Clementine era un bien valioso para Nazarick. La guerrera tenía conocimientos en artes marciales, una excelente habilidad de combate para ser humana y usaba armas que no existían en Yggdrasil.
Sus estiletes imbuidos con magia era algo extraño para los seres supremos, y el método para su obtención era un completo misterio, por tanto Clementine se volvió una importante fuente de conocimientos.
Por ello, en lugar de mandarla con Neurotis, o intentar usar magia de lectura de mentes, Momonga y los demás creyeron que pese a que parecía ser una asesina experimentada, sus crimines podían ser perdonados si juraba su lealtad a la tumba, ya que a la larga podria volverse un bien preciado.
Pero claro de pedirle que se arrodillara ante personas que la habían golpeado y encerrado no era una buena idea, por tanto, se decidió que le darían incentivos para hacerlo.
El plan de los supremos consista en crearle un síndrome de Estocolmo. La harían amar a su captor, la harían amar la comida que le llegaba así como los breves momentos de libertad que le daban dentro del piso de los hermanos elfos.
Pero quizás lo que no sabían, era que su plan tendría existo... por un error.
La primera encargada para conquistar a Clementine fue Yuri, pero ella ya formaba parte del equipo de Momonga. La segunda opción fue la propia Albedo, pero ella ya estaba muy ocupada con los asuntos relacionados a la tumba.
Se pensó en Mare, en Aura, incluso se planteó usar a la propia Shalltear, pero todas esas opciones parecían ser malas, pues Clementine no parecía compatible con sus personalidades y los guardianes tenían cosas más importantes que hacer que tratar a una humana.
Al final Momonga considero a la persona menos expresiva y amenazadora de Nazarick.
Cz, tenía la apariencia de una jovencita pura e inocente, no tenía ese odio a hacia los humanos que todos en Nazarick parecían tener, y sobre todo, dado que no expresaba sus emociones, Momonga confiaba en que Clementine comenzase a buscar entonces a Gazef o a los propios guardianes Aura y Mare para tener una conversación normal que por supuesto Cz no podía dar.
Pero Momonga no conocía algo de Clementine.
Era una sociópata, una antipática, egocéntrica... y antisocial.
Las forma de hablar de Clementine, sus constantes insultos y aires de superioridad la hacían alguien poco menos que irritante. El propio Gazef se sentía más cómodo con los monstruos de la tumba que odiaban a los humanos que con la propia Clementine.
El rostro inexpresivo y su personalidad introvertida, hicieron que Clementine se sintiera cómoda, pues incluso cuando decía cosas que podrían incomodar y ofender a alguien más, a Cz... no le importaban, y siendo sinceros, la mitad del tiempo no entendía a Clementine.
El día de hoy, dado que la asesina había recibido un permiso especial, se le permitió caminar cerca del lago de este piso.
Clementine creyó que esta salida podía significarle una oportunidad de escape, o incluso podía darle información de donde estaba...
Pero la mujer no podía reconocer el paisaje, es mas, no podía recordar que se hablase de un lugar tan hermoso como este. El sol brillaba con intensidad pero lastimaba la piel pálida de Clementine. El lago era puro y cristalino, tan grande que reflejaba con nitidez el cielo sobre el.
Los arboles desprendían un aroma relajante y el viento acariciaba la piel con delicadeza. Clementine, a la orilla del lago se dejó caer sobre los pastizales verdes tan suaves como la cama de su celda, y se sorprendió al ver que en este suelo no había una sola piedra que lastimase su cuerpo cuando se dejo caer.
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Overlord: Trinidad Caps 1-170
FantasíaGrandes calamidades han arriban al nuevo mundo. Un overlord gobernante de una tumba llena de poderosos monstruos llega a una tierra que no podrá plantarle cara, pero diferente a la historia original, esta vez llegara también acompañado por un camp...