La ceremonia de unión era un evento muy simple que se había hecho desde el inicio de la maldición. Parecía una especie de boda aunque no se decían cosas como votos y tampoco se entregaban anillos. Sólo era la pareja frente al descendiente de la bruja Cristabella y la gente del pueblo detrás de ellos como testigos de lo ocurrido. Varias veces este evento sucedió incluso al exterior.
Cuando se construyó la iglesia la gente decidió oficiar la ceremonia ahí. Tradicionalmente la pareja debía caminar unida desde afuera de la iglesia hacia adentro en donde los demás ya los esperarían. Por eso Issac y Dylan se quedaron afuera de la iglesia mientras todos los demás se acomodaban en el interior del recinto. Los Cassell obviamente salieron para acompañar a Issac (menos Bryce que para evitar verse con Matty se quedó adentro).
Los Jensen también decidieron salir y quedarse con Dylan.
— Te ves muy bien— le dijo Becca a su hijo—. Luces muy apuesto.
— Eres un novio perfecto— le dijo Simon.
Sin embargo Dylan no le puso atención a lo que le dijeron. Se quedó ahí mirando a los Cassell que se encontraban cerca de la entrada pero a cierta distancia de ellos. No escuchaba qué decían pero los miraba hablarse. Issac notó que Dylan miraba hacia su dirección y decidió simplemente desviar su mirada hacia Matty.
— Necesito agua— dijo.
Matty tomó una botella y se la dio. Issac bebió un poco y luego se la regresó.
— Después de la boda, regresarás a la otra ciudad— le dijo su padre—. Creo que no te hará bien quedarte más tiempo aquí.
— Ya lo había pensado— le dijo Issac—. Me iré en cuanto pueda. Bryce irá conmigo.
— ¿Bryce?— dijo Matty muy sorprendido.
— Lo que necesita Bryce es ir a un lugar donde puedan ayudarlo— dijo el padre—. Si va a estar contigo en tu departamento en la ciudad sólo te va a causar problemas.
— Quizá el cambio de ambiente le haga bien— dijo Katrina—. Además me parece bien que ellos quieran pasar tiempo juntos. Es lindo que trabajen en su relación como hermanos.
— La única relación en la que deberías trabajar es en la que tendrás con ese niño tonto de ahí— dijo el señor Cassell con rencor mientras miraba a Dylan—. No sé cómo le harás para que además de él otra persona viva contigo.
— Dylan no irá conmigo— dijo Issac—. Se quedará aquí.
— ¿Lo dejarás en la mansión?— dijo Matty sorprendido.
— No— dijo Issac—, se quedará en casa con sus padres.
— Entiendo que no quieres verlo en nuestra casa siquiera pero no puedes deshacerte así de él— le dijo su padre—. Las personas van a hablar de nosotros. Debe al menos vivir en la mansión.
— Él será más feliz estando con su familia— dijo Issac—. Quizá hasta pueda seguir con su vida como cualquier otra persona.
— Pero no va a ser cualquier persona— le dijo su padre—. Va a ser tu esposo y su deber es estar contigo.
Issac no tenía ganas de seguir hablando de eso. No le interesaba, ya se sentía muy cansado al respecto. Suspiró.
— No quiero que huya de nuevo— le dijo Issac a su padre—. Podría hacerse daño. Se quedará en su casa y ustedes no lo van a molestar, ¿De acuerdo?
Nadie ahí dijo nada, simplemente lo miraron.
Dylan seguía mirándolos a la distancia. No le interesaba saber de qué hablaban pero sí le parecía curioso que estando en una situación tan complicada, pudieran hablar con normalidad. Él sentía que no podía respirar. Iba a alejarse un poco para tomar aire pero apareció el alcalde y les dijo que ya era la hora.
Becca tomó a su hijo del brazo y lo acercó a las puertas de la iglesia. Issac suspiró antes de caminar hasta detenerse al lado de Dylan.
Entonces les avisaron que ya era momento de entrar al recinto.
La iglesia tenía un pasillo largo dividido por dos columnas de bancas alineadas. Las personas del pueblo estaban sentadas ahí pero al ver a la pareja en la puerta se pusieron de pie. Al final de aquel pasillo se encontraba Linden que usaba una túnica roja y sostenía una enredadera de plantas.
El alcalde les indicó que ya podían avanzar. Los dos caminaron lentamente en silencio. Nadie dijo nada, sólo los miraron recorrer ese sitio con mucha lástima, sintiéndose afortunados por no ser ellos.
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El libro de los amores imposibles
ParanormalSi tu nombre aparecía en el libro dorado junto al de otra persona, debían casarse o de lo contrario cosas terribles le pasarían a todo el pueblo. Dylan lo sabía, creció toda su vida sabiendo que un día debía casarse con Issac Cassell para salvar a s...
