Mira, eres un lindo gatito y te juro que me encantaría quedarme contigo... ¡Pero mi madre odia los gatos! -Le grito ya harta al tener a ese chico mitad gato detrás de mi, solo por haberle dado mi desayuno.
¿Historia corta? Estaba con mis amigas en la parte trasera del colegio disfrutando nuestro almuerzo, mire a ese chico el cual se miraba algo hambriento, ¿Por qué lo se? Porque no dejaba lamber sus labios mientras miraba mi comida, así que como buena persona decidí acercarme y darle parte de mi almuerzo, al principio se negó claro, pero terminó aceptando pero luego al ver que tenía más hambre decidí darle todo, al regresar con mis amigas me alimente de sus almuerzos y olvide todo el asunto al entrar a clases. El cual recordé al tener a este chico siguiéndome a todos lados. Claro que me emocione al saber que era un chico mitad gato, algo no muy común y que si fuese por mi me lo quedaría.
Pero mi madre, inclusive toda mi familia. Odia a los gatos.
No doy mucho problema, en realidad no hago gran cosa -Dice con tono despreocupado ignorando la mueca de desesperación que estoy segura que esta en mi rostro.
Si tuviese casa propia te cuidaría, pero en serio no puedo -Digo en tono rendida. Realmente no me agrada el hecho de no cuidarlo. ¿Cuántas veces en la vida te encontraras a un chico mitad gato? Esto es jodidamente extraño y eso es lo que me encanta.
¿Puedo esconderme en tu habitación? -Vuelve a intentarlo mientras tomaba tímidamente mi muñeca. Suspiré rendida intentando no caer ante sus tiernos encantos.
Comparto habitación con mi hermano mayor, realmente no puedo tenerte -Acaricie su cabello y orejas, enterneciéndome al oír unos leves ronroneos. Al ya conseguir suficientes mimos se aleja de mi desviando la mirada incómodo, reí ante su acción- Pero puedo ayudarte a buscar donde puedas quedarte, ¿Te gustaría?
Si~ -Juro que vi un brillo nacer en sus ojos ante la emoción (aunque poco notoria) en sus acciones. Lo tome ahora yo de la muñeca y lo guíe al parque que se encontraba cerca de nosotros- ¿El parque? No es agradable cuando los niños pequeños vienen a jugar contigo, créeme -Dice en un tono receloso.
No te quejes, aunque den problemas admite que es lindo estar alrededor de ellos -Le intento ver el lado positivo, mientras lo seguía guiando hacia la parte un poco más alejada de las personas, llegando al árbol que tanto quería encontrar- ¡Aquí~! -Exclame emocionada y ansiosa. Llevaba mucho tiempo de no venir.
¿Este árbol? -Lo mira de forma incrédula por unos momentos para luego restarle importancia, separándose de mi para luego hacer ademán de acomodarse en la rama más cercana. La cual era muy gruesa por cierto- Dormiré un tiempo, ya puedes irte~
No seas grosero -Le espete obligándolo a pararse de nuevo provocando que se desequilibrara un poco- Hay una casita arriba de nosotros, es perfecta ya que al ser tapada por las hojas, no es muy visible -Le explique mientras señalaba hacia donde se supone estaba la casa, el ni siquiera dudo en mi palabra y salió disparado hacia ella. Bufe divertida antes de seguirlo.
Es muy linda -Susurro "para si mismo" viendo aquella casa del árbol, en la cual vivi la mayor parte de mi infancia. Sonreí nostálgicamente soltando un inconsciente suspiro- ¿Cómo sabias de ella?
Era mía, pero llevo mucho tiempo sin venir aquí así que es toda tuya -Le sonreí aún sin entrar a la casa, realmente me encontraba sentada en una rama que estaba frente a la entrada de la casita, miraba perfectamente al chico gato desde este ángulo.
Gracias -Dijo con su tono apagado, pero juro que sus ojos se encuentran llorosos así como sus orejas y cola están hacia abajo. Muero de ternura. Pero antes de poder decir palabra alguna el tono de llamada de mi celular interrumpe el momento.
En un momento voy, te quiero mamá -Susurré colgando la llamada, lo mire de nuevo esta vez algo desanimada. Me divertía estar aquí- Mamá quiere que valla a casa y la comprendo, ya es algo tarde -Mire hacia el cielo pudiendo darme cuenta de los colores rojizos que iba tornándose.
Te acompaño a casa -Dijo de forma inmediata parándose de aquella suave alfombra acolchonada que estaba aún como la recordaba. Más sucia que antes, pero aún permanecía en buenas condiciones.
No es mucho lo que debo caminar -Intente negarme más al ver que no iba a cambiar de opinión. Me resigne, y baje con cuidado para luego aventarme cayendo de pie, aunque con un pequeño temblor en mis piernas, creo que debí haber bajado un poco más antes de lanzarme pero no importa.
Caminamos en silencio, escuchando como las risas de los niños iban desapareciendo, para dejar solamente el de nuestras pisadas. Sin darme cuenta ya me encontraba frente a mi casa, voltee hacia atrás viéndolo fijamente.
Nos vemos luego eh... -Hasta ahora recordaba el hecho de no haberle preguntado su nombre, parece ser que soy algo despistada. "Algo" es poco a comparación.
Ichimatsu -Baja un poco la cabeza al decirlo para luego verme fijamente. Sin decir nada se acerca acomodando su cabeza entre mi pecho y barbilla. Le di unos pequeños mimos- Nos vemos luego Ichi, ______ se despide~ -Le dije en su oreja, riendo al ver como esta se movía ante el sonido. Me despedí para luego acercarme a la puerta viendo como el se iba a una gran velocidad.
Reí con el corazón latiendo con rapidez, sin más entre a mi hogar dándome cuenta de la mirada que me mandaba mi madre desde la cocina. Estaba jodida y eso estaba claro. Pero había valido completamente la pena.
-/ >u< -/
Digan, ¿Por qué siempre publico tarde? :'v
Como sea, buenas madrugadas/días :^)
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Tiempo junto a los Matsuno (Matsunos x Reader)
Fiksi PenggemarSerie de mini oneshots sin orden realmente :u -Derecho al cread@r del dibujo-