Después de cuestionarse toda la mañana sobre si debía buscar a Bryce y darle la carta o no, Matty se decidió a hacerlo. Lo encontró en el jardín. Iba a acercarse cuando él se giró repentinamente. Sus miradas se encontraron. Sintió un poco de miedo porque esos ojos lo miraban de manera tan fría y despreciable que le resultó imposible no sentirse un poco intimidado. Aún así su decisión era firme y no quería retroceder. Con las manos temblorosas tomó el papel y estaba por dárselo cuando Bryce habló.
— Deberías ir adentro— le dijo mientras sacaba un cigarrillo y se lo ponía en la boca—. Hace frío.
Luego simplemente se fue por un pasillo que daba a detrás de la mansión. Matty no supo qué fue eso. Pensó que tal vez Bryce había bebido alcohol. Ya le había pasado una vez que le habló como si nada porque estaba totalmente ebrio. Pensó que si ese era el caso prefería mejor no darle la carta. Probablemente la tiraría o la rompería. Se sentía muy decepcionado así que mejor decidió ir a la casa. Se encontró con Dylan y leyeron un poco hasta que decidieron salir afuera por un poco de aire puesto que a Dylan la ansiedad de su próxima boda empezó a agobiarlo y quería ayudarlo a desestresarse. Iban a ir detrás del invernadero cuando al llegar vieron a Bryce ahí. Matty sabía que no debía molestarlo y decidió que mejor se alejaran de ahí aunque realmente su miedo era que su hermano lo tratara mal enfrente de Dylan. Nadie le había dicho que ellos no tenían una buena relación y realmente no debían porque hasta donde sabía Dylan, Bryce odiaba a todo el mundo y no a nadie particularmente. No quería ser él quién tuviera que decirle lo que pasaba. Sin embargo Dylan decidió quedarse porque al parecer tenía algo que quería decirle a Bryce. Matty no sabía qué podría ser pero decidió mejor no involucrarse. Dylan dijo que hornearía una tarta y tanto Ken como él fueron a la cocina para prepararle los ingredientes. Estaba en eso cuando Ken le preguntó si Bryce hablaba con él o Issac.
— ¿Sobre qué?— dijo Matty con curiosidad.
— Sobre cualquier cosa— dijo Ken—. Es que parece que es muy introvertido pero sé que no lo es porque hemos hablado en los bares si nos encontramos sin embargo con ustedes no parece hablar y me preguntaba si...
— ¿Bryce ha hablado contigo?— dijo Matty totalmente sorprendido—, ¿De qué?
— De muchas cosas— dijo Ken—. Es alguien de conversaciones interesantes.
Matty no podía creer eso. Jamás había visto a Bryce decir más allá de simples frases, no se lo imaginaba teniendo toda una conversación. Tuvo una idea pero no se atrevía a decirla. Sin embargo la tentación pudo más y habló.
— ¿Alguna vez Bryce te ha hablado de mí?— preguntó con tranquilidad mientras tomaba unos moldes para tarta de un mueble. Realmente la inquietud por saber eso lo estaba matando por dentro.
— Varias veces— dijo Ken mientras tomaba unas bolsas de harina.
— ¿Y qué te ha dicho?— dijo Matty tratando de no parecer que la respuesta lo alteró.
— Hemos hablado sobre usted bastante. Ahora que lo pienso creo que nuestras conversaciones han sido principalmente sobre usted. Al menos sí desde que empecé a encontrarlo en los mismos bares que frecuento. Es algo reciente, tiene como dos años a lo mucho, antes él no iba al mismo bar que yo. Tampoco voy tanto como me gustaría por mi trabajo pero él siempre está ahí...
— ¿Dice cosas buenas de mí?— preguntó Matty interrumpiendo a Ken, le urgía saber la respuesta.
— No exactamente— dijo Ken—. Es que nuestras conversaciones no son comunes. Me imagino que es porque él no es alguien común. Por ejemplo la primera vez que me habló estábamos conversando sobre marcas de cigarrillos y me preguntó qué tan buen amigo eras de Dylan, así de la nada simplemente cambió el tema. Le dije que bastante y entonces me preguntó si yo sabía gracias a que soy el guardaespaldas de Dylan si usted tenía pareja. Le dije que realmente lo ignoraba.
— ¿Por qué Bryce te preguntó eso? ¿No te lo dijo?— cuestionó Matty con extrañeza.
— No, después simplemente me preguntó si no sentía que hacía mucho calor ahí y nos pusimos a hablar del clima. Él cambia de tema mucho así que hablar sobre una sola cosa es imposible...
— ¿Qué más ha dicho de mí?— preguntó Matty.
— Hemos tenido varias conversaciones y no las recuerdo todas pero una vez me preguntó si no me parecía a mí que usted era muy pequeño como para tener 20 años. Creo que él esperaba que usted creciera más. Perdón pero no pude evitar reírme por eso. Fue bastante gracioso. En otra ocasión dijo que usted era demasiado rubio y eso a él le parecía muy brillante. Como si fuera usted el sol, así lo dijo.
