122. Polilla

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Bryce cerró los ojos y entró a ese lugar. Matty lo vio y lo tomó de la mano para guiarlo.

- Ven, puedes sentarte aquí- le dijo Matty con felicidad.

Bryce caminó a tientas hasta que su hermano le indicó que había un colchón abajo. Él se sentó aún si no veía nada.

- ¿Por qué el invernadero?- preguntó aún sin abrir los ojos.
- Siempre quise venir aquí contigo- le dijo Matty mientras se sentaba a su lado-. Parecía un lugar que te gustaba mucho.
- Venía a pintar a veces- le dijo Bryce-. Otras a dormir. También para evadir a papá... ¿Cómo metiste un colchón aquí?
- Llevo trabajando en eso desde la mañana- dijo Matty orgulloso.
- ¿Te ayudaron?
- Sí, algunas personas.
- ¿Nadie preguntó por qué?- dijo Bryce mientras tanteaba el lugar con las manos.
- Sí pero cambié el tema. Es fácil, nadie aquí cuestiona mucho lo que hago.
- No me sorprende, eres el miembro de esta familia favorito- dijo Bryce mientras se dejaba caer.
- No lo creo- dijo Matty-. Issac es el jefe de la familia.
- Issac sólo debe moverse un poco por la casa para que los demás sientan que les está dando un ataque cardíaco- dijo Bryce-. Da mucho miedo, más si está enojado.
- Eso no parece algo bueno- dijo Matty y se dejó caer a su lado.
- Sí lo es- dijo Bryce-. Issac es joven. No puede ganarse el respeto de todos. Y si no lo respetan, que le teman. Es lo que un buen jefe haría.
- Tú debiste ser el jefe.
- Y habría sido un horrible error- dijo Bryce-. No sólo porque no quiero, sino porque no tengo la actitud para serlo. Además no me importa el dinero o el prestigio. Creo que ser ambicioso es fundamental para ser un buen hombre de negocios.
- ¿No hay nada que quieras?- le dijo Matty.
- Una vida tranquila- le dijo Bryce-. Donde pueda seguir pintando. Es todo... ¿Por qué hace calor aquí?
- Estamos cerca de una fogata.
- ¿Una fogata en el invernadero?
- Sólo por unas horas. Mientras estamos aquí- dijo Matty-. Mamá me dio permiso.
- Mamá no quería que nadie se metiera aquí siquiera porque quiere proteger sus plantas.
- Sí pero ella le hace caso a Ken- dijo Matty-. Le pedí que me ayudara.
- Y como le agradas, él convenció a mamá- dijo Bryce.
- No fue muy difícil.
- Porque le agradas a todo el mundo- dijo Bryce.
- Siempre dices eso- dijo Matty mientras se quitaba la ropa-. Suenas celoso.
- Lo estoy- dijo Bryce-. No sé si de que la gente te ame o si de no ser yo amado de esa forma.
- Aún podrías hacer que te quieran- dijo Matty.
- No, esa es una habilidad que no tengo- dijo Bryce-. Y creo que si alguien te ama, lo correcto es amar de vuelta. Pero a mí no me interesa querer a otros. Eso no debe pasar contigo.
- A mí me agrada mucho la gente a la que le agrado- dijo Matty y se quitó la camiseta para quedar totalmente desnudo. Luego se acercó a Bryce para empezar a quitarle la ropa.
- Eres de verdad una amable persona- le dijo Bryce.
- ¿Por ayudarte a quitarte la ropa?
- No, por considerar que cada persona tiene algo que la hace agradable.
- Creo que hay algo que vale la pena en cada persona- dijo Matty mientras metía sus manos entre los pantalones de Bryce.
- No, no es así- dijo Bryce mientras se quitaba las gafas oscuras pero sin abrir los ojos-. La gente en su mayoría es una mierda y sólo las personas bonitas pueden ver cualidades en donde muchas veces no hay nada.
- No deberías ser tan pesimista- le dijo Matty.
- No es pesimismo, es la realidad- le dijo Bryce mientras sentía cómo el tacto de las manos cálidas de Matty era muy agradable.
- Te hace falta tener más fé en la humanidad- le dijo Matty-. Pero tal vez es porque no te han tratado muy bien hasta ahora... de ser así, déjamelo a mí. Me encargaré de hacerte sentir muy querido...
- Ya me siento muy querido- le dijo Bryce-. No tienes que hacer nada...
- Hay mucho que quiero hacer todavía- dijo Matty feliz-. Dame una oportunidad.

Después procedió a meterse el miembro de Bryce en la boca.

Estuvieron ahí por dos horas. Nadie los interrumpió porque sabían que ir al invernadero estaba prohibido, únicamente podía ir el jardinero y él tenía que trabajar en los bosques de los alrededores ese día, no tenía motivo para ir al invernadero.
Después de terminar de darse amor, Matty ayudó a Bryce a vestirse.

El libro de los amores imposiblesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora