Pusieron una mesa cerca del sofá donde Dylan estaba. Después llevaron muchas cosas para comer.
— Listo, come todo lo que quieras— le dijo Katrina a Dylan—, te sentirás mejor luego de...
— Tomaré un panecillo— dijo Issac y lo hizo.
Luego empezó a comer como si tuviera mucha hambre.
— ¿Quieres que te traigan café?— le preguntó Katrina—, porque sólo hay té. A Dylan no le gusta el café.
— ¿Por qué no?— dijo Issac mientras comía—, el café me ayuda mucho en las mañanas... ¿Pueden traerme algo más? Quiero comida.
— Hace como una hora que desayunaste— le dijo ella.
— Tengo mucha hambre ahora por alguna razón— dijo Issac.
Katrina ordenó que fueran por algo más. Así fue como Issac terminó con varias cosas saladas a su alrededor. Dylan lo observó comer muy sorprendido porque de verdad parecía muy hambriento.
Matty apareció en ese instante. Observó todo con mucho interés.
— ¿No acabamos de comer hace un rato?— preguntó.
— Tengo hambre de nuevo— dijo Issac mientras se comía unas galletas.
— Sí pero la combinación de alimentos que tienes ahí son aberrantes— le dijo Matty.
— Estoy de verdad muy hambriento— dijo Issac—, ¿Ustedes están bien?
— Sí pero te robaré una galleta— le dijo Matty, luego miró a Dylan—, ¿Por qué te ves pálido?
— Se cayó cuando daba un paseo— dijo Katrina.
— ¿Cómo es que ya les pasaron tantas cosas siendo tan temprano?— dijo Matty.
— Algunos somos personas activas— dijo Issac mientras comía.
— Yo sólo avancé un poquito en mi tejido desde la mañana— dijo Matty pensativo.
— ¿Sabe tejer?— le preguntó Ken muy sorprendido.
— Tomé un curso de tejido— dijo Matty.
— Pensé que ese curso lo tomó Bryce— dijo Katrina.
— ¿Cuántos cursos nos obligaste a tomar?— le dijo Issac.
— Quería que fueran adultos independientes— dijo Katrina—. Sobre todo porque su padre es un inútil. No puede hacer nada sin ayuda.
— Papá se enojaría mucho si te escuchara decir eso— dijo Matty.
— Él no está aquí— dijo Katrina.
Entonces uno de los hombres del servicio llegó corriendo.
— El señor Cassell acaba de llegar— dijo y después se retiró.
Todos ahí intercambiaron miradas.
— Lo invocaste— le dijo Issac a Matty.
— ¡Eso no fue mi culpa!— le dijo Matty.
Issac tomó un panecillo y le dio una mordida. Aún cuando estaba comiendo mucho, sentía que no era suficiente y no entendía por qué.
Su padre entró al salón en ese momento. Observó a todos. Vio que Dylan y Issac tenían una mesa frente a ellos con comida. Se acercó aunque realmente no quería.
— Issac, sigues aquí— le dijo.
— Esta es mi casa— dijo Issac mientras tomaba un pastelito y lo ponía al lado de sus huevos con tocino.
— ¿Por qué tu plato es un desastre?— le dijo él mientras se acercaba.
— Tuvo un ataque repentino de hambre— dijo Matty.
— Es asqueroso— dijo él, luego miró a Dylan—, ¿Qué hace él aquí?
Dylan se encogió un poquito y desvió su mirada a la mesa con miedo. Issac se dio cuenta de eso.
— Padre, síentate a mi lado— le dijo.
Él se sentó cerca de Issac sintiéndose un poco nervioso.
— Dylan es mi esposo— le dijo Issac con tranquilidad mientras cortaba su comida—. Hablarás de él con respeto y serás amable.
— Pero...
— No te lo estoy pidiendo— le dijo Issac aún tranquilo—. Es una orden. Soy el jefe de esta familia, mantengo a flote los negocios más importantes desde hace mucho y es más que obvio que se hará aquí lo que yo quiera que se haga, ¿Entiendes?
El señor Cassell sólo observó a su hijo sin poder creerlo.
— Serás amable con todos aquí o te irás a la casa del abuelo— le dijo Issac mientras tomaba otro pastelito y se lo daba a Dylan—. También quiero que sepas que Matty no se va a comprometer porque no tengo planes de que se case a menos que él quiera.
— Un compromiso sería...
— Yo decido lo que es oportuno o no en esta casa— dijo Issac aún tranquilo, nadie ahí podía creer que se viera tan relajado—. Matty no quiere comprometerse y eso está bien. No tienes permiso para tomar decisiones sin preguntarme, ¿Entiendes?
ESTÁS LEYENDO
El libro de los amores imposibles
ParanormalSi tu nombre aparecía en el libro dorado junto al de otra persona, debían casarse o de lo contrario cosas terribles le pasarían a todo el pueblo. Dylan lo sabía, creció toda su vida sabiendo que un día debía casarse con Issac Cassell para salvar a s...
