Capítulo: 140. Mientras duermen. (Parte 6)

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Pdv: Elvira. La decisión de Cornelius

'Cometimos un grave error y dimos un paso en falso'. Eso fue lo primero que pensé cuando Lord Ferdinand nos habló de la misión secreta de mis hijas. Una misión otorgada por los mismos Dioses para salvar a Yurgenschmidt del colapso.

'Tengo tanto miedo por mis hijas...'. Pero no podía permitirme que ese miedo nublara mis sentidos. Soy una dama noble, y la madre de estas maravillosas niñas que los Dioses pusieron en mis manos. Debo estar a la altura de las expectativas y mantenerme firme. No puedo fallarles ahora que más me necesitan. Seré una Wiegenmilch apropiada para las emisarias de los Dioses. Y si en el futuro es necesario complementar la educación de mis hijas con un tutor de un ducado superior, entonces tendremos que negociar con Dunkelfelger.

Mientras tomaba estas decisiones en mi mente y en mi corazón, no pude ignorar una realidad inquietante: al asistir a ese almuerzo no solo expusimos a mis hijas al peligro del veneno, sino también su poder y su misión a los nobles de Ehrenfest. Y lo más grave de todo fue exponerlas a uno de los grandes ducados. Aunque Dunkelfelger sea un ducado aliado, no dejarán pasar la oportunidad de intentar apropiarse de ellas de alguna forma.

Los nobles, al ver su poder y su valor, inevitablemente tratarán de obtener beneficios. Ahora que conocen su naturaleza y la importancia de mis hijas para la supervivencia del país, debieron llegar a la misma conclusión que nosotros: ellas serán portadoras del Grutrissheit... o lo entregarán a quien se convierta en el próximo Zent.

Aunque por fin logramos sacar a Verónica del poder, su caída tuvo un costo extremadamente alto. Se avecinan innumerables problemas políticos, peligrosos si no se manejan con cuidado y si no se frena a tiempo la fuga de información. Por ahora, Lord Ferdinand negoció y contuvo la situación con relativa facilidad, pero esto es solo el comienzo.

Tras el informe de Lord Ferdinand, permanecí un momento más junto a mis hijas, observándolas dormir profundamente dentro de la jureve que él mismo había preparado.

'Primero las encuentra; luego todo conduce a comprometerlas con él; más tarde, el decreto real... y ahora están teñidas permanentemente con su maná. Esto no puede ser casualidad'. Era como si Dregarnuhr, Ventuchte y Liebeskhilfe estuvieran entrelazando y tejiendo con fuerza los hilos de sus destinos. Básicamente, Lord Ferdinand las marcó como suyas, del mismo modo que Ewigeliebe marcó a Geduldh. Sus hilos ya están profundamente unidos; Sterrat los está atando mucho antes del nudo estelar.

Y eso solo podía significar una cosa: Lord Ferdinand también forma parte del destino y de la misión que los Dioses encomendaron a mis hijas.

Pensándolo bien, tenía sentido. Lord Ferdinand es el único capaz de manejar y contener a mis impresionantes hijas. No podía siquiera imaginar cuán poderosas llegarán a ser en el futuro.

Continué con este hilo de pensamiento mientras observaba a mis pequeñas dormir en silencio.

'Tendré que explicarles lo que esto significa para ellas... Su futuro esposo ya las tiñó con su maná'. Tendré que tener ese tipo de conversaciones con mis hijas, aunque hubiera preferido esperar un poco más. Ya no puedo seguir retrasando esa parte de su educación como damas nobles. También tendré que restringir su cercanía con Lord Ferdinand, por el bien del decoro y para evitar malos entendidos que puedan perjudicar su reputación en el futuro.

Mientras organizaba todo esto en mi mente, Lord Ferdinand declaró que iría personalmente con la familia adoptiva para explicarles lo ocurrido. Tras verlo partir, todos retomamos nuestras tareas; era tarde y aún quedaba mucho por hacer.

Heidemarie quedó a cargo del cuidado de mis hijas. Karstedt y Bonifatius regresaron al castillo para continuar con los interrogatorios y controlar los daños, así como cualquier posible fuga de información. 'Aunque comprendieron bajo qué circunstancias Lord Ferdinand tiñó a nuestras hijas, aun así estaban profundamente molestos'.

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