97. Búsqueda

57 7 1
                                        

Dylan no supo cómo es que terminó en el auto de Anna. Ella lo tomó de la mano y se lo llevó entre los puestos y juegos mecánicos de la feria, esquivando personas. Él sólo se giró un par de veces para ver qué pasó con su panda, sin embargo no pudo verlo. Quería regresar pero cada vez que le decía a Anna que pararan, ella le insistía en que todo estaría bien y que él no tenía nada de qué preocuparse. En algún momento llegaron a un auto, ella abrió la puerta y básicamente lo empujó adentro. Luego ella entró, cerró y le ordenó a su chófer que se pusiera en marcha.

— ¿Ya vamos a casa?— preguntó el hombre—, ¿Qué pasará con su hermana?
— No iremos a casa, tomarás la estatal y nos iremos por ahí— dijo Anna—, ¡Pero rápido!
— ¿La estatal? ¿A esta hora?— dijo el hombre—, ¿Por qué?
— ¡No te pagan para que haga preguntas, te pagan para conducir! ¡Así que vamos rápido!

El hombre condujo el auto lentamente fuera de ese sitio y una vez que pudo evitar la nieve de la carretera, aumentó la velocidad. Estuvieron en silencio hasta que Dylan le dijo que deberían volver.

— No, sólo sufrirás ahí— le dijo ella—. Te llevaré a un sitio seguro.

Sin embargo el teléfono del chófer comenzó a sonar. Él iba a tomarlo cuando Anna se lo impidió.

— Sólo conduzca— le dijo—. De lo demás me encargo yo.

El hombre no quería pero la orden de esa tarde había sido obedecer a la señorita Anna en todo. Así se lo dijo el señor Gerald Muller así que él decidió limitarse a obedecer.

En la feria, Marie le explicó a Matty todo lo que pasó y no necesitó que le explicaran dos veces el por qué necesitaba buscar a la menor de los Muller y a su niñera. Pensó en llamar a Litzy luego y disculparse, en ese momento debía hacer algo más urgente. Una parte de él no podía entender por qué Issac no parecía preocupado. El destino de todos estaba en juego, no comprendía qué pasó por la mente de su hermano mayor cuando dejó que Dylan simplemente se fuera. Se había dividido la zona con Marie así que los dos estaban como locos buscando sin éxito. Se reencontraron a la mitad de la feria, mientras se sentían muy decepcionados. Estaban enfrente de "la casa de los sustos", Matty iba a planificar que tomaran otra ruta cuando del lugar salió Gretta Muller junto a una mujer. La reconoció gracias a que la vio en la boda de Issac y Dylan.

— Eso no me asustó para nada— dijo la niña rubia con su vocesita aguda.
— Ahora iremos a comer algo— le dijo su niñera—, podríamos...

Entonces fueron interrumpidas por Matty. Él les preguntó por Anna pero tanto la niña como la niñera insistían en que debía estar por la feria, en algún lugar. Matty no quería tener que decir lo que ocurría pero sabía que mientras más pasaba el tiempo, ellos se alejaban del pueblo. Así que le explicó a la niñera que probablemente Anna huyó con Dylan. La mujer, totalmente escandalizada por lo que acababa de escuchar, trató de ponerse en contacto con el chófer pero él no respondió sus mensajes y llamadas. Anna mucho menos, aún cuando su hermanita trató de llamarle. Fueron a buscar el auto y efectivamente, no se encontraba donde debía esperarlas. Viendo la gravedad de la situación, la niñera contactó a Antonietta Muller. Le explicó lo sucedido y ella le dijo que se reuniría con ellos en cuanto antes. Mientras tanto, Matty fue a buscar a su familia junto a Marie. Los encontró donde se encontraban la última vez que los vio, Ken y Katrina se reían mientras Issac los miraba. Todos parecía estar de buen humor. Cuando miraron a Matty, lo invitaron a sentarse a su lado.

— Bryce vendrá pero seguramente ya estará algo ebrio— le dijo Katrina—, así que no importa si te ve aquí. Me imagino que si ha tardado tanto es porque ha de estar bebiendo.
— Él no ha regresado porque está con la policía— dijo Matty molesto—, tratando de que lo ayuden a interceptar al auto en donde Anna y Dylan están intentando escapar.

El libro de los amores imposiblesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora