Capítulo: 1. Un nuevo comienzo

713 61 6
                                        

Pdv: Myne

‘Hace tanto calor. Duele... Quema...’

Al despertar, lo primero que sentí fue el doloroso calor de la fiebre del devorador. En ese momento, me apresuré a comprimir mi maná con total concentración. Luego abrí los ojos para encontrarme con el techo sucio y lleno de hollín que recordaba, la cama dura y áspera, ese olor familiar, la comezón de mi cuerpo sucio y sudoroso; todo era como lo recordaba...

Pero no todo era igual.

Cuando miré a mi lado en la cama, había una niña igual a mí. Me quedé observándola, tratando de aclarar mis ideas y, más importante aún, recordar su nombre…

‘Mmm... ¿cuál era su nombre...?’.

En ese momento, los recuerdos de esta Myne vinieron a mi mente de golpe.

Claro, ya lo recuerdo.

Ella es Katy, mi hermanita gemela.

'¡¡¡Yahoo!!!’

‘No puedo creerlo, esto es mejor de lo que pensaba. Siempre quise tener una hermana gemela, y Katy es tan pequeña y linda. Ufufufuu...'.

Me deslicé como pude en la cama, intentando llegar hasta ella. Yo sabía que estaba luchando contra la fiebre del devorador, pero Katy no sabía comprimir el maná como yo.

‘Tengo que enseñarle a comprimir el maná lo antes posible y debo darme prisa para despertarla antes de que mamá venga’, me dije mientras tocaba su frente caliente por la fiebre.

"Katy, despierta", dije en un susurro, acariciando su rostro sonrojado.

Cuando abrió los ojos, pude ver la confusión, el dolor y el miedo en sus grandes y expresivos ojos dorados, que ahora me miraban fijamente. Entonces tomé su mano para tranquilizarla.

Al ver que tenía su atención, llevé mi dedo índice a mis labios, indicándole que no hiciera ruido. Ella asintió lentamente con la cabeza y luego se llevó la otra mano a la cabeza, haciendo una mueca de dolor. Pero entonces se quedó a medio camino, deteniéndose a mirar su pequeña mano con sorpresa e incredulidad.

"¿Por qué...?", preguntó con una voz un poco ronca, interrumpiéndose al final.

Katy me miró con horror en el rostro, tapando su boca con su pequeña mano. De seguro estaba asustada por el tamaño de sus manos y el sonido de su voz de niña. Comprendo su reacción, ya que yo pasé por lo mismo en la línea temporal anterior.

"Katy, tranquila, todo estará bien. Te lo explicaré todo", dije en un susurro.

Ante mis palabras tranquilizadoras, ella asintió con la cabeza, quitando la mano de su boca. Pero justo en ese momento, mamá entró en la habitación.

"¿Myne, Katy, están despiertas?", preguntó preocupada, acercándose rápidamente a la cama.

"Sí, mamá", respondí.

Ver a mamá Effa me llenó de alegría y nostalgia. Quería saltar a sus brazos y decirle que estaba de vuelta, pero eso sería raro si lo hiciera. En ese momento, mamá extendió la mano y tocó suavemente mi frente para comprobar mi temperatura.

"Parece que te ha bajado la fiebre, Myne, cariño. ¿Cómo te sientes?", preguntó mamá.

“Un poco mejor, mamá. Pero aún me duele la cabeza", respondí.

Luego mamá tocó la frente de mi hermanita y dijo: "Katy, cariño, aún tienes fiebre. Deben descansar un poco más las dos".

Nos indicó mamá mientras nos arropaba con la vieja colcha. Luego salió de la habitación.

Juego de Shumil gemelosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora