All yours

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Esa noche te tocaba patrullar en la torre de vigilancia, aunque no era parte de tus planes

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Esa noche te tocaba patrullar en la torre de vigilancia, aunque no era parte de tus planes. Sasha te había rogado que la cubrieras, alegando algo de último minuto, y como siempre, dijiste que sí.

El camino hacia la torre estaba resbaloso, húmedo por días de llovizna. Apenas dabas un par de pasos con cuidado cuando el lodo te traicionó. Caíste de bruces, con las manos llenas de tierra mojada y el pantalón completamente embarrado. Soltaste un gruñido, te levantaste como pudiste y seguiste adelante. Ya estabas ahí, no ibas a regresar.

Subiste los escalones con las botas pesadas y mojadas. Al abrir la puerta de la cabina, no esperabas verlo.

Daryl.

Te mira con el ceño fruncido y un gesto que no sabes si es molestia o sorpresa.

—¿Qué demonios te pasó? —pregunta con su tono ronco de siempre.

—Me caí —respondes, sin ganas de entrar en detalles.

No dice nada. Solo te observa por un segundo más y vuelve a mirar al frente.

Dejas tu mochila sobre la mesa, sacudes un poco tus brazos y sales al balcón. El aire está frío, el cielo aún cubierto de nubes pesadas. Miras al bosque, intentas concentrarte, pero sientes la ropa mojada pegada a la piel.

Unos minutos después, la puerta se abre detrás de ti.

Daryl se acerca, sin decir palabra, y te tiende un pantalón y calcetines limpios. Prendas suyas. Están secas, calientes aún, como si los hubiese traído consigo por si acaso.

—Póntelos —dice. Y con un leve gesto de cabeza te señala la cabina. No espera respuesta y se recarga en el barandal, mirando al bosque.

Tomas las prendas. Le das las gracias en voz baja y entras.

Desabrochas el cinturón, deslizas el pantalón embarrado hacia abajo. Estás de espaldas a la puerta, con la mente concentrada en ponerte el pantalón y los calcetines.

Daryl seguía donde mismo, dándote privacidad, pero sus impulsos fueron más grandes que su autocontrol y sus ojos caen sobre ti, y ve algo que no esperaba.

Justo en la parte baja de tu espalda, delineado con tinta oscura, un tatuaje.

Diminuto y en cursivas.

All yours.

No lo mira dos veces.

El calor sube de golpe por su cuello, se sonroja sin remedio y se gira bruscamente, mirando hacia el bosque como si de pronto todo el maldito mundo dependiera de esa vista.

Tú terminas de cambiarte sin notar nada. Y cuando vuelves a salir, él no dice ni una palabra.

Pero el leve color en sus mejillas... ese no se ha ido.

Imagine how this ends (Daryl Dixon y tu) One Shots. +18Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora