Dylan terminó de cocinar y se sintió orgulloso del resultado. Tenía muy pocos ingredientes para hacer algo decente sin embargo lo logró y eso lo tenía muy feliz. Al principio no se sentía cómodo estando ahí en un lugar desconocido pero muy pronto su angustia se disipó y pudo moverse con más soltura. Tal vez porque estaba lejos del pueblo y de todos ahí. Viéndolo de ese modo parecía algo bueno: ya no tenía que preocuparse por la maldición, por sus padres, por los Cassell o por alguna otra cosa. Nadie en ese lugar lo conocía. Sólo debía dedicarse a ser un buen esposo y recordaba a la perfección las lecciones que Katrina le dio. Pensó que si se esforzaba al máximo, muy pronto Issac olvidaría el incidente de la feria y se daría cuenta de que él nunca quiso huir. Dylan quería estar con él y ahora que estaban solos, tendría tiempo de sobra para hacérselo saber.
Issac no podía explicarse el cómo logró Dylan hacer una cena deliciosa usando las pocas cosas que habían en la cocina. Marie por otro lado recordaba las veces en las que el profesor de gastronomía que Katrina contrató para enseñarle a Dylan estuvo en la mansión roja. También recordaba que ese hombre solía regañar a Dylan si las cosas no le salían, por lo mismo comprendía que el muchacho fuera tan bueno cocinando.
Comieron los tres juntos en el comedor, Marie se negó al principio pero Issac le dijo que realmente no había otro lugar donde pudiera comer porque ese sitio no era muy grande así que aceptó sentarse con ellos. Se sintió incómoda al principio pero el sentimiento se fue rápidamente porque prefirió enfocarse en mirar de reojo a Issac. Seguía admirándolo mucho así que verlo la ponía de mejor humor. Después de cenar, Issac le dijo a ella que podía instalarse temporalmente en su estudio. Podría dejar sus cosas y estar ahí el tiempo que quisiera para tener privacidad. Sin embargo no podría dormir ahí porque no había una cama. Ella le dijo que podría dormir en el sofá del salón principal sin problemas, era grande y cómodo así que no tenía que preocuparse por ella. Sin embargo Issac no se sentía muy conforme con eso. Aún cuando ella trabajaría para él, no quería que durmiera en el sofá. Sin embargo tampoco pudo ofrecerle su cama porque ahí dormiría Dylan. Además Marie se negó a ir a un hotel así que Issac no tuvo más remedio que aceptar que ella se quedara en el sofá.
Después de concretar en dónde dormirían, Marie le dijo a Dylan que lo ayudaría a instalarse en la habitación de Issac. Tomó las cosas del muchacho y las llevó ahí. Dylan no sabía si eso era apropiado pero Marie ya se había ido así que la siguió. Ella puso la maleta en la cama y comenzó a sacar algunas cosas. Dylan se acercó. Issac se había ido a su estudio para alistar algunas cosas que llevaría a su trabajo el día siguiente así que él se sintió con libertad de hablarle a ella.
— ¿Está bien hacer eso?— preguntó Dylan con timidez mientras la miraba a ella desdoblar ropa.
— Considero que es mejor tener la ropa lista para cuando quiera usarla— le dijo ella, luego se acercó al clóset.
Lo abrió y entró. Era una habitación grande y tenía toda clase de cosas. Le abrumó ver tanta ropa elegante pero se repuso rápidamente y siguió con su labor. Dylan se quedó ahí simplemente sintiéndose muy angustiado. Sentía que estaba invadiendo el espacio de Issac y no sabía si eso estaba bien. Marie salió de ahí. Miró al muchacho.
— ¿Le gustaría tomar un baño?— le dijo ella.
Dylan no supo qué decirle.
— Prepararé la bañera para usted— dijo ella.
Se giró y fue al baño. Era un lugar bonito y moderno, como el resto del departamento, la bañera usaba en particular gran parte del sitio y le pareció muy cómoda.
Después de descubrir cómo funcionaba, llenó la bañera de agua caliente. La ducha y la bañera estaban separadas por unas puertas corredizas blancas que daban al resto del baño. Había un mueble ahí que tenía muchas cosas. Marie encontró unas toallas. Tomó una. Salió y vio que Dylan seguía en el mismo lugar donde lo dejó.
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El libro de los amores imposibles
FantastiqueSi tu nombre aparecía en el libro dorado junto al de otra persona, debían casarse o de lo contrario cosas terribles le pasarían a todo el pueblo. Dylan lo sabía, creció toda su vida sabiendo que un día debía casarse con Issac Cassell para salvar a s...
