La primera dinámica puso a prueba su capacidad para captar detalles; la segunda, les restregó en la cara el nombre de los involucrados. Por si aún les quedaba alguna duda, la dinámica sorpresa del elevador terminó de poner el clavo en el ataúd. Entonces, si su elección definiría la siguiente ronda de dinámicas
— Limítense a seguir las instrucciones — declaró el conejito de moño rojo desde la pantalla de la computadora.
— ¿Qué les cuesta confirmar para qué estamos haciendo esto? — se quejó Lugh, dejando caer una mano pesadamente sobre la pantalla.
La nariz del conejito de bombón se arrugó con disgusto. Apartó el rostro con desdén y la transmisión se cortó.
— ¿Esto es a lo que llaman "secreto a voces"? — murmuró Mabel en broma. Sabían que era una cita, una cita con tintes románticos, no una reunión de amigos, ¿por qué no llamar las cosas como son?
— Bien — Grettel se cruzó de brazos, una pierna moviéndose con ansiedad —. Supongamos que Mabel tiene razón. En ese caso, ¿cuál elegimos?
— En las primeras citas se suele ir por un café o a comer, ¿no es obvio? — dijo Lugh, levantando la carpeta "A" para enseñarla.
— ¿Cuántos años tienes, viejo? — Grettel le frunció el ceño —. Además, ¿cómo se te ocurre pensar en darle cafeína a ese...
La tensión en el ambiente se disparó de golpe. Sentían el peligro, pero no lograban ubicar su origen. Mabel alzó la vista, buscando en el techo alguna señal de un arma apuntando a la niña, sin encontrar nada.
— ... niño hiperactivo — terminó diciendo Grettel, cerrando los ojos, aterrada.
Un par de segundos después, se animó a abrir uno, miró a su alrededor con precaución y suspiró al ver que todo seguía en orden y la sensación de peligro se disipó en la nada.
— Solo digo —continuó apresuradamente para cambiar de tema —, tiene demasiada energía. En el parque de atracciones hay comida y juegos para entretenerse.
Para sorpresa de todos, fue Xander quien objetó:
— Entonces parecerá una cita — afirmó, ignorando sus expresiones atónitas —. Nova Brava ha dejado claro en repetidas ocasiones que no le gusta Nemo Nimbo. Si aparecen solos en el parque, se enojará, y si van con más jugadores, se desquitará con ellos. Además, las atracciones y molestar a Ánima Lament serán una distracción constante. Si van a forzar una cita romántica, al menos debe ser en una actividad donde solo estén ellos dos, o Nemo Nimbo podría sentirse ignorado.
Y entonces, el mimo será quien se enoje. Aunque muchos sentían curiosidad por él, nadie quería ser responsable de su malestar. Al menos a Brava podías golpearlo de regreso, pero ¿a Nimbo? ¡Era una paliza unilateral!
— Te lo dije — Lugh alzó la barbilla, mirando a Grettel con arrogancia.
— El Hongo Venenoso tampoco es una buena opción — lo interrumpió Xander, desinflando su orgullo.
— ¿Por qué?
— Es demasiado parecido a una cita.
— ¡Tonterías! Todos necesitamos comer — Lugh volvió a abrir la carpeta con la foto del restaurante para que todos vieran los grupos reunidos, charlando sentados en las mesas —. Amigos y familiares van a restaurantes, incluso si van ellos dos, ¡nadie pensará que es una cita! Todos saben lo mal que se llevan.
— Sí — asintió Xander —, y por eso llamarían más la atención. Podrían observarlos fijamente todo el tiempo o, por el contrario, salir corriendo del restaurante. Cualquiera de las dos enojará a Brava.
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Rever Arcade
AventureMabel quería dinero, una casa propia y felicidad. Aceptó entrar al mundo de juegos de Rever Arcade para buscar al hermano perdido de alguien, con la promesa de volverse ridículamente rica al terminar. Sin embargo, no esperaba acabar siendo dueña de...
