Anna se fue del lugar sintiendo una gran inquietud en su interior. Recordaba que cuando Issac la saludó le pareció muy formal pero ella no quería dejarse engañar por su apariencia. Sabía que él no era lo que aparentaba. Sin embargo le hizo prometer a Dylan que la buscaría si algo pasaba. Él aceptó y luego la escoltó hasta la entrada principal. La observó subir a su auto y luego irse. Se quedó ahí hasta que el vehículo desapareció en un extremo de la calle. Marie también se encontraba a su lado, justo como le ordenaron.
Issac había salido a buscar a su madre. La encontró en el jardín mientras se reía mucho.
Al parecer le habían dicho algo que le causó mucha risa. Cuando vio a su hijo dejó de reírse y lo observó de buen humor.
— Hola cariño— le dijo ella.
Issac la observó estar sentada en una banca junto al señor Collins. No había nadie más que ellos dos ahí.
— ¿No deberías estar en el salón?— le preguntó Issac—, hace frío aquí.
— Tengo mi abrigo— le dijo ella—. Además Dylan tenía visitas y no quería interrumpir.
— Así que lo dejaste solo— agregó Issac.
— Tal vez había cosas que quería hablar a solas con su amiga— le dijo ella—. Salir fue una buena idea, el clima aquí es muy agradable.
— Sí, escuché tu risa desde el otro lado de la casa— le dijo Issac.
— Es que nos acabamos de dar cuenta que muchas de las plantas de este jardín tienen formas raras— dijo ella de buen humor—, ¿Quieres verlas?
— No, no quiero interrumpirlos— dijo Issac mientras miraba de reojo a Ken—. Además tengo muchas cosas por hacer. Sólo quería decirte que una de las chicas del servicio se dedicará exclusivamente a Dylan.
— ¿Sólo a Dylan? ¿Por qué?
— Dylan hace muchas cosas en esta casa y quiero que tenga ayuda por si la necesita— dijo Issac.
— ¿Quién de todas es?
— No sé cómo se llama— dijo Issac—. Usa el cabello recogido y tiene un listón azul.
— Ah, es Marie— dijo ella—. Me agrada que Dylan tenga ayuda pero alguna de las otras chicas podría ayudarlo. Marie es la más eficiente de todas y creo que...
— Sólo será hasta que nos vayamos— le dijo Issac—. Después ella volverá a sus actividades.
Dicho esto, Issac se fue. Katrina lo observó irse.
— Se está portando muy raro, ¿No?— dijo ella.
— Creo que quiere apoyar a Dylan— dijo Ken—. Me parece algo muy considerado.
— Es lindo, lo admito— dijo ella pensativa—. Sin embargo siento que algo no anda bien.
— Tal vez sólo estás pensándolo demasiado— le dijo Ken.
— Quizá. Creo que estar tanto tiempo aquí me está volviendo loca. Necesito un respiro.
— La fiesta del pueblo por su aniversario es en unos días— dijo Ken—. Vendrá la feria.
— ¿Y eso es divertido? Nunca he ido— dijo Katrina.
— ¿Nunca?— dijo Ken sorprendido.
— Es raro, ¿No? Llevo demasiados años viviendo en este pueblo pero nunca he ido a su fiesta de aniversario.
— Siempre hay una primera vez para todo— dijo Ken.
— Entonces espero que no estés ocupado porque sería bueno que alguien me mostrara todo.
— Estaré ocupado. Voy a trabajar ese día. A menos que mi jefa me de el día libre.
Katrina sonrió.
— Te lo daría— le dijo—, pero sólo si lo pasas conmigo.
— Acepto esas condiciones.
— Bien— dijo ella—. Tenemos un trato.
Cuando Issac volvió al interior de la mansión luego de avisarle a su madre lo que decidió, vio a Dylan en la calle, mirando algo. Sólo veía desde ahí su espalda y agradeció no tener que ver su rostro, no quería tener que volver a ser hipnotizado por él. Vio a Marie también ahí y se sintió más tranquilo. Entró a su casa y se fue por los pasillos rumbo a la habitación donde se quedaba con una idea que jamás había pensado antes: quizá Dylan trató de huir porque ya le interesaba alguien. No sabía qué relación tenía con Anna Muller pero si ella fue hasta ahí para verlo era porque debían ser cercanos. Él no recordaba haberla visto cerca durante la ceremonia o la boda pero quizá no se dio cuenta porque no prestó atención a su entorno. Imaginó que no era un pensamiento tan descabellado. Ella le pareció bonita y Dylan era un hombre como todos los demás, quizá la conoció y se enamoró de ella. Tal vez los dos tenían una relación secreta. Al pensar en eso, Issac se sintió un poco mal así que decidió no analizarlo más y mejor fue a llamar a su asistente para que le ayudara con el asunto de la computadora portátil. Le preocupaba un poco que Dylan quisiera huir de nuevo pero confiaba en que Marie le dijera si veía algo raro. Su preocupación al respecto era motivada por un poco de celos pero también porque le interesaba genuinamente las repercusiones de la maldición. No sabía qué pasaría si ellos dos estaban separados y no quería descubrirlo.
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El libro de los amores imposibles
ParanormalSi tu nombre aparecía en el libro dorado junto al de otra persona, debían casarse o de lo contrario cosas terribles le pasarían a todo el pueblo. Dylan lo sabía, creció toda su vida sabiendo que un día debía casarse con Issac Cassell para salvar a s...
