Pdv: Heidemarie
Después de que mi Lord nos informara de la misión que los Dioses habían encomendado a mis pequeñas Ladys, se retiró de la habitación oculta para informar a la familia adoptiva sobre lo sucedido con las gemelas, dejándonos a todos sumidos en una profunda conmoción. Me resultó difícil comprender y procesar aquella noticia...
No es que me costara creer que mis hermanitas fueran especiales, ni que estuvieran tan profundamente ligadas a los Dioses. Esa parte era comprensible; incluso tenía sentido, considerando que provenían de otro mundo.
Sin embargo, lo que no lograba asimilar era que se convertirían en candidatas a zent. Portarían el Grutrissheit, aquello que la realeza había buscado con tanta desesperación. Y ellas lo recibirían directamente de manos de los propios Dioses... Todo era tan increíble.
Mi Lord lo tendría difícil en el futuro. Tendría que apoyar a las emisarias de los Dioses. No, todos nosotros, como su familia, tendríamos que apoyarlas. Y yo, en particular, como su erudita principal y futura asistente.
Ahora, más que nunca, debo dar lo mejor de mí y servir apropiadamente a mis Ladys. No fallaré a Lord Ferdinand.
Debíamos comenzar a prepararlo todo para cuando llegara el momento de mudarnos a la Soberanía.
Ahora comprendo todos los movimientos de Lord Ferdinand, pensé mientras cuidaba de mis Ladys sumergidas en la jureve. Su arduo entrenamiento para fortalecerse, la formación de un séquito exclusivo y absolutamente leal a mis Ladys, la estabilización del ducado con tanta premura... Todo ha sido con el objetivo de prepararlo todo para ese momento.
Comprendí muchas cosas, mientras velaba por ellas.
****
Más tarde, mi Lord regresó tras visitar a la familia adoptiva de mis Ladys. Al ver su expresión, notablemente más relajada y de mejor humor, no pude evitar sorprenderme por el cambio.
Al parecer, su visita fue bien... no, más que bien. Diría que logró hacer maravillas con el atormentado corazón de mi Lord.
Pensaba esto mientras Lord Ferdinand revisaba a mis Ladys dormidas en la jureve. Entonces dijo:
"Heidemarie, Eckhart, pueden retirarse a descansar. Los espero temprano por la mañana."
Con esas palabras, dio por concluidas nuestras funciones por el día.
Luego impartió algunas órdenes adicionales a Justus, Brigitte y Damuel para que se turnaran en el cuidado y la protección de mis Ladys. Eckhart y yo no deseábamos abandonar nuestros puestos; queríamos seguir apoyando a mi Lord. Sin embargo, en mi caso, apenas había regresado a casa en estos días y debía ver a mi pequeño Heidgardt.
Por ello, me despedí y regresé a casa junto a Eckhart. Él tampoco mostraba demasiado entusiasmo por retirarse, pero debía obedecer la orden de mi Lord. Además, tampoco había descansado adecuadamente en los últimos días.
Lo mismo podía decirse de mi Lord. Antes de marcharnos de la habitación oculta, escuché a Justus insistirle para que descansara al menos una campanada en la tumbona junto a mis Ladys. Él también necesitaba reposo.
Cuando mi Lord intentó descartar las preocupaciones de Justus, alegando que estaría bien con una poción, Justus lo amenazó con contarles a mis hermanitas, una vez despertaran, que mi Lord había abusado de las pociones y no había dormido correctamente mientras ellas permanecían sumergidas en la Jureve.
Mi Lord hizo una mueca de evidente molestia, pero aceptó a regañadientes.
Vaya... incluso dormidas, mis Ladys cuidan de Lord Ferdinand.
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Juego de Shumil gemelos
Fiksi Penggemar¿Qué pasaría si Myne tuviera ayuda desde el principio? Si los Dioses le dieran una hermana gemela? Myne podrá ésta vez, salvar el jardín de los Dioses, con la ayuda de su nueva hermana? Podrá Yurgenschmidt sobrevivir a el par de shumil alborotadores...
