Resaca con culpa

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Daryl se despertó en la habitación de invitados, con la luz filtrándose por las cortinas y una punzada persistente en la sien

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Daryl se despertó en la habitación de invitados, con la luz filtrándose por las cortinas y una punzada persistente en la sien. Todo le daba vueltas. Se sentó lentamente en la cama, frotándose la cara con las manos sucias, el sabor amargo del alcohol todavía en su boca. El aire olía a polvo y remordimiento.

Miró a su alrededor, desorientado, y luego, como un golpe seco en el pecho, le regresó un fragmento de la noche anterior.

Tu voz temblando.

"Estoy embarazada."

Y luego su silencio. Su torpe reacción. Su cobardía, su enojo... y después la botella.

Se recostó otra vez, exhalando con fuerza. La resaca era más emocional que física. No recordaba con precisión lo que dijo, pero recordaba lo que no dijo.

No te abrazó. No te preguntó si estabas bien. No dijo "estoy contigo".

Pasaron unos minutos antes de que se atreviera a levantarse. Caminó hacia la puerta, tambaleándose, y salió al pasillo con pasos lentos, como si cada uno pesara toneladas.

¿Dónde estabas tú ahora?

¿Aún estabas ahí?

¿Lo odiabas?

¿Estabas llorando... o ya te habías rendido?

Daryl tragó saliva, se detuvo frente a tu puerta cerrada, y con la voz ronca, apenas un susurro, dijo.

—¿Puedo entrar? Tenemos que hablar... —

El silencio al otro lado de la puerta fue más brutal que cualquier grito.

Daryl apoyó la frente en la madera, cerrando los ojos, esperando. Pero no hubo respuesta. Solo el murmullo lejano de la casa, como si el mundo contuviera la respiración.

—Sé que fui un imbécil —añadió, más bajo.— No recuerdo todo, pero... recuerdo tu cara. Recuerdo cómo me miraste. Nunca te había visto así. Y... me duele. Me duele más que esta maldita resaca —

Nada.

Entonces, giraste el picaporte desde dentro. La puerta se abrió apenas unos centímetros. Daryl levantó la mirada y te vio ahí, ojeras profundas, la piel pálida, los labios apretados para no llorar de nuevo. Sostenías una taza de té con ambas manos, como si fuera lo único que evitaba que te desmoronaras por completo.

—¿Sabes qué fue lo peor? —dijiste sin rodeos.— No fue que te emborracharas. No fue que te fueras. Fue la forma en que me miraste. Como si te hubiese arruinado la vida —

Daryl sintió que se le partía algo dentro. Dio un paso hacia ti, pero no intentó tocarte.

—No fue eso... Yo... me asusté. No tengo excusas. Solo... mierda, no sé cómo ser esto. Ser padre. No quiero hacer las mismas cagadas que me hicieron a mí, no quiero fallarte. No quiero fallarle a... a él. O a ella —

Tu voz bajó, contenida.

—Entonces deberías haberme abrazado. No dejarme sola e irte a beber —

Un segundo. Dos.

Daryl asintió. Se limpió la cara con la manga sucia de su camisa.

—¿Puedo intentar arreglarlo? No hoy, no con palabras. Solo... quedarme. Y pelear por ustedes. Si me dejas —

Te miró con esa mezcla de miedo y amor brutal, crudo, real. No perfecto. Solo honesto.

¿Le darías esa oportunidad?

Lo miraste en silencio, el corazón golpeando fuerte contra tu pecho. Todavía dolía, pero no tanto como la noche anterior. Verlo ahí, arrepentido, vulnerable, sin esconderse detrás del orgullo, te removía algo profundo.

Sus palabras eran verdad. Temblorosas, rotas, pero reales.

Suspiraste, bajaste la mirada al suelo por un instante y luego volviste a verlo a los ojos.

—Ve a ducharte, Daryl. Apestas a alcohol y a cigarro —

Sus cejas se alzaron un poco, sorprendido. No era un perdón, pero tampoco un rechazo.

Te haces a un lado para que entre a la habitación, no le miras del todo cuando pasa a tu lado.

— ¿Te irás? — pregunta en un murmuro, como perrito que siente que su dueño le abandona.

— Iré contigo —

Él tragó saliva, sin saber qué responder. Pero no hacía falta. Te hiciste a un lado, tomaste su mano con la tuya —seca, cálida, humana— y caminaste junto a él al baño.

No, aún no le perdonabas, pero tampoco querías quedarte sola. Daryl era lo único que conocías y si realmente él se arrepentía...

— No tendremos sexo — le dices, empezando a quitarte la ropa.

— Lo se —

Imagine how this ends (Daryl Dixon y tu) One Shots. +18Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora