Matty estaba con Angela frente a la chimenea. Ella le contó algunas cosas sobre su viaje hasta ahí con Issac mientras Matty no dejaba de reírse.
— ¿Hubieras podido abandonarlo en la carretera?— le preguntó Matty de buen humor.
— Él hubiera podido regresar hasta aquí por su cuenta, ¿No es así?— le dijo ella—, debe saberse el camino...
— De todos nosotros, Issac es el que menos ha vivido en este pueblo— dijo Matty—, no sé si podría volver a casa en una situación así.
— Entonces me alegro de no haberlo abandonado— dijo ella—. Pero sí quería. Él estaba de un pésimo humor.
— Pero ahora ya arregló las cosas con Dylan— le dijo Matty—. Gracias a ti.
— No hice nada— dijo ella—. Sólo vine hasta aquí y siento que no debí tomarme tanta libertad. Creo que sólo fui muy inapropiada.
— Issac quería que estuvieras aquí— le dijo Katrina—. Fue muy amable de tu parte venir hasta este lugar.
— Sobre todo porque hace mucho frío— le dijo Matty—. Debe ser muy distinto a lo que tú estás acostumbrada.
— Un poco— dijo ella—. Pero no es sólo el clima. Sinceramente esto... parece otra dimensión. Como si hubiera entrado al universo de una película de Disney.
— ¿Qué película sería?— le dijo Matty.
— Una antigua— dijo Angela—. Con apuestos príncipes y...
Ella recordó lo que Bryce le dijo.
— ¿Ocurre algo?— le preguntó Matty al verla tan pensativa.
— Sólo... recordé algo— dijo ella—. En esas películas hay brujas, ¿No? De esas que le ponen hechizos a las manzanas o que ponen a dormir a las princesas.
— Ah, brujas— dijo Matty un poco nervioso—, claro, de esas brujas...
— No te preocupes, no hay nada de eso aquí— le dijo Katrina de buen humor.
A Angela le pareció raro siendo que Bryce parecía muy serio cuando le dijo todo eso sobre las brujas. Pensó en hablarlo con él la próxima vez que lo viera. Dylan y Ken volvieron así que ellos cambiaron de tema. La noche llegó y todos se fueron a sus habitaciones. Angela fue a la suya y se encargó de cerrar bien la ventana. No creía en brujas pero pensó en que era mejor prevenir.
Dylan entró a la suya. Issac estaba dormido. Tomó un baño y después se unió a él en la cama. Pasó su mano sobre sus cabellos. Notó entonces que una sensación no muy agradable lo invadió en cuanto tocó la piel de Issac.
— Sigues sin estar bien, ¿Verdad?— le dijo Dylan—. No te preocupes, mañana buscaré un modo de ayudarte.
Después besó su frente y se acomodó para poder abrazarlo. Issac no se despertó para nada.
— Buenas noches— le dijo Dylan.
No tardó mucho en dormirse. Se despertó porque llegaron para recorrer las cortinas. Era Marie. Dylan se apresuró a tocar la frente de Issac. Notó que la sensación que sintió el día anterior ya no estaba. Eso lo puso feliz. Se cambió como pudo y bajó a la cocina.
Litzy y Sarah lo esperaban. Él les dio algunas órdenes sobre lo que se debía hacer en el desayuno. Se pusieron a trabajar y no tardaron mucho en tener listo todo. Después Dylan se unió a los demás en la mesa. Matty parecía alegre y hablaba mucho con Angela. Katrina se veía bastante contenta, Dylan imaginó que era porque su esposo no se encontraba ahí. Ordenó que le llevaran el desayuno a su habitación al señor Cassell. Lo mismo para Bryce. Ken pensó en ir por Issac pero él llegó solito, viéndose tan espectacular como antes. Tomó su lugar en la cabecera de la mesa.
— ¿Te sientes mejor?— le preguntó Katrina.
— Muy bien— dijo Issac—. Casi parece... magia.
— Que te sintieras mal de repente es lo que parece verdaderamente mágico— le dijo Matty.
— Quizá sólo estaba cansado— dijo Issac—. Hice muchas cosas mientras estaba en la ciudad.
— ¿Te urge volver?— le preguntó Katrina—, porque podrías quedarte unos días más para descansar apropiadamente.
— Me gustaría pero no sé si los demás estén de acuerdo— dijo Issac.
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El libro de los amores imposibles
МистикаSi tu nombre aparecía en el libro dorado junto al de otra persona, debían casarse o de lo contrario cosas terribles le pasarían a todo el pueblo. Dylan lo sabía, creció toda su vida sabiendo que un día debía casarse con Issac Cassell para salvar a s...