— ¿Y eso es algo bueno?— dijo Matty muy confundido.
— Pareció muy nostálgico al decirlo. Me imagino que es porque lo extraña. Usted debería venir de visita más seguido para que su hermano mayor no lo extrañe tanto. Siempre me pregunta si lo he visto.
Matty pensó que tal vez le preguntaba eso porque Bryce quería saber dónde estaba para evitar encontrarlo. En ese caso tenía sentido que muy pocas veces él se hubiera encontrado con Bryce puesto que Ken le decía si estaba cerca o no. Sin embargo las otras cosas sí le parecieron extrañas de verdad. No había una razón por la que Bryce quisiera saber si él tenía pareja o no. Al menos a Matty no se le ocurría ninguna puesto que si se suponía que Bryce lo odiaba no debería querer saber nada de él. Iba a preguntarle más cosas cuando él dijo que debía ir por Dylan. Salió de ahí. Matty se quedó solo un rato pensando en muchas cosas. Simplemente no entendía nada. Aún seguía muy confundido por el comentario de la mañana como para necesitar más en qué preocuparse. Siguió preparando los ingredientes de la tarta sumido en sus pensamientos. En algún momento su madre apareció bien alterada diciendo que Issac acababa de llegar y que estaba muy molesto.
— ¿Por qué está molesto?— dijo Matty.
— ¡Por que la casa y todo esto es un desastre!— dijo ella alterada—, ¡Deberíamos ser perfectos como él! ¡Ahora deja eso y ve a verlo para que deje de enojarse con nosotros!
Matty salió de ahí totalmente alborotado. Fue a la biblioteca con su madre. Se encontró a su hermano junto a Dylan. Notó que estaba tomando su mano y por primera vez los vio juntos. Le resultó una imagen rara pero hermosa. No pudo evitar decirlo.
— Ustedes... se ven bien juntos— les dijo—. Son una hermosa y perfecta pareja.
— Eso es cierto— dijo su madre.
— Entonces parece que es lo único perfecto que hay en esta casa— dijo Issac que aunque no parecía severamente enojado sí se veía evidentemente irritado—. Además de Matty, por supuesto. Porque todo lo demás es un desastre.
El padre llegó con un hombre y se dirigieron inmediatamente a la chimenea para encenderla. Isaac se distrajo con eso y Katrina aprovechó para acercarse a Matty y decirle en un susurro que buscara a Bryce para decirle que se fuera de la casa a un hotel donde Issac no pudiera encontrarlo. Matty iba a hacerlo cuando Isaac habló.
— Necesito hablar con mi familia a solas— dijo y soltó la mano de Dylan mientras lo miraba—, ¿Podrían esperar afuera un momento?
Ken asintió y salió de ahí junto a Dylan. El hombre de la chimenea los siguió. Cerraron la puerta. Matty sintió mucha incomodidad, su hermano parecía de verdad molesto.
— ¿Dónde esta Bryce?— dijo Issac muy serio.
Por unos segundos nadie dijo nada, se quedaron en silencio.
— Él no está aquí— dijo Katrina evidentemente nerviosa y asustada.
— Lo vi en el invernadero— dijo Issac, se veía molesto—. Luego entró directamente hasta aquí.
— Iba a irse hoy pero la carretera se cubrió de una avalancha por la tormenta— le dijo el padre viéndose nervioso pero no tanto.
— No me importa— dijo Issac—. Lo quiero lejos de aquí. Es una deshonra para el apellido Cassell.
— Él está lesionado y no puede irse— le dijo Katrina angustiada—. Su salud es delicada y...
— Bebe y se pelea en bares— dijo Issac enojado—. Su salud está más que bien. Se irá hoy y es mi última palabra.
— Estoy de acuerdo— dijo el padre.
— Es tu hermano aún si no te gusta— le dijo Katrina consternada—. Además la gente va a hablar de nosotros y...
— La gente ya habla de nosotros, mamá— le dijo Issac—. Sobre tu querido y ebrio hijo que no se merece tu consideración. Así que llévenselo ustedes o yo mismo lo sacaré arrastrando.
— ¡Eres demasiado cruel!— le recriminó Katrina.
— ¡Él es toda una desgracia, deja de defenderlo!— le dijo Issac enojado—, además... ¿Qué hace aquí en el mismo lugar que Matty? ¿No dijo la psiquiatra que simplemente estar cerca de él lo pone mal? Si tanto les preocupa su salud deberían alejarlo de Matty...
— ¿Qué?— dijo Matty totalmente sorprendido—, ¿Yo lo pongo mal?
Issac miró a sus padres con rareza. Los dos parecían consternados.
— No puede ser— dijo Isaac muy sorprendido—, ¿Nunca le contaron a Matty que Bryce le tiene miedo?
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El libro de los amores imposibles
FantastiqueSi tu nombre aparecía en el libro dorado junto al de otra persona, debían casarse o de lo contrario cosas terribles le pasarían a todo el pueblo. Dylan lo sabía, creció toda su vida sabiendo que un día debía casarse con Issac Cassell para salvar a s...
