En el corazón — • 💙 OneShot Karamatsu 💙 • —Había pasado un largo rato desde que nos encontrábamos escondidos en aquella pequeña habitación a prueba de sonidos. Era necesaria construirla considerando nuestra situación actual. El olor a sangre seca inundaba el cuarto, no era muy grande pero tampoco se consideraba pequeño. El silencio era sofocante. No era un silencio incómodo, era más bien el hecho de la situación, era más bien tenso y estresante.
—¿Crees que esto funcione? —Mi cuerpo temblaba. Temía, no por mi, si no por nuestro destino juntos. No quería perderlo, necesitaba seguir con él. Era mi vida entera después de todo.
—Es la única manera de ser libres —Él también estaba asustado. El agarre de su mano me lo confirmaba junto con esa mirada llena de temor—. Sabes que te amo, ¿verdad?
—No me digas eso, no con ese tono y en esta situación —Reí brevemente. Mi corazón estaba latiendo con fuerza—. ¿Vas a morir?
—¡No, yo no...! —Trató de contrarrestarme, sin embargo, su voz pareció flaquear a media objeción. No me gustaba ver esa confusión en su rostro, esa indecisión por el futuro.
—¿Estás seguro? —Corté su palabrería sin siquiera dudarlo. Estaba siendo grosera, pero no podía evitar, la situación era muy estresante. Lo observé fijamente–. ¿Podrías prometérmelo mientras me ves a los ojos?
—No... —Susurró con un tono seco. Era natural, esta situación era el peor escenario que pudiésemos imaginar. Estar tan cerca de la libertad y ahora estar acorralados como ratas, era de lo peor.
—Estamos tan cerca, yo no quiero perderte... no de nuevo —La policía estaba esperando nuestro ataque. En cualquier momento acabaría con nosotros, hicimos cosas correctas del modo incorrecto, era hora de nuestro castigo, pero aún así, no lo deseaba.
Esto no debía terminar así.
—Es por nuestro bien —Lo vi levantarse con determinación. Le rogaba quedarse. Mi expresión facial lo decía todo—. Volveré a tus brazos amor, seremos libres de todo este sufrimiento...
—No puedes prometerlo —Gruñí frustrada. Decidí levantarme y estar a su lado—. No puedes dejarnos, ni a mi ni tus hermanos, no puedes sacrificar todo por...
—¡Hey! —Me quede en completo silencio. Nunca me había interrumpido de esa manera—. Esta es mi decisión, lo haré por la gente que amo y prometo volver, es la misión que me he propuesto —Se miraba demasiado seguro.
Mi decisión es apoyarte o morir a tu lado —No me quedaría de brazos cruzados—. Nunca me voy a separar ni abandonar a la persona que amo, no puedo hacerlo —Estaba comenzando a tener ansiedad. No era momento para esto y lo sabía.
—Lo siento amor —No tuve tiempo a reaccionar al ver mi mundo correr a un paso más lento. Estaba cayendo al suelo y ni siquiera fui consciente de como—. Esta decisión suicida la hago para salvar a quienes amo...
—No... —Susurré ya en el suelo. Mis piernas no reaccionaban y mi labio no paraba de temblar. No podía mover mi cuerpo.
—Te amo, a ti y nuestra futura princesa... —Esa sonrisa. Dolía mucho.
El sonido de la puerta cerrarse fue suficiente para hacerme reaccionar.
—¡No! —Grité levantándome al instante. Me arrojé a la puerta una y otra vez sin importante el dolor caliente que comenzaba a recorrer todo mi brazo. No me importaba lastimarme, no me importaba nada, solo quería estar con él—. ¡Espera! ¡Puedo ayudar! ¡De verdad, yo puedo...! ¡Karamatsu!
Mi pecho ardía. La sensación de ansiedad y claustrofobia comenzaba a ser cada vez más y más fuerte. El miedo me mantenía fuera de si, no lograba sentir más que la angustia. Mi cuerpo temblaba, temía por todo, la desesperación comenzaba a dominarme. Necesitaba ir, yo necesitaba...
