Pdv: Justus. Una inesperada reunión
Todas las cosas parecían tomar su lugar, poco a poco, y mi Lord no se apartó del lado de sus pequeñas Diosas en ningún momento. Pasó toda la noche velando sus sueños mientras trabajaba. Eckhart, Heidemarie, Brigitte, Damuel y yo le hicimos compañía, turnándonos para descansar, pero Lord Ferdinand solo sustituyó el sueño con pociones.
"En cuanto aparezcan los primeros rayos de la Diosa de la Luz, procederé a informar a la familia adoptiva de mis Diosas sobre lo ocurrido. Justus, Eckhart, ustedes me acompañarán; necesito que todo se lleve a cabo sin contratiempos. Heidemarie, tú permanecerás aquí junto con Brigitte y Damuel para asegurar la debida protección y el riguroso cuidado de mis Diosas. Todos tendrán que cumplir con su deber apropiadamente". Él ordenó esto después de beber su poción y de despedir a la mitad de nosotros para descansar.
"¡Entendido, Lord Ferdinand!". Respondimos a coro con total determinación, todos listos para ayudarlo en sus esfuerzos por cuidar de nuestras pequeñas Ladys.
Por lo que, al despuntar el alba, mi Lord desayunó en los aposentos del Sumo Obispo, y luego mandó a sus asistentes mover todo el papeleo para trabajar allí, para estar cerca de ellas mientras trabajaba. Y cuando todo estuvo listo, dejó a los asistentes haciendo el papeleo y después se dispuso a salir a sus propios aposentos para cambiarse a su atuendo de plebeyo, con el fin de dirigirse a la ciudad baja para informar a la familia adoptiva de las princesitas sobre lo ocurrido con ellas.
Pero, cuando se disponía a salir para llegar antes de que los padres adoptivos de las princesitas fueran a sus trabajos, llegó un agitado Lord Bonifatius, muy preocupado por sus queridas nietas, exigiendo a mi Lord que le permitiera verlas. Debido a la inesperada visita del hombre, él no pudo salir del templo hasta que el preocupado abuelo viera y confirmara con sus propios ojos que sus nietas estaban vivas y recuperándose. Y, en cuanto comprobó que todo estaba bien con ellas, se calmó y se sentó a hablar con mi Lord.
"Ferdinand...". Lord Bonifatius dijo esto mirando a mi Lord con el ceño fruncido con severidad, y con esa rudeza que parecía tallada en piedra, continuó diciendo: "Te agradezco por haber salvado a mis preciadas nietas. Debo admitir que jamás fuiste de mi agrado y, para ser franco, dudé de que fueras digno de ellas".
Y cruzándose de brazos, y con voz retumbante, continuó diciendo: "A mis ojos, siempre has sido demasiado frío, distante... un hombre difícil de leer y, por ende, alguien en quien me resulta difícil confiar. Pero, por razones que escapan a mi entendimiento, mis adorables nietas te admiran. Fue únicamente por esa fe suya y porque tú eras la mejor opción para asegurar su futura permanencia dentro del ducado que acepté su compromiso".
Cuando Lord Bonifatius dijo todo esto, yo creí que él responsabilizaría a mi Lord por lo sucedido con las princesitas y el ataque de Verónica. Eso era lo lógico, pero me equivoqué... porque luego de una pausa respiró hondo, como si se preparara para decir algo que no era fácil para él, y como si estuviera escogiendo las palabras correctas, continuó diciendo:
"Ferdinand... muchacho, he de admitir que mi juicio sobre ti fue apresurado. Fuiste tú quien salvó a mis preciosas nietas en aquel momento crítico... tú, quien se interpuso entre ellas y la desesperación. Incluso fuiste capaz de detener a Cattleya cuando estaba a punto de cometer una imprudencia que ni Karstedt ni yo logramos impedir...". El anciano caballero se veía devastado al admitir esto, y luego agregó: "Asimismo, fui consciente de la magnitud de su poder... necesito fortalecerme si quiero protegerlas. Aprenderé todo lo que pueda de esa magia desconocida, porque no quiero volver a ver cómo la vida y la esperanza se escapan de sus ojos...".
Al decir esto último, por primera vez vi a Lord Bonifatius quebrarse. Debió ser difícil para él ver a su pequeña nieta sacrificándose para proteger a su familia de Verónica. Pero luego se recompuso, como si tal momento de debilidad jamás hubiera sucedido; se aclaró la garganta y continuó hablando:
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Juego de Shumil gemelos
Fanfiction¿Qué pasaría si Myne tuviera ayuda desde el principio? Si los Dioses le dieran una hermana gemela? Myne podrá ésta vez, salvar el jardín de los Dioses, con la ayuda de su nueva hermana? Podrá Yurgenschmidt sobrevivir a el par de shumil alborotadores...
