149. Niña

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Las palabras de Linden resonaron en el aire. Hicieron eco en los edificios. Por unos segundos, todo quedó en silencio. Nadie pudo creerlo. Parecía una broma cruel. Sin embargo, por la cara llorosa de Linden, todos se dieron cuenta de que no era una broma. Así que las expresiones de desaprobación empezaron.

Una vez que Bryce escuchó su nombre y el de su hermano, se perdió en su mente. Todas los recuerdos que tenía sobre Matty y él, aparecieron como imágenes, una detrás de otra. Todo a su alrededor se distorsionó mientras un fuerte pitido apareció en su cabeza. Nada más le importó. No fue consciente de cuando su madre lo abrazó con fuerza después de escuchar las palabras de Linden. Sólo se quedó ahí, existiendo, deseando que todo fuera un sueño del que pudiera despertar.

El señor Cassell escuchó lo que Linden dijo y no pudo creerlo. Reaccionó por instinto y abrazó a Matty con fuerza contra su pecho, como si eso pudiera detener la maldición. Matty no supo qué hacer. Su mente no procesó lo que escuchó. Sólo se dejó abrazar por su padre, paralizado.
La gente estalló en expresiones de desaprobación y odio. Nadie podía creer que dos hermanos hubieran salido en el libro. Era la primera vez. Además, ambos eran hombres. Issac apretó la mano de Dylan con fuerza mientras perdía el aliento. Se quedó pasmado intentando aceptar lo que acababa de escuchar pero no quería. Eso tenía que ser una pesadilla. No era posible.

Linden y el alcalde trataron de calmar a las personas pero eran tantas y todas hablaban a la vez, que fue imposible. Sebastian miró todo aquello sin entenderlo en lo absoluto.

Katrina colapsó mentalmente unos segundos. Sólo se dedicó a abrazar a su hijo con fuerza mientras todo a su alrededor era un caos de gritos, reclamos y expresiones de desagrado. Entonces alguien cercano a ella dijo "Son hermanos, es asqueroso". Eso la hizo reaccionar. Soltó a su hijo. Sabía qué debía hacer. No quería, pero tenía.

— Silencio— dijo mientras trataba de tranquilizarse para no ponerse a llorar.

Pero nadie la escuchó y todos siguieron hablando.

— ¡Silencio!— gritó con fuerza.

Las personas se callaron. Todos los ojos se pusieron en ella, incluídos los de su familia. El lugar quedó en completo silencio. Katrina no miró a nadie, sólo observó un punto fijo en un pared. Necesitaba estar concentrada para tener el coraje y no arrepentirse.

— Ellos no son hermanos— dijo en voz alta mientras sus ojos se llenaban de lágrimas—. Matty no nació de mí.

El señor Cassell escuchó eso y apretó a Matty contra su pecho con más fuerza. No creyó que ese secreto se revelaría algún día. Pensó que se lo llevarían a la tumba, pero entendió por qué Katrina lo dijo. Los demás debían saber que ellos no eran hermanos de sangre.
Sin embargo la gente no pareció creerlo y todos empezaron a murmurar al respecto. El alcalde, demasiado incrédulo, llamó a la calma.

— Silencio, cállense todos— exigió en voz alta—, señora Cassell, eso no puede ser posible. Todos la vimos embarazada.

Katrina tenía que explicarse pero le dolía tanto el corazón que sentía que no iba a poder. Pero aún así, se obligó a sí misma a hablar.

— Estuve embarazada— dijo ella con dificultad, las manos le temblaban—. De una niña. Matilda Cassell. Pero ella nació muerta. Días después de que di a luz, supe que una conocida mía murió durante el parto y dejó a su hijo desamparado. Como nadie sabía que perdí a mi niña, decidí quedarme con él y pretender que siempre fue el bebé que estuve esperando.

Nuevamente las expresiones de todos inundaron el ambiente. Nadie parecía poder creerlo. Matty era el más alterado por eso. Su corazón latía con fuerza y sentía que no podía respirar. No podía creerlo. No era hijo de sus padres. Sus ojos se llenaron de lágrimas. Su padre aún lo abrazaba con fuerza pero él trató de liberarse. El señor Cassell lo soltó. Katrina iba a disculparse con Matty pero entonces Bryce colapsó detrás de ella. Se desvaneció. Issac logró darse cuenta y lo sostuvo a tiempo. Las personas que lo rodeaban, lo ayudaron a levantarlo. Katrina los miró sin saber qué hacer.

El libro de los amores imposiblesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora