Issac estaba pensando en dónde acomodar los muebles para hacer espacio en el salón, cuando escuchó gritos. Se giró y vio que las personas se acercaron a rodear algo cerca de la puerta. Corrió hasta ahí y se hizo paso entre la gente. Vio que Bryce trataba de despertar a Dylan, que estaba inconsciente en el suelo. Asustado, se acercó para verlo.
— ¡Dylan!— dijo alterado mientras lo acomodaba en sus brazos.
— ¿Qué pasó?— dijo Katrina confundida, mientras recuperaba el aliento por tanto correr.
— No sé— dijo Bryce con tranquilidad—, pero no importa porque esto es un sueño.
Issac y Katrina intercambiaron miradas confundidos.
— ¡Dylan!— dijo Marie alterada mientras llegaba a ellos.
— Mamá, llévate a Bryce— le dijo Issac—. Tienes que alistarlo. Yo llevaré a Dylan a nuestra habitación.
Katrina no tuvo que escuchar dos veces, tomó a Bryce de la mano y lo alejó de ahí.
Issac sujetó a Dylan con firmeza y observó a Marie. Ella parecía preocupada pero otras cosas eran más importantes en ese momento.
— Necesito que hagas algo por mí— le dijo a ella.
— ¿Qué?— dijo Marie confundida.
— Alguien debe supervisar todo esto aquí— le dijo él—, pero yo... quisiera estar con Dylan. Sé que tú también quieres estar con él y posiblemente eso sea lo mejor pero...
— No, no lo es— admitió ella—. Usted es su esposo. Vaya con él. Cuídelo. Yo... me encargaré de todo aquí.
Issac le agradeció y se fue rápidamente por un pasillo. Pensó en ir hasta su habitación pero fue ahí cuando vio el pasillo que llevaba a la biblioteca. Ahí había un sofá y una chimenea. Entró rápidamente. Dejó a Dylan en el sofá. Lo cubrió con una frazada y lo observó.
— ¿Qué pasa?— preguntó Matty sorprendido mientras se acercaba a ellos.
Isaac observó a su hermano con sorpresa. Se le olvidó que se dirigió ahí luego de la reunión en el salón. Quería preguntarle si se sentía mejor, pero antes tenía que ver que Dylan se encontrara bien. Lo movió un poco pero el muchacho no respondía.
— Dylan, despierta— le dijo, notó que el muchacho seguía respirando—, por favor despierta.
Mientras Issac y Matty trataban de despertar a Dylan, Katrina se llevó a Bryce a su habitación. Notó que el muchacho parecía moverse con más soltura, no con movimientos torpes como era usual, producto de lo mal que dejó aquel accidente a sus piernas.
— Cariño— le dijo ella mientras lo miraba—, ¿Estás bien?
— De maravilla— le dijo Bryce—, de todas las pesadillas que he tenido, ésta es la más rara pero a la vez la más cómoda. Me siento bien... es agradable el calor que recorre mi cuerpo... se siente como... mágico.
— Ésto no es un sueño— le dijo ella—, es la realidad y...
— Por supuesto que es un sueño— dijo Bryce—, si lo fuera, ¿Podría hacer esto?
Se acercó a la ventana y la abrió de golpe. Luego, de un salto, se subió al marco. Caminó un poco por él. Katrina se quedó petrificada mirándolo.
— ¡Mírame, siempre quise hacer esto!— le dijo de buen humor.
Ken estaba afuera, ayudando con la leña que se necesitaría para calentar el salón que albergaría a todo el pueblo, cuando escuchó que alguien a su espalda gritó. Se giró, era una mujer que miraba hacia arriba. Él miró también y notó que Bryce estaba parado en el marco de la ventana. Un paso más y caería irremediablemente. Su primer pensamiento sería que estaba tratando de suicidarse y no fue el único que pensó así.
— ¡Alguien deténgalo!— gritó un hombre—, ¡Quiere matarse!
Ken no pensó mucho antes de dejar caer los leños que sostenía y correr hasta el interior de la mansión. Todo ese ruido obligó a Marie a salir. Ya había mucha gente afuera, viendo a Bryce balancearse de un lugar a otro. Sebastian también salió de la mansión, atraído por el escándalo. Marie se quedó pasmada por el miedo. Entendía por qué Bryce querría morir, pero no podía creer que estuviera dispuesto a hacerlo. Sebastian se apresuró a regresar a la mansión y buscar algo que pudiera usar para amortiguar la caída. Vio un mantel en el salón principal y lo tomó. Salió afuera corriendo.
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El libro de los amores imposibles
ParanormalSi tu nombre aparecía en el libro dorado junto al de otra persona, debían casarse o de lo contrario cosas terribles le pasarían a todo el pueblo. Dylan lo sabía, creció toda su vida sabiendo que un día debía casarse con Issac Cassell para salvar a s...
