Pdv: Ferdinand
"Espera mentor, aún falta lo más importante para que esté por completo terminada tu horquilla". Cattleya dijo esto extendiendo su mano hacia mí, para que le entregara la horquilla. "Si me permites mentor, te enseñaré a encantar un objeto". Ella continuó diciendo con una sonrisa divertida en su rostro.
Yo no quería darle mi valiosa horquilla a mi Diosa traviesa, para que le hiciera alguno de sus locos experimentos, pero mi curiosidad fue mayor, así que se la entregué algo inseguro. Entonces ella la tomó con cuidado y la puso de forma delicada sobre la mesa de trabajo, comenzando con una clase de magia de su mundo anterior.
"Verán, encantar un objeto no es tan diferente de lanzar un encantamiento o hechizo a una persona". Cattleya explicó con entusiasmo, sacando su varita, y apuntando la horquilla con ella continuó diciendo. "Primero debes mover de manera correcta tu varita. Pero eso no es todo, también deben decir las palabras del hechizo de forma exacta, y en completa concentración. Además, tus intenciones deben ser claras y precisas". Y hasta este punto, el procedimiento no era nada nuevo.
"Como en esta ocasión quiero que el objeto detecte solo a las damas que miren con malas intenciones e interés romántico a mi mentor, pues esa será mi intención al encantar el objeto". Ella continuó explicando esto, justo antes de agitar su varita y comenzar a decir el encantamiento.
"Que este objeto detecte a todas las damas que codicien y miren de forma romántica y con malas intenciones a Ferdinand. Y que como castigo les salgan forúnculos en la cara formando la palabra: "Zantze roba novios". ¡"Furnunculus"!". Mi Diosa traviesa finalizó el encantamiento sobre mi horquilla con una enorme sonrisa malvada y traviesa en su rostro. 'Pero, ¿qué fue lo que dijo al final esta tonta?'. Yo me pregunté, mientras ella anunciaba. "Listo mentor, tu amuleto de protección está terminado. Y ahora es un detector de "gatas roba novios". Jejejejee...". Ella no solo les destrozará el rostro, sino que también las humillará públicamente.
"¡¡¡Wooow!!! ¡Hermanita, eso fue increíble! ¿Pero cómo lo probamos?". Mi Diosa bondadosa preguntó a su traviesa gemela, inclinando la cabeza lindamente.
"Eso será muy sencillo hermanita. Yo estaba pensando en probarla en la próxima fiesta del té que organice madre Elvira. Verás, si mi mentor va a buscarnos a la fiesta del té y las damas idiotas lo ven por un momento, sabremos si funciona de manera correcta el detector de gatas, verdad hermanita?". Y así, mis traviesas y posesivas Diosas continuaron con sus planes. 'Al parecer Sylvester tiene razón, y mis Diosas son peor que Ewigeliebe... ¿Estas idiotas están planeando castigar a las damas nobles, solo por mirarme de forma inapropiada?'.
"Si, esa idea se oye bien, cierto Ferdinand?". La más dulce de mis Diosas preguntó con entusiasmo, sin ser consiente de mi oscura satisfacción ante sus posesivas acciones.
"En efecto. Es una muy buena idea mis traviesas Diosas". Yo respondí con una sonrisa de medio lado, mirándolas con diversión, y luego dije la idea que estaba rondando en mi cabeza. "Y con lo que aprendí hoy, podré lanzar encantamientos a los amuletos de protección, que estoy preparando para mis pequeñas prometidas. Mmm... pero, ¿qué encantamiento debería lanzar sobre sus amuletos, podría usar ese mismo hechizo "Furnunculus" o tal vez un "Petrificus Totalum". No, y si mejor uso uno de esos hechizos prohibidos?". Yo pregunté de forma pensativa, dándome golpecitos en las sienes.
"¡Bwugh!". Mi Diosa bondadosa hizo ese tonto sonido de sorpresa, palideciendo un poco ante la idea de que use uno de esos peligrosos hechizos. "E-espera Ferdinand, pero tus amuletos ya son poderosos y muy peligrosos".
"Si mentor, mi hermanita tiene razón. No creo que sea necesario poner encantamientos como este ahora, somos niñas, recuerdas? Pero si quieres hacerlo, pues adelante mentor". Mi Diosa traviesa dijo esto de forma despreocupada, siendo extrañamente ingenua. Y luego tomando entre sus dedos la horquilla continuó diciendo con entusiasmo. "Oye mentor, como tu amuleto está terminado, si quieres, podemos ayudarte a ponerlo en tu cabello?". Ella preguntó esto con descaro, y sin esperar mi respuesta, continuó dando instrucciones a mi sorprendida y avergonzada Diosa bondadosa. "Vamos hermanita, tu trenzas de un lado y yo trenzo del otro. Ven mentor, síguenos".
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Juego de Shumil gemelos
Fanfiction¿Qué pasaría si Myne tuviera ayuda desde el principio? Si los Dioses le dieran una hermana gemela? Myne podrá ésta vez, salvar el jardín de los Dioses, con la ayuda de su nueva hermana? Podrá Yurgenschmidt sobrevivir a el par de shumil alborotadores...
