Capítulo: 92. Nuestro bautismo. (Parte 2)

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Pdv: Rozemyne

Después de que madre Elvira pusiera fin a nuestra pequeña reunión familiar, pronto todos se pusieron en movimiento. Cattleya y yo tuvimos que despedirnos de nuestra familia plebeya, para que Justus y la hermana Heidemarie los sacaran de la mansión, devuelta a los carruajes y enviarlos de regreso a la ciudad baja de forma segura, ya que era demasiado peligroso que se quedaran en la ceremonia de bautismo con tantos nobles allí. Y como Ferdinand debía oficiar nuestra ceremonia de bautismo como Sumo Obispo provisorio, también se retiró para dar comienzo a la misma.

En cuanto a madre Elvira y padre Karstedt como tenían que entrar con nosotras, se quedaron a nuestro lado. Y justo en ese momento, vino el hermano Lamprecht para avisar que ya había llegado la familia archiducal. 'Mmm... Eso quiere decir que Sylvester está aquí junto a Florencia, y esto no es muy diferente a mis recuerdos. Sin embargo, también debe estar Verónica con ellos, y eso si es diferente al tejido roto. Por su estatus y ser la madre del archiduque, no se le puede negar su asistencia a la ceremonia de bautismo, a menos que ella misma no quiera asistir, algo que obvio no pasará. Como sea, solo espero que no nos de problemas y no insulte a Ferdinand o a alguien de nuestra familia, porque estoy segura de que mi hermanita no se quedará callada. Y siendo sincera, yo no se si sea capaz de quedarme callada, si insulta a mi hermanita o a Ferdinand'.

Cuando el abuelo Bonifatius escuchó que la familia archiducal habían llegado, tomó a Lamprecht y se lo llevó con él, diciendo. "Iré a saludar a Sylvester y a su esposa. En cuanto a Verónica, no se preocupen por ella mis queridas nietas, porque yo me encargaré de que no cause problemas". Él dijo esto con seguridad, mientras arrastraba fuera de la habitación con él, al pobre hermano Lamprecht.

Al salir de nuestro cuarto, y mientras nos dirigíamos a la sala de espera, para aguardar el momento de entrar al gran salón de actos, donde se celebraría la ceremonia de bautismo, fuimos escoltadas por el hermano Eckhart y nuestros padres nobles. De pronto se oyó un alboroto de chicas chillando, tal como recordaba. "¡¡¡Kiiiiaaaaa!!!". Yo sabía que el alboroto se debía a Ferdinand, pero no mi hermanita, la cual preguntó. "¿Por qué tanto alboroto?".

Y entretanto madre Elvira respondía, se comenzó a oír la voz de Ferdinand, quien había dado comienzo a la ceremonia. "¡Oh, querida! Ese alboroto se debe a su prometido. Y eso sucede, porque los corazones de las damas presentes, no pueden evitar revolotear por lo maravilloso que se ve lord Ferdinand en sus túnicas de Sumo Obispo". Ella explicó el motivo del alboroto entre las damas. "Las dos deben saber que lord Ferdinand es bastante popular entre las damas nobles del ducado, pero también lo es fuera de Ehrenfest. Es por esto, que tendrán que defender con aplomo a su prometido". Luego ella nos dio esta advertencia.

Y yo sabía muy bien que esto era verdad y que madre Elvira tenía razón en decir, que Ferdinand es bastante popular entre las damas nobles, él es como una especie de "Idol" o algo así. Y a mí, antes esto no me importaba, y hasta le saqué provecho, pero ahora es nuestro prometido, no permitiré que ninguna de esas tontas nos robe a Ferdinand. '¡Grrrrr...! Seré como Ewigeliebe, y esta vez no permitiré que me arrebaten mi Geduldh'. Yo despotriqué por dentro furiosa, determinada a proteger a mi familia.

"Sin embargo, hoy después de que se anuncie el compromiso con el decreto real, definitivamente se romperán muchos corazones". Madre Elvira finalizó con este comentario con una sonrisa divertida en su rostro.

"Así que nuestro mentor es bastante popular entre las damas, eh?". Mi hermanita dijo en comprensión.

"Si, hermanitas, mi Lord es bastante popular entre las damas nobles. Ustedes son muy afortunadas de tener de prometido a lord Ferdinand, y que él muestre tan abiertamente su interés en ustedes y en este compromiso. Lo cual es absolutamente extraño de ver". El hermano Eckhart explicó con evidente devoción por la grandeza de su Lord.

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