareció. Al parecer llevaba semanas sin ir a la casa. Su padre lo atacó y su madre lo defendió aunque cuestionó el que no fuera a la fiesta de Dylan. Más que querer que su hijo formara parte de la dinámica familiar, a Katrina le angustiaba que pudieran pensar que su familia no estaba unida. Muy pocas personas sabían realmente que Bryce era rechazado por su familia y ella quería mantener todo así para evitar que la gente del pueblo chismeara al respecto. Por eso las personas que trabajaban en su casa debían firmar un contrato de confidencialidad para que no hablaran de nada de lo que veían ahí adentro. Justo por eso nadie excepto unos cuantos supieron de aquella paliza que el señor Cassell le puso a Bryce. Se sabía en el pueblo que el próximo jefe de la familia sería Issac pero creían que su ascenso se debía más a sus méritos que a la degradación de Bryce. El mayor de los Cassell tenía una mala reputación así que para todos tenía sentido y no hablaban de él porque justificaban su actitud gracias a que todos sabían el acto heróico que hizo cuando era niño por su hermano menor y entendían que eso lo dejó herido e incapacitado para hacer muchas cosas, otra razón más por la que parecía prudente que Issac tomara el lugar de jefe de la familia.

Bryce simplemente se fue mientras sus padres se reclamaban cosas entre ellos. Matty lo observó irse. Quería seguirlo pero entonces les avisaron que Issac llegaría en una semana por alguna razón. Era raro porque Issac había hecho de todo por no regresar pero en ese momento dijo que volvería con un mes de anticipación para su boda. Matty imaginó que tal vez alguien de ahí había hecho algo mal y por eso iba. Issac era tan estricto y perfeccionista que todo debía salir como quería o se molestaba. Al ser el principal proveedor de dinero todos temían hacerlo enojar. Como Issac no toleraba a Bryce, decidieron deshacerse de él. Lo enviarían a la casa del abuelo que estaba lejos de ahí pero no tanto. Matty sabía que si Bryce se iba era para volver después de la boda, cuando Issac no estuviera ahí. Debía darle la carta o pasaría su oportunidad. Pero le daba tanto miedo que simplemente se paralizaba al pensar en eso.
Fue a que le cortaran el flequillo muy levemente y lo pensó en el camino. Debía darle o jamás lograría superar todo aquello y se sentía más que desesperado y cansado de no poder avanzar porque en su mente Bryce aparecía ocasionalmente para hacerlo sentir miserable. A Matty le parecía demasiado injusto que aquella tortura que él llevaba sufriendo por 15 años no le afectara en nada a Bryce. Imaginó que tal vez él no sabía siquiera el suplicio que significaba para Matty el saber que su hermano mayor lo despreciaba. Probablemente no le importaba siquiera. Después de todo a Bryce no parecía interesarle nada que no fuera beber o fumar.

Cuando volvió de cortarse el cabello (que fue sólo un pequeño despunte en su flequillo), su madre le dijo que su hermano ya casi se iba con rumbo a casa del abuelo. Matty corrió rápidamente al interior de la casa en búsqueda de la carta. Cuando la encontró salió disparado hacia el exterior. Bryce se encontraba ahí junto a sus maletas. El señor Cassell le dio instrucciones al chofer y luego unas a Bryce que eran básicamente sobre no volver a aparecerse por la casa porque Issac se enojaría con él y con todos si lo veía. Bryce no lo miró siquiera, lo ignoró totalmente como si no estuviera ahí. De hecho así se había manejado por años, como si no existiera nadie a su alrededor y se encontrara absolutamente solo. Sin embargo Matty no podía olvidar la forma en la que lo miró cuando le llevó la cena esa vez a pesar de que ya había pasado tiempo. Recordó que no observaba nada detrás de él, estaba seguro de que Bryce lo veía a él. Le recibió la comida directamente de sus manos y eso sólo significaba que al menos por un momento estuvo consciente de quién se encontraba a su lado. Motivado por eso decidió ser valiente y darle la carta. Dylan apareció por ahí también seguido de Ken. Matty entonces escuchó una notificación en su teléfono y lo tomó. Era sobre el clima, habría una tormenta de nieve. Analizó las opciones de camino pero no encontró una ruta segura. Se lo comunicó a sus padres. Definitivamente Bryce no podría irse ese día y eso le daba un poco más de tiempo a Matty para decidirse a entregar la carta puesto que todavía no se sentía del todo seguro.

Bryce simplemente se fue al interior de la casa y no apareció. Matty se ofreció a llevarle la cena para ver si corría con suerte y nuevamente lo veía pero a pesar de que golpeó la puerta, éste nunca salió. Imaginó que lo de la vez anterior fue sólo una casualidad que no volvería a repetirse. Se fue a dormir y su último pensamiento fue sobre lo apuesto que se veía Bryce aquella mañana cuando estaba por irse.

Al día siguiente se despertó muy temprano y revisó el reporte del clima para ver si nuevamente tenía suerte y Bryce no podía irse por alguna tormenta sin embargo al parecer el día estaría despejado. Eso lo desanimó muchísimo. Bajó a desayunar luego de asearse y se encontró con sus padres en el comedor.

— ¿Qué pasa cariño?— le preguntó Katrina al verlo un poco decaído—, ¿Está todo bien? Te ves un poco triste. Anímate, hoy será un buen día. El decorador de interiores vendrá para ver cómo arreglaremos la casa y podrás elegir cómo quieres que se vea tu habitación.
— Si él vendrá de la ciudad vecina entonces no lo esperes porque no podrá llegar— le dijo su esposo—. El camino está totalmente cubierto por una avalancha gracias a la tormenta de ayer. Sólo el camino principal está libre.
— A Issac no le gustan otros decoradores, debe ser el de esa ciudad— se quejó Katrina.
— Si el camino a la ciudad vecina está bloqueado entonces significa que Bryce no podrá irse hoy— dijo Matty.
— Sí, ya lo sabe— dijo Katrina—. Se irá mañana cuando el camino esté libre.

El padre sólo hizo una mueca de desagrado. Matty por otro lado celebró internamente. Tendría hasta el día siguiente para entregar su carta. Sentía que podía hacerlo, sólo debía ser más valiente. Quería poder superar todo eso y seguir adelante.

Aunque él no sabía todo lo que pasaría después.

El libro de los amores imposiblesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora