La confirmación del orbe no solo trajo consigo el peso de un futuro imperio, sino una transformación química inmediata en el cuerpo de Ana.
La biología de los Zyratholiana era agresiva y eficiente; al detectarse la concepción, el feto comenzó a liberar hormonas que actuaban como un catalizador de deseo puro en el sistema de Ana.
Su piel se volvió más sensible al menor roce y una pulsación constante se instaló en su vientre, exigiendo ser saciada.
En Zyrathol, una mujer encinta del linaje real no era enviada al reposo, sino que se convertía en el centro de un torbellino sensorial. Su deseo era considerado la "voz del heredero" pidiendo energía para crecer.
Las mujeres del harén fueron las primeras en notar el cambio. Ana despertó con un hambre carnal que la hacía temblar. Lyra y otras tres concubinas se acercaron a ella, pero esta vez su servicio tenía una urgencia distinta.
-Tu sangre hierve con la fuerza del pequeño Rey -susurró Lyra, mientras sus dedos expertos comenzaban a recorrer los muslos de Ana-. Nosotras estamos aquí para mantener ese fuego encendido hasta que Harry regrese de sus deberes.
El harén se volcó en ella. Las mujeres se turnaban para adorar su cuerpo, usando sus lenguas y manos para llevarla a orgasmos sucesivos que apenas lograban calmar la sed que sentía. El placer entre ellas se volvió más intenso; Ana, impulsada por las hormonas alienígenas, buscaba el contacto con una voracidad que las otras mujeres celebraban con gemidos y entregas totales.
Se formó una cadena de cuerpos donde Ana era el núcleo, recibiendo el placer de todas mientras ellas se excitaban mutuamente, creando una atmósfera de erotismo denso que saturaba el aire de la estancia.
***
Cuando Harry entró en las cámaras, el ambiente era casi eléctrico. Al ver a Ana rodeada de sus mujeres, su propio instinto de protección y posesión se disparó. El olor de una hembra de su especie -o en este caso, adaptada a su especie- en estado de gestación era el afrodisíaco más potente que existía para un Zyrathol.
Harry apartó suavemente a las mujeres, que se retiraron con reverencias, aunque se quedaron en los bordes de la habitación, observando con los pechos agitados. Él se acercó a Ana y notó que sus ojos estaban oscurecidos por la necesidad.
-Mi hijo te está consumiendo, ¿verdad? -murmuró Harry, su voz era un rugido bajo-. Necesitas ser reclamada una y otra vez para que el calor no te queme.
Sin perder tiempo, Harry la tomó con una fuerza renovada. El sexo ya no era solo para procrear, sino para alimentar. Cada vez que él se hundía en ella, Ana sentía que una corriente de energía pura viajaba desde el miembro de Harry directamente hacia su útero. Su dotación parecía haber crecido aún más, respondiendo a la química del embarazo.
En el momento culminante, Harry no solo permitió que su nudo se expandiera, sino que lo mantuvo hinchado durante mucho más tiempo que antes. El sellado era absoluto. Ana gritaba de placer, sintiendo la presión masiva del nudo contra su cuello uterino, mientras Harry descargaba su esencia en oleadas rítmicas.
-Quédate así -le ordenó él, manteniéndola inmovilizada bajo su peso plateado-. Deja que el nudo te mantenga llena. Mi hijo necesita cada gota de este poder.
Ana se aferraba a él, exhausta pero finalmente en paz, sintiendo cómo el nudo biológico de Harry palpitaba dentro de ella como un segundo corazón. El deseo que antes la torturaba se transformó en una languidez deliciosa.
Mientras tanto, las mujeres del harén, viendo la unión sagrada, se abrazaban y se daban placer entre ellas, celebrando que el Rey y Ana estaban alimentando al futuro de su raza de la manera más carnal y perfecta posible.
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One Shots H. S. (+18)
FanfictionHarry , Anna y Niall, una pareja nada convencional, una pareja de tres.
