— ¡Hay que ir a jugar con cubos!— dijo el niño muy entusiasmado.
— No, ya es hora de dormir— le dijo Issac mientras se acercaba—, ¿Qué piensas si te leo el cuento yo hoy?
El niño lo pensó un rato.
— Tú no sabes leer como papi— le dijo el niño—, pero papi no se acuerda cómo leer... está bien.
Issac se giró hacia Dylan y le dijo que podía irse a su habitación. Dylan no lo tuvo que escuchar dos veces, se levantó y se fue rápidamente sintiéndose perdido. Una vez que estuvo en el pasillo, se puso a buscar cuál podría ser su habitación. Pensó en ir a donde solía quedarse pero la encontró muy vacía. No podía ser esa. Regresó entonces por el pasillo y se encontró con Katrina.
— ¿Dylan?— le dijo ella—, ¿A dónde vas?
— Eh... a mi habitación— dijo Dylan muy nervioso—. Fui a... a leerle un cuento a...
Se dio cuenta que se le olvidó el nombre del niño. Se quedó simplemente mirando a Katrina mientras se obligaba a recordar.
— ¿Ya le leíste su cuento a Ethan?— le dijo ella—, ¿Entonces qué haces aquí?
— Voy a mi habitación— dijo Dylan.
— Pero estás muy lejos de ella. Es al lado de la de Ethan.
A Dylan no se le había ocurrido pensar siquiera en eso.
— Sí, allá voy— dijo Dylan.
Se giró y se fue lo más rápido que pudo. Se perdió un poco entre los pasillos porque el interior de la mansión era muy diferente. El papel tapiz cambió y las pinturas también. Todo era muy distinto. Se veía... lleno de vida. Renovado.
Llegó a la habitación del niño y después fue a la de al lado. Entró. Encontró algunas cosas en el clóset pero no pudo decir de quién eran. Vio unos zapatos que parecían pequeños así que imaginó que no podían ser de Issac. Encontró un espejo cuando revisaba el baño y se miró a sí mismo. Le sorprendió ver que se veía igual pero su cabello era distinto. Estaba más corto de enfrente. La ropa que usaba también le resultó muy ajena. Era formal pero no le pareció incómoda. Recordaba que se vestía así cuando había alguna reunión o evento en la mansión pero nada más.
Notó que había una bañera ahí. Pensó en tomar un baño. Sentía que necesitaba un momento para relajarse o enloquecería. Llenó la bañera y después se quitó la ropa. La dobló y la dejó en algún lado. Se metió al agua. Estuvo ahí en silencio mirando el techo, preguntándose cómo le haría para volver a casa. Incluso se preguntó si podría.
Cuando la posibilidad de que se quedara en ese mundo en donde todo era tan desconocido llegó a su mente, sintió ganas de llorar. Estaba tratando de convencerse a sí mismo de que al día siguiente lo resolvería cuando la puerta se abrió de repente. Se giró y vio que Issac estaba ahí usando una bata de baño.
— No me esperaste— le dijo.
— ¡No, vete, no vengas!— le dijo Dylan exaltado mientras se giraba y se encogía más en la bañera.
— ¿Qué?— dijo Issac confundido—, ¿Por qué no?
— ¡Sólo vete de aquí!— le dijo Dylan muy consternado.
Issac salió de ahí y cerró la puerta. Dylan se sintió mejor una vez que estuvo solo. Su corazón aún latía con fuerza. No podía creer que estuvo a punto de estar en el mismo lugar desnudo junto a Issac. Suspiró profundamente para tranquilizarse. Después pensó que probablemente iban a tener que dormir juntos y él definitivamente no estaba dispuesto a eso. Salió de la bañera. Se asomó para ver si no había nadie ahí en el baño, comprobó que no, buscó una bata de baño, se la puso (le quedaba enorme pero no le importó) y después buscó unas sandalias. Esas sí le quedaron bien. Salió de ahí lentamente, alerta. Issac estaba en la cama, aún usando su bata de baño. Ambos se observaron por unos segundos.
— ¿Estás usando una de mis batas de baño?— le preguntó Issac.
— La devolveré pronto— dijo Dylan y caminó hasta el clóset.
Trató de abrirlo pero no pudo, la puerta le pareció rara. Issac se dio cuenta y se acercó. Dylan se hizo a un lado. Issac la abrió.
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El libro de los amores imposibles
ParanormalSi tu nombre aparecía en el libro dorado junto al de otra persona, debían casarse o de lo contrario cosas terribles le pasarían a todo el pueblo. Dylan lo sabía, creció toda su vida sabiendo que un día debía casarse con Issac Cassell para salvar a s...
