Este es el lugar donde Daryl Dixon te huele, te acecha... y te elige.
Él no necesita hablar para hacer que todo tu cuerpo reaccione.
Solo basta una mirada suya, una respiración cercana, una caricia que no llega pero se siente.
Aquí, tú eres la presa...
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La prisión estaba más tranquila esa noche. Afuera, solo se escuchaban los sonidos del viento colándose entre las rejas oxidadas y algún caminante arrastrándose sin rumbo, lejos del perímetro. En la celda que compartías con Daryl, la oscuridad era acogedora, tibia, como si el mundo de afuera no existiera.
Estaban acostados en la litera inferior, uno junto al otro, con las mantas revueltas y las piernas entrelazadas. Habían terminado de cenar hacía un rato —frijoles enlatados y galletas saladas— pero lo que más alimentaba esos días eran las conversaciones a medias, los recuerdos de lo que fueron y de lo que perdieron.
—Cuando era niña —dijiste, con la voz arrastrada por la nostalgia. — Me encantaba ir al cine los domingos. Palomitas con mantequilla, sillones incómodos... Y luego salir y que me diera el sol en la cara. ¿Tú? ¿Qué hacías los domingos? —
Daryl no respondió de inmediato. Te tenía abrazada por la cintura, y apenas murmuró algo contra tu cuello antes de empezar a besarlo con lentitud, como si saboreara la piel en lugar de contestar.
—¿Me estás escuchando siquiera? —preguntaste entre risas, medio empujándolo.
—Mmm. —Hizo un sonido ronco con la garganta, esa mezcla entre gruñido y risa que le salía cuando estaba de buen humor. Pero no se detuvo.
—Daryl Dixon... —dijiste, fingiendo indignación, pero ya te estabas riendo mientras él subía un poco por detrás de tu oreja.
—Sí te estoy escuchando —susurró, al fin. — Pero me gusta más oírte cuando hablas así... bajito, riéndote. Me hace olvidar todo lo que está mal allá afuera —
Te giraste para mirarlo, con la cara a pocos centímetros de la suya. Había algo diferente en su mirada esa noche. No era solo deseo. Era necesidad. Protección. Devoción silenciosa.
—Desde que llegaron los de Woodbury estás más... no sé. ¿Pegado a mí? —
—¿Y eso es malo? —preguntó con las cejas arqueadas, como si dudara de sí mismo por un segundo.
—No. Es solo que... nunca pensé que fueras así. Tan... apegado —
—Antes no tenía a nadie. Ahora sí —
No supiste qué decir. Te quedaste mirándolo, el corazón palpitando con fuerza. Él te acarició el rostro con los nudillos, con esa torpeza suya tan característica, y bajó la vista por un segundo.
— Quiero hacerlo todo contigo. Aunque ya no haya cines. Aunque lo único que tengamos sean frijoles enlatados y noches como esta —
Sonreíste. Lo besaste. Esta vez tú tomaste la iniciativa, y él te recibió con ese calor que parecía surgir de cada centímetro de su piel.
Esa noche, entre sus brazos, entendiste algo: el mundo podía haberse terminado, pero aún quedaba amor.
Y eso era suficiente para seguir.
Adivinen quien anda muy inspirada estos días jajajaja
Perdón por tenerlas un poco abandonadas, solo que estos días mi cabeza anda en todos lados menos en mi paz interior.
¿Ustedes ven The last of us?
Yo ya sabía lo que pasaba, lo jugué y vi videogames muchas veces, pero el trauma volvió a revivir como la primera vez 😭
Espero disfruten estos caps y también los de Negan 🫦
Estoy tratando de subir capítulos algo seguido de mi historia de Dreaming of you, me dio algo así como que un bloqueo, pero les tengo una sorpresa para las que me siguen en esa historia.
Cuando estemos cerca del final, que por cierto, es pronto...
Puede que les guste, o puede que no.
🫣
En fin, cuando estemos cerca del final de mi historia, les daré las noticias.