EL DÍA DEL APOCALIPSIS
[AÑO 2016]
Ese lunes de madrugada, Brie despertó en medio de un fuerte dolor de cuello, eran como leves pinchazos que atravesaban cada músculo de un extremo a otro. Se llevó ambas manos hacia su extremidad, cerrando los ojos con fuerza intentando soportar el dolor que no la dejaba pensar con claridad. Sus padres todavía estaban en casa, al parecer, habían cambiado de horario. Lexie se asomó a través de la puerta de su habitación, mirándola.
—¿Estás bien? —preguntó su madre—.
—Tortícolis por lo visto...
—Vas a llegar tarde a clase. Vístete y vete.
Brie no dijo nada, salió de su cama veloz al ver la hora que marcaba su reloj y obedeció a su madre. No le daba tiempo a desayunar, así que prefirió tomar algo dulce por el camino acompañado de un zumo de naranja. Chandler y Lexie estaban sentados alrededor de la mesa de la cocina, comiendo con toda la tranquilidad del mundo, mirando ambos a la pequeña de la casa. Brie tomó un enorme bocado de su napolitana y luego fijó su atención a sus padres.
—¿Pasa algo? —preguntó Brie al sentirse tan observada—.
—¿Te intimidamos? —le preguntó Chandler sonriendo—.
—Pues ya ves...
La chica fue a salir por la puerta cuando la voz de su padre llamándola interrumpió sus pasos, volviendo a asomarse a la cocina.
—Ten cuidado, ¿de acuerdo? —dijo él—.
—¿Qué podría pasarme?.
Chandler asintió y después Brie salió por la puerta de casa para ir al instituto a toda velocidad. No quería llegar tarde como el primer día de clase donde pasó una vergüenza terrible. Unos metros antes de llegar a la Universidad, vio demasiado movimiento, apenas podía ver con claridad qué estaba sucediendo hasta que vio casi todo el edificio rodeado de militares. Brie tuvo un presentimiento malo, como si hubiera pasado algo otra vez dentro del recinto. Se reunió con Paul junto a la puerta, mirando juntos a los militares entrando y saliendo de la Universidad.
—¿Qué pasa? —preguntó Brie—.
—Dicen que estamos en alerta por atentados terroristas —respondió Paul—.
—No por favor... Otra vez no.
—Tranquila, están revisando que todo está en orden.
Brie no dejaba de observar el entorno, el día estaba siendo raro desde el primer momento en que abrió los ojos y sintió ese dolor en el cuello que poco a poco iba cesando.
—Oye y... ¿el tipo ese que te perseguía?.
—¿Celoso?.
—Tal vez un poco.
Brie rió y negó con la cabeza antes de responder en serio, sin bromas.
—Se largó en cuanto me di cuenta, pero no conseguí verle la cara.
—Voy a tener que disfrazarme de superhéroe para que no se acerque ningún loco a ti.
—No, los trajes ajustados no te quedan bien, lo siento.
—¿Conque no me quedan bien...?
Brie negó con la cabeza mirándole, Paul comenzó a hacerle cosquillas por el cuello con los dedos y ella se apartó entre risas.
—No seas bobo, a ti todo te queda bien.
Ella empezó a caminar por delante de él, luego se dio la vuelta mordiéndose el labio inferior de forma divertida antes de añadir:
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INMUNIDAD.
Mystery / Thriller< El mundo ha sido cautivo por un virus letal que convierte a las personas en muertos vivientes y, un poderoso científico, es el causante de tal atrocidad, creyendo que nadie es capaz de detener su horrible plan de destruir la humanidad, pero no...
