Pdv: Myne
Había llegado el momento de hablar con nuestra familia. Esto sería difícil para mí. Tener esta conversación otra vez con ellos era muy doloroso, sabiendo que este podía ser el inicio de nuestra separación, como lo fue en el tejido roto. Pero tener a Katy a mi lado me hacía sentir más segura y tranquila, ya que ella era un recordatorio constante de que nada era igual y de que no estaba sola en esto.
"Mamá, papá, Tuuli, queríamos hablar con ustedes sobre nuestra enfermedad".
Comencé la conversación con seriedad.
Al ver esto, papá se puso tenso. Mamá se levantó en silencio y nos sirvió el té. Tuuli tenía una expresión de preocupación y ansiedad en el rostro. Una vez que mamá nos sirvió el té y volvió a sentarse, comenzamos la conversación.
Entonces fui directo al grano. "Katy y yo tenemos algo llamado el "devorador", que en realidad es maná y es lo que provoca nuestra fiebre", expliqué, mirando a cada uno de ellos.
"¿Esta enfermedad, el devorador, tiene cura?", preguntó papá con el ceño fruncido por la preocupación, apretando el puño sobre la mesa.
"No, papá. Pero hay una forma de vivir con él e incluso estar saludables", respondí con sinceridad, siendo lo más clara y directa posible.
"¿Cómo? Haremos todo lo que esté en nuestras manos para ayudarlas", dijo papá con los ojos marrones claros llenos de esperanza y determinación.
"La hay. Pero está en manos de los nobles. De hecho, el maná solo lo poseen los nobles; a los plebeyos que poseen maná los llaman devoradores y, cuando son descubiertos, son esclavizados, obligándolos a firmar contratos de sumisión o contratos de amantes, que en realidad es lo mismo", expliqué lo que pasaría con nosotras si éramos descubiertas, recordando lo que yo misma viví en el tejido anterior. Aunque no firmé un contrato de sumisión o de amante, sí tuve que firmar uno de adopción que me prohibía llamarlos mi familia.
Mi mente se llenó de recuerdos tristes, pero los hice a un lado y continué hablando:
"Pero, si nos quedamos en casa, como ahora, tarde o temprano moriremos y, con la cantidad de maná que tenemos, nos llevaríamos con nosotras a ustedes junto con todo el sur de la ciudad baja...", dije, apagándome al final.
Esto era demasiado difícil para mí. Respiré hondo y seguí adelante:
"El templo es el único lugar seguro para nosotras y donde podremos sobrevivir", dije con toda la seguridad que pude reunir en ese momento.
Entonces sentí la mano de Katy apretar la mía bajo la mesa y le devolví el apretón en agradecimiento por su cálido apoyo.
Un silencio tenso cayó sobre la habitación.
"¡¡¡No!!!", rugió papá, golpeando la mesa con el puño.
"¡¿Prefieres vernos muertas, papá? Porque yo no soportaría ser la causa de la tuya!", gritó Katy, golpeando la mesa con su pequeño puño y mirando desafiante a papá.
"¡Katy, cálmate, eso no es lo que quiso decir papá!", le grité, jalando un poco de la mano que aún sostenía para calmarla, ya que se había inclinado hacia delante sobre la mesa mientras miraba a papá con el ceño fruncido por el enojo.
"Vamos a calmarnos todos y a hablar despacio", dijo mamá para intervenir entre papá y Katy.
"No hay duda de que ustedes dos son padre e hija", agregó, mirándolos con severidad. Logró calmarlos y mi hermanita volvió a acomodarse en su asiento.
"¿Es cierto lo que dijo Katy? ¿Morirán si no van al templo y... nosotros también?", preguntó Tuuli con lágrimas en los ojos y una expresión de miedo.
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Juego de Shumil gemelos
Fanfiction¿Qué pasaría si Myne tuviera ayuda desde el principio? Si los Dioses le dieran una hermana gemela? Myne podrá ésta vez, salvar el jardín de los Dioses, con la ayuda de su nueva hermana? Podrá Yurgenschmidt sobrevivir a el par de shumil alborotadores...
