Pdv: Rozemyne. Un día sin Cattleya
"Rozemyne, despierta". Oí decir a Ferdinand, mientras me sacaba de la Jureve.
Estaba un poco desorientada...
Pero pronto pude aclarar mi mente y recordar el porqué: estaba sumergida en Jureve. Habíamos sido envenenadas por Verónica. Entretanto, yo recordaba los acontecimientos de ese almuerzo. Ferdinand me estaba haciendo un examen médico, con el ceño fruncido, muy concentrado en su exhaustiva revisión de mi salud.
"Creo que la Jureve resultó ser más eficiente de lo que esperaba". Dijo Ferdinand, con evidente alivio en su voz, relajándose un poco.
Luego continuó explicando: "Se disolvieron todos los nuevos cúmulos de maná provocados por el veneno. Y aunque no fue mucho, disminuyó un poco el cúmulo de maná más grande. Por ende, no se retrocedió en su recuperación". Dijo, concluyendo su diagnóstico.
"Rozemyne, dime, ¿cómo te sientes?".
Cuando Ferdinand hizo esta pregunta, noté que podía moverme bien. Estaba un poco débil, pero era algo parecido a nuestra Jureve anterior.
"Me siento un poco débil, pero bien". Ante mi respuesta, Ferdinand asintió con la cabeza, satisfecho.
Luego pregunté: "Ferdinand, ¿cuánto dormimos esta vez?".
"Tres semanas. Despertaste justo a tiempo para asistir a tu debut de invierno, y hasta creciste un poco. Sí que intervinieron los dioses...". Respondió Ferdinand con el ceño fruncido y total seriedad, aunque aún había una mirada de preocupación en sus ojos.
Ante la respuesta de Ferdinand, pensé: 'Bien, eso quiere decir que no dormimos por dos años, como yo en el tejido roto'. Eso me hizo sentir muy aliviada y más tranquila, por lo que dije: "Hermanita, no seremos "Urashima Tarō". Eso es bueno, ¿verdad?"'.
Cuando no hubo respuesta, me di cuenta de que Cattleya no me había saludado... 'Espera, ¿por qué hay tanto silencio?'. Comencé a entrar en pánico por dentro y a buscarla con la vista en la habitación, frenéticamente. Entonces mis ojos dieron con ella, aún sumergida en la Jureve.
"¿Cattleya...?".
Su nombre fue todo lo que pude articular al verla profundamente dormida en la Jureve.
El pánico inundó mi mente, con un sinfín de miedos e incertidumbres que se apoderaron de mí. '¿Y si es ella "Urashima Tarō" en esta línea de tiempo? ¿Y si todos avanzan sin Cattleya? Entonces, ¿yo tendré que seguir sin mi hermanita? ¿O peor aún, y si ella nunca despierta...?'. Todas estas horribles preguntas inundaron mi mente. Todos mis sentimientos de miedo y desesperación, agitándose en mi corazón, provocaron que mi maná, aún inestable, comenzara a salir de la caja donde había estado guardado.
Por lo que Ferdinand me tomó de los hombros y me hizo mirarlo mientras decía: "Rozemyne, tranquilízate. Todo estará bien. Cattleya tardará un poco más en despertar porque usó su maná y, debido a eso, el veneno hizo más daño en su cuerpo, ¿entiendes?".
Asentí con la cabeza ante las palabras de Ferdinand, tratando de entender lo que decía, y traté con todas mis fuerzas de impedir que mi maná desbocado hiciera daño, devolviéndolo a la caja.
Luego continuó hablándome: "Debes tener paciencia, mi Diosa bondadosa. Debes darle más tiempo para sanar. Cattleya despertará pronto, no necesitas preocuparte ahora". Dijo esto mirándome directamente a los ojos, con seriedad, aunque también con preocupación.
Yo, sin poder entender y con un profundo miedo, pregunté: "Pero, Ferdinand, ¿cuánto tiempo más dormirá mi hermanita? ¿Un día, una semana, una temporada, un año, dos años? ¡¿Cuánto?!". Grité al final, un poco alterada por la incertidumbre y la ansiedad creciendo en mi pecho.
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Juego de Shumil gemelos
Fiksi Penggemar¿Qué pasaría si Myne tuviera ayuda desde el principio? Si los Dioses le dieran una hermana gemela? Myne podrá ésta vez, salvar el jardín de los Dioses, con la ayuda de su nueva hermana? Podrá Yurgenschmidt sobrevivir a el par de shumil alborotadores...
