ESPECIAL SAN VALENTIN

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— Ten — tu vista recorre lentamente el cuerpo del hombre hasta llegas a lo que te está extendiendo

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— Ten — tu vista recorre lentamente el cuerpo del hombre hasta llegas a lo que te está extendiendo. Una camiseta de tu banda favorita, Paramore.

— No me jodas — se la quitas y la observas, estaba en buen estado, y aún tenía etiqueta. — Daryl, mierda, ¿dónde lo encontraste? —

Él sonríe desinteresadamente y se encoge de hombros, te levantas de tu litera y le bloqueas el paso, sin dejar que se saliera de tu celda.

— Espera, espera — pones tus manos en su pecho y lo empujas, haciéndolo retroceder hasta que cae sentado en tu cama, y es que él tampoco puso mucho esfuerzo. Te subes arriba de él, aprisionando su cuerpo con tus piernas.

— ¿Qué _______? — sus ojos bajan sin disimulo alguno por el valle de tus senos, ya que solo llevabas una blusa de tirantes sin sostén.

— Te vas todo el día de expedición, llegas, me das esto, ¿y pretendes que no pregunte por qué? — tus manos acarician sus hombros, subiendo y bajando. — Un gesto muy bonito, por cierto —

Daryl se acerca a ti, hundiendo su rostro en tu cuello, dando pequeños besos, olías a coco, y es que él, cada que salía de expedición con su grupo, siempre traía lo que le pedías, además de un día descubrió el jabón con olor a coco y pensó que olería bien en ti, así que ahora todos tus productos eran con olor a coco gracias a él.

Eras como un coco paseando por la prisión, todos sabían que venías aún cuando no cruzabas la puerta, tanto así de llamativa eras.

Daryl besa tu cuello y luego sube a tu mentón, y cuando va a llegar a tu boca te echas hacia atrás, eso no le gusta al hombre pues te toma de la nuca y te acerca a él. Le sonríes juguetona y lames sus labios, haciendo que él frunza su ceño.

— ¿Me dirás? — vuelves a preguntar, Daryl rueda sus ojos, y es que no quería sonar cursi cuando dijera la razón, por lo que niega. Haces como que te vas a levantar y él hace presión en tu cuerpo, haciendo que siguieras sobre él.

— Bien, niña terca — sonríes con victoria y dejas un beso su nariz. — Escuche a unas adolescentes el otro día, estaban haciendo cuentas de fechas, primero pensé que era sobre sus periodos por que se veían realmente muy intrigadas, pensé que alguien estaba embarazada, pero no, querían saber cuando era san... ah... — rasca su cabeza, como si no recordara el nombre. — Ese día cursi, donde se dan cosas cursi, para gente cursi como tu —

— San Valentín— murmuras, sabiendo por donde iba esta conversación, por lo que sonríes y acaricias su mejilla.

— Si, eso, y bueno... resuelta que desde ese día faltaban como cinco días para san Valentín y bueno, por eso esto — voltea su rostro, él está sonrojado, alzas tus cejas y le obligas a verte.

— ¿Por eso me has estado trayendo regalos todos estos días? — Daryl asiente, te mira algo tenso y nervioso.

Y es que no llevaban mucho tiempo juntos, tal vez un par de días luego de llegar a la prisión, luego de que él se fuese con Merle, pero se dio cuenta de que no tenía futuro con él, y que ustedes eran su familia. Que tú eras lo único con quien él realmente quería estar.

Te inclinas para dejarle un beso en sus labios, el cual él acepta gustoso. Su mano acaricia tu espalda hasta bajar a tu trasero y apretarlo, logrando tener un gemido tuyo.

— No no tengo nada para ti... — murmuras en medio del beso.

— No importa, tu eres todo lo que no quiero —

Sonríes, sintiendo tu corazón latir.

— Espera, Daryl — con esfuerzo logras apartarlo de ti, él se echa atrás bufando y sabías el porqué de ello, se sentía duro debajo de ti.

— ¿Qué? —

Te levantas de él, caminas hasta la puerta de tu celda, como estaban en el segundo piso miras a todos lados en busca de intrusos, cierras la puerta y como habías obligado a Daryl a ponerle un cerrojo para poder cerrar la puerta y tener su privacidad, además de que a los barrotes les habías puesto un par de cortinas para que nadie les viese, te giras y le sonríes.

Te acercas a Daryl, y cuando él piensa que te vas a subir sobre él, te arrodillas y haces un chongo flojo.

— ¿Q, qué haces...? —

— Te voy a dar tu obsequio de san Valentín—

Daryl quiere sonreír y decir algo, pero esta tan excitado que solo asiente hipnotizado y se deja que lo lleves a la gloria una vez más.

Imagine how this ends (Daryl Dixon y tu) One Shots. +18Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora