Pdv: Ferdinand
Después de que Cattleya declarara sus intenciones de venganza contra Verónica, yo respondí con calma:
"Cattleya, eso ya no será necesario".
Sabía bien que mi Diosa traviesa y vengativa no permanecería en paz mientras Verónica siguiera con vida. Aun así, conservaba la esperanza de que dejara de cargar con esa preocupación.
Por ello expliqué mi razonamiento:
"Verónica ya fue sentenciada por sus crímenes y confinada en la torre de marfil, donde pagará por el resto de su vida. Allí no es más que una batería, consumiéndose lentamente. Ya no podrá hacerles daño a mis pequeñas Diosas".
Cattleya negó con la cabeza, con el ceño fruncido por la preocupación.
"Te equivocas, mentor. Es ahora cuando es más peligrosa".
Luego continuó, con una claridad inquietante:
"Digo, este Trombe tiene raíces profundas en todo Ehrenfest. Tal vez ella esté encerrada, pero ¿qué hay de sus secuaces? Mentor, a veces una idea es más poderosa que la persona que la sembró en las mentes de sus seguidores".
“…”
Al oírla, comprendí que era inútil seguir ocultándoles información. Ellas no se mantendrían al margen con verdades a medias, y menos aún cuando el castigo impuesto a Verónica distaba mucho de ser proporcional a sus crímenes.
"Además, tú mejor que nadie conoces el odio que sembró esa bruja malvada en todo Ehrenfest durante décadas. Eso no se terminará con ella en prisión. De hecho, eso solo avivará las llamas del odio en sus seguidores. Y no solo en sus seguidores, ¿verdad? ¿Qué hay de todas sus víctimas?"
'¡Maldición!’.
‘Cattleya tenía razón...’.
Con Verónica en la torre de marfil, su facción no se debilitaría; se fragmentaría.
Los Veronicanos más radicales se volverían abiertamente hostiles y buscarían derrocar a Sylvester.
Los indecisos serían atraídos por Georgine, quien sabría capitalizar ese resentimiento.
Los neutrales, carentes de convicción real, esperarían. Pero incluso ellos podrían inclinarse hacia ella.
Por eso comprendía tan bien la preocupación de Cattleya.
"Ferdinand, mi hermanita tiene razón. La facción de Verónica ya estaba dividida desde mucho antes de que la arrestaran, ¿no es así? ¿Crees que ahora, sin su señora, busquen una nueva? ¿Como, por ejemplo, a Georgine? Porque no creo que se pongan del lado del hermano mayor Sylvester… ¿o sí?", preguntó Rozemyne.
Era la misma duda que yo había planteado innumerables veces a Sylvester.
Sin embargo, él estaba convencido de que todos apoyarían a su heredero, criado por Verónica.
Por ello se negaba a imponerle un castigo mayor: creía que así protegía a su hijo y su futuro como Aub, aun sabiendo que ella había intentado asesinar a toda la familia archiducal.
Y aun así, persistía en protegerla.
"Como sea y sin importar lo que haya hecho, Verónica sigue siendo mi madre. En la torre blanca pasará sus últimos días. Es castigo suficiente", había sentenciado Sylvester, con fastidio, bebiendo vize.
Le aconsejé entonces alinearse con la facción de Florencia, atraer a los Leisegang más moderados y fortalecer nuestros lazos con Dunkelfelger mediante matrimonios y el intercambio de nobles.
ESTÁS LEYENDO
Juego de Shumil gemelos
Fanfiction¿Qué pasaría si Myne tuviera ayuda desde el principio? Si los Dioses le dieran una hermana gemela? Myne podrá ésta vez, salvar el jardín de los Dioses, con la ayuda de su nueva hermana? Podrá Yurgenschmidt sobrevivir a el par de shumil alborotadores...
