Bryce sonrió.
— Creo que soy un poco masoquista— dijo.
— Eso no tiene sentido— dijo Issac.
— Es la única respuesta que obtendrás— le dijo Bryce—. Ya es tarde para que quieras saber de mí. Ya no podemos fingir ser hermanos.
— Nunca lo fuimos a decir verdad— dijo Issac.
— Te equivocas— le dijo Bryce—. Lo éramos de niños. Eres lo único bueno que recuerdo de mi infancia. Lo demás es sólo... sufrimiento.
Issac no pudo decir nada. Recordaba a su hermano en hospitales y con aparatos conectados a él.
— No debiste hablar mal de nuestra familia— dijo Issac tratando de no sentirse mal—. Así yo no te hubiera odiado.
— Me odiaste porque querías hacerlo— le dijo Bryce—. Porque era más fácil así sentir que no me estabas robando el puesto como jefe de familia.
— De verdad te equivocaste al decir que odiabas pertenecer a esta familia.
— Mi padre me golpeó en medio del patio, ante la vista de todos— dijo Bryce—. Mi propio progenitor que debería amarme me trató como si no fuera un ser humano, ¿Qué se suponía que debía hacer? ¿Qué hubieras hecho tú?
Issac sólo se quedó mirándolo consternado.
— ¿Por qué pasó eso?— preguntó Issac.
— ¿Hasta ahora te importa saberlo?— le dijo Bryce—, has tenido el control de la familia por años y hasta ahora te interesa saber ese tipo de cosas... creo que era más fácil buscar pretextos para odiarme en lugar de respuestas.
— Dime.
— No lo haré— le dijo Bryce mientras se levantaba con dificultad—. No mereces saber nada. No eres una buena persona. Todo lo que conozco de ti desde el día en el que mi padre me desheredó fueron cosas repugnantes. Eres un ser que no sabe hacer otra cosa más que odiar y apropiarse de todo... así que no mereces nada bueno. No estoy diciendo que la maldición te haya escogido por eso pero sí sé que gracias a ella nunca serás totalmente feliz.
— ¿Crees que no lo sé?
— Creo que pensabas que podrías manejarla— le dijo Bryce—. Del mismo modo que manejas todo en tu vida. Pero no es así. Por más poder y dinero que tengas, no puedes controlar la magia. Ella te controla a ti. Así que por fin estás obteniendo lo que mereces y estoy feliz de poder presenciar eso. No me perdería tu boda por nada del mundo.
Issac sólo lo miró fijamente. Se sentía molesto pero también muy herido.
— Creo que por fin podremos ser miserables los dos— agregó Bryce—. Ya era justo. He pasado años siendo sólo infeliz yo. Y Matty, desde luego. Será bueno ver que te unes al club. Creo que la tristeza es la única cosa que Dylan y tú tendrán en común. Así que deberías acostumbrarte a la decepción. Es lo único que puedes esperar de ese largo e interminable matrimonio.
Dicho esto, caminó para el baño. Entró y cerró la puerta. Issac se quedó ahí pensando en todo lo que acababa de escuchar. No quería que su hermano se quedara con la última palabra así que corrió rápidamente hasta llegar a la puerta.
— ¡Bryce, abre la puerta!— le dijo mientras la golpeaba—, ¡Aún no termino de hablar contigo!
— Ya no tengo nada más por decirte— le dijo Bryce desde adentro—. Así que lárgate. Y dile a Matty que no vuelva a acercarse aquí.
— ¡Te equivocas!— le dijo Issac tratando de no ponerse emocional—, ¡Dylan y yo tendremos un buen matrimonio!
— Él te odia— le dijo Bryce—, si no te has dado cuenta entonces eres más estúpido de lo que pensé.
— Empezamos mal pero voy a arreglar las cosas— dijo Issac un poco desesperado—, lo haré muy feliz, tanto que no va a odiarme.
— ¿No crees que ya es tarde para eso? Ya diste una mala primera impresión— dijo Bryce mientras miraba las paredes blancas del baño—. Nunca le vas a agradar. No puedes comprar a una persona así de buena con dinero. Podrías convencerlo siendo amable pero nunca te he visto serlo con nadie.
— He donado muchos recursos a muchas fundaciones.
— Para impresionar a un montón de desconocidos— dijo Bryce—. Eso no cuenta. No para alguien tan bueno como Dylan. Él es... diferente.
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El libro de los amores imposibles
ParanormalSi tu nombre aparecía en el libro dorado junto al de otra persona, debían casarse o de lo contrario cosas terribles le pasarían a todo el pueblo. Dylan lo sabía, creció toda su vida sabiendo que un día debía casarse con Issac Cassell para salvar a s...