—No me dejes —Mi voz estaba ronca y mi garganta dolía. Rascaba la puerta con mis uñas, mis manos estaban sumamente heridas pero no me interesaba. Solo quería salir de ahí—. Si tan solo no nos hubiésemos revelado...
La situación era todo una horrible y estúpida historia fantasiosa que jamás sucedería, a menos que se tuviese mala suerte como nosotros. Karamatsu Matsuno, era mi compañero de clases, mejor amigo y futuro colega, así como extra mi novio. Él es mi todo, mi razón de ser y mi motivación para ser una mejor persona, aquella motivación que necesitaba para pensar en mi futuro.
Todo era bueno, hasta que los recursos que suministraban al país comenzaron a decaer, cada vez había más escasez y la desesperación comenzaba a incrementar. Todos temíamos y la falta de respuesta por parte del gobierno no nos dejaba pensar con claridad.
Karamatsu había perdido su empleo por falta de dinero hacia los empleados y yo ni siquiera había logrado conseguir un puesto decente. La situación iba cada vez peor, no sabíamos que hacer. Hubo un momento donde nada importaba más que el amor entre él y yo. Grave error del cual nos dimos cuenta meses después.
Estaba embarazada.
¿Qué sucedió? Decidimos tenerlo, era nuestro hijo a fin de cuentas, pero esto no podía seguir así. El gobierno era un gran hijo de puta. Ellos gozaban de los privilegios sin importar sacrificar a su pueblo, a su gente y fieles seguidores. Hay fue cuando la operación Matsuno comenzó a llevarse acabo.
Todos tomamos una estúpida y desesperada decisión. Robar un banco. Lo se, pero necesitábamos el dinero, toda la familia escaparía de este lugar para siempre. Seriamos libre de esa prisión. Karamatsu, su familia y nuestro futuro bebé. Claro, a pesar de ser nuestro primer robo lo hicimos bien, claro, antes de que todo se fuera al carajo.
No esperábamos que todo saliese tan mal. Ahora yo estaba sola, llorando y con mi cuerpo adolorido. Estaba por perder la consciencia, no podía perderlo. Necesitaba verlo una vez más. Mi respirar era cada vez más pesado. Me desmayaría en cualquier momento. Estaba perdida.
—¡Hey! —Levanté la mirada con dificultad. La puerta estaba abierta, los balazos no eran audibles—. Estás aquí...
—Karamatsu, volviste... —Al menos podría descansar sabiendo que Karamatsu había vuelto. Había cumplido su promesa por mi y los demás—. No me abandonaste...
—Yo no... —Parpadee confusa. Cada vez era más difícil mantenerme consciente. Jadee llena de gusto al sentir su mano acariciando mi mejilla—. He vuelto, my princess~
—Te amo... —Susurré dejándome llevar de una buena vez. Mi cuerpo dejo de luchar y finalmente estaba dispuesta a descansar. Su sonrisa y expresiones cansadas fue lo único que logré vislumbrar. No entendía el porque, no en ese momento. Sin embargo, lo supe con el tiempo.
A pesar de que la misión fue un éxito, que logramos irnos de este país sin ser capturados, Karamatsu estaba muerto, no había cumplido su promesa y nunca estaríamos juntos.
La muerte de Kamatsu había sido una bala en mi corazón. Ahora sobrevivía por mi hijo, pero yo lo sabía perfectamente, estaba muerta en vida.
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Aquí un nuevo oneshot pero con el Karabb morido :'u
Una queriendo tener weas shidas pero namas no salen :'uMuchos thenkyus por seguir apoyando estos oneshots, como los adoro💙
Tengan bonito día c:
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Tiempo junto a los Matsuno (Matsunos x Reader)
FanfictionSerie de mini oneshots sin orden realmente :u -Derecho al cread@r del dibujo-