Pdv: Lagertha
Mis Ladys, junto al Sumo Sacerdote, fueron llamados para apoyar a la Orden de Caballeros en la subyugación de Trombe. Y allí, mis Ladys expusieron la traición de Arno y del hermano Egmont. Pero también atraparon a un caballero de la Orden llamado Shikikoza. Este último les causó daño y eso me puso furiosa en cuanto me enteré, a su regreso.
'¿Cómo se atrevió a tocar a mis Ladys?', me sentí realmente indignada por dentro; nunca me había sentido así de enojada.
Ese noble había dañado algo sagrado para mí.
'Mis Ladys son...’
‘Ellas son lo único bueno en este mundo podrido, lleno de oscuridad y desesperanza'.
Con todo lo ocurrido en la subyugación de Trombe, muchas cosas cambiaron para mí una vez más. Saber que les habían hecho daño a mis Ladys me hizo sentir impotente y débil. Es cierto que en el templo la violencia física está prohibida, pero yo, en ese momento, realmente deseé ser fuerte para poder proteger a mis Ladys.
Sobre todo después de saber que la hermana Katy, o como debo llamarla ahora, lady Cattleya, fue capaz de defender a su hermana gemela y darle su merecido al noble que las agredió. Después de oír esto, mi admiración por lady Cattleya creció aún más.
'Cualquiera que no conozca a mis Ladys y solo se guiara por su pequeña y débil apariencia no lo creería. Pero como yo conozco de lo que son capaces, ni siquiera lo dudé'.
Ellas son realmente listas; es difícil no admirarlas cuando las conoces. Yo realmente quería ser fuerte para poder proteger esa cálida luz en este mundo oscuro y frío. Pero era dolorosamente consciente de mi propia debilidad.
'¿Cómo podría protegerlas si soy todo lo opuesto a fuerte? Con mi débil y pequeño cuerpo, jamás podría proteger a mis Ladys'.
Me lamenté por dentro entretanto ellas hablaban con el Sumo Sacerdote y con su familia noble. Todos hombres fuertes, miembros de la Orden de Caballeros. En ese momento, yo no sabía que mi vida cambiaría aún más de lo que ya había cambiado al servicio de mis Ladys. Yo solo me adelanté obedientemente cuando lady Cattleya me hizo una seña para que me acercara a ella.
"Sí, mi Lady. ¿En qué puedo servirla?".
"Bien, Gertha, quiero que entrenes en combate con mi abuelo. ¿Estás de acuerdo?", preguntó lady Cattleya.
“…”
En ese momento, yo no lo pensé demasiado y solo respondí con el sincero deseo de querer hacerme fuerte para poder proteger a mis Ladys. Por eso respondí rápidamente:
"Si de esa forma puedo servir mejor a mis Ladys y velar por su seguridad, entrenaré muy duro, lady Cattleya. No la decepcionaré".
Cuando acepté este entrenamiento, yo no sabía realmente qué tan duro sería. Sobre todo bajo la estricta disciplina de lord Bonifatius. Cada vez que terminaba los entrenamientos con él, me dolían lugares que ni siquiera sabía que podían doler, y me arrastraba hasta mi cama exhausta después de un arduo día de entrenamiento. Su entrenamiento era brutal, pero lo resistí por el bien de mis Ladys.
En cuanto al entrenamiento de lady Cattleya, era igual de duro, aunque un poco extraño e interesante. Los golpes eran precisos y con el mínimo de fuerza; con ellos podías derribar fácilmente a tu adversario, sin importar su tamaño o fuerza. Pronto me volví muy buena en las artes marciales en las que me entrenó mi lady. Ser entrenada por lady Cattleya era un verdadero honor para mí.
Aunque también me entrenó como una "Ninja" y me dio diferentes misiones para realizar, como espionaje o sabotaje. Ella dijo que me convertiría en una poderosa y hábil "kunoichi". No sé con exactitud qué es eso, pero yo di lo mejor de mí en esas misiones. Como aquella misión en la que tuve que lanzar una bomba de agua en la habitación de un sacerdote azul. Él había insultado a Fritz por no querer darle información sobre lo sucedido con el hermano Egmont.
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Juego de Shumil gemelos
Fanfiction¿Qué pasaría si Myne tuviera ayuda desde el principio? Si los Dioses le dieran una hermana gemela? Myne podrá ésta vez, salvar el jardín de los Dioses, con la ayuda de su nueva hermana? Podrá Yurgenschmidt sobrevivir a el par de shumil alborotadores...
