De camino a Cora, Brie volvió a sentir esa sensación de caminantes cerca, como aquella vez en esa vieja comisaría donde sentía que había muchos en alguna parte. Ella se paró en seco y Dexter a su lado.
—Estamos cerca, pero no estamos solos. Iremos con cuidado —dijo Brie—.
Ni le replicó, él le hizo caso aunque no hubiera escuchado nada extraño todavía salvo la corriente fluida del río que se encontraba allí mismo a tan sólo unos pasos más. Brie y Dexter llegaron a la parte del río escondiéndose de arbusto en arbusto sin hacer ruido. Ambos vieron la zona rodeada, infestada de esas cosas y un árbol donde Cora, se aferraba a una rama en mal estado mientras intentaban alcanzarla mirándola y alzando las manos arriba. La intención de Brie era llegar hasta ese árbol, escalarlo y sujetar a Cora antes de que cayera al río por donde algunos infectados seguían cruzando y otros se los llevaba la corriente.
—Debo llegar hasta ella —susurró Brie—.
—¿Estás loca? ¿Y cómo pretendes hacerlo?.
—Con tu ayuda.
Ambos se miraron, jamás hubiera creído pedirle ayuda, pero en ese instante la necesitaba, debía rescatar a Cora a como diera lugar.
—¿Cómo? —le preguntó Dexter—.
—Debes desviar a los que puedas por este camino.
—Igual no lo consigues, lo sabes ¿no?.
—Se lo debo. Mi vida no vale mucho como habrás visto. Prefiero perderla si consigo salvar la suya. Además, así te librarás de mí.
—Nada me haría más ilusión.
Guardaron silencio, cualquiera podría decir que estaban bromeando, pero no eran dos personas que estuvieran charlando constantemente entre bromas, sino dos personas que siempre se habían sido sinceros aunque sólo fuera en el sentido negativo. Brie se retiró del lugar por el que Dexter debía desviar a los que estaban allí, escondiéndose detrás de la copa de un árbol. Cuando estuvo lista, se lo indicó con un pequeño movimiento de cabeza y Dexter salió de su escondite haciendo ruido, captando así, la atención de la mitad de los infectados que ahora iban tras él.
La rubia asomó la cabeza, supuso que podría abrirse el espacio necesario para llegar hasta el árbol y salvar a Cora, así que salió también de su escondite empuñando ambas hachas, corriendo más rápida que el viento hacia una posible muerte segura como una kamikaze chalada que comenzó a cortar cabezas hasta que, de un salto, se posó sobre la corteza del árbol, guardando las armas en la espalda antes de que sus manos se agarraran a la primera rama y se impulsara hacia arriba donde los infectados no pudieron ni agarrarla por las piernas. Con mucho cuidado, se fue arrastrando hacia Cora, que estaba como un koala agarrada a esa rama que tanto crujía conforme Brie se acercaba. Logró ayudarla a incorporarse, debían volver atrás juntas si querían sobrevivir, pero entonces, cuando Brie se movió apenas un milímetro, la rama se separó del árbol y ella cogió a la pequeña antes de perderla por culpa de las corrientes. Juntas cayeron al agua, arrastradas por la furia de la susodicha que, esa tarde, no tenía piedad ni por vivos ni por muertos. Era inútil intentar golpear a los caminantes que se iban acercando, la fuerza de las corrientes impedía con soltura la movilidad, por lo que Brie buscó una de sus pistolas para poder disparar a todo el que intentaba comérselas con vida. Ni por un segundo, se le pasó soltar a la niña, ya que estaba dispuesta a protegerla hasta ponerla a salvo sin saber cómo ni de qué manera todavía. Por suerte, el sonido de la pistola al ser disparada, pudo orientar a Dexter para correr al lado de la orilla, adelantándose a ellas a gran velocidad hasta colocarse a un lado, extendiendo la mano mientras las esperaba. Brie intentó nadar hacia la orilla derecha para entregarle a Cora, pero por extraño que pareciera, no tenía intención de dejar morir a Brie. Justo cuando Dexter había apresado a la pequeña, hizo un esfuerzo en ayudar a Brie, pero no le dio tiempo ni siquiera a rozar su mano; su cuerpo fue arrastrado con más fuerza todavía hasta que vio que logró agarrarse a una roca muy próxima a la orilla contraria, a unos metros de distancia de Dexter y Cora. Con cuidado, fue nadando hacia esa orilla, apoyando las manos sobre la tierra seca que se humedecía bajo su piel, arrastrándose hacia adelante hasta que consiguió ponerse a salvo. Todo parecía estar bien hasta que, sin tan siquiera darse cuenta, un infectado la sorprendió de frente saliendo de entre unos matorrales haciéndola caer nuevamente al agua junto al infectado. Dexter la perdió de vista, dándola por muerta definitivamente al pensar que pudo ser mordida. Se pausó uno segundos, intentando asimilar que no había podido ayudarla, pero luego cogió a Cora en brazos y marchó con ella a Sheller sana y salva. Fueron varios minutos hasta llegar a las puertas de la comunidad donde los demás acababan de llegar hacía apenas un par de minutos con las manos vacías. Todos se acercaron corriendo, Cora abrazó a su madre con fuerza y Claire le dio las gracias, pero Dexter dijo que él no las merecía, sino Brie. Al nombrarla con su nombre falso, la recordaron, recordaron su ausencia por una vez, aunque Jacob ya la había echado de menos en cuanto no la vio.
—¿Dónde está ella? —preguntó el pelirrojo, algo confuso—.
—Posiblemente muerta —respondió Dexter—.
Una leve voz apagándose por momentos, interrumpió la velada y el reencuentro familiar; Brie había entrado a rastras por el mismo agujero que Cora se encargó de hacer bajo las murallas, era más fácil así. Casi estaba cayendo al suelo. Estaba mojada de pies a cabeza con una brecha en la cabeza y una herida bastante abierta por la zona del costado que perdía demasiada sangre. La rubia había logrado deshacerse de su putrefacto rival, golpeándose la cabeza con violencia con el fondo tras la caída, rasgándose el costado por culpa de una lluvia de rocas ancladas con las que no dejaba de chocar hasta que consiguió agarrarse a una fuerte rama de un árbol que le sirvió como cuerda para salir de allí.
—Ya quisieras tú verme muerta —atinó a decir Brie, con ambas manos haciendo presión sobre su herida—.
Jacob y James fueron los que se acercaron a ella paraintentar ayudarla, pero Brie cerró los ojos repentinamente perdiendo elequilibrio en los brazos de James. Corriendo, la llevaron al pabellón deenfermería, depositando su cuerpo sobre una camilla blanda, igual que la de loshospitales. A pesar de que escaseaban con respecto a medicinas, aún tenían losrecursos suficientes para intentar salvar la vida de Brie. Todo quedó en manosde la única doctora, de Claire para ser exactos. Comprobó que la herida delcostado no fuera una mordedura, después sedó a la chica con un pinchazo deanestesia, poniéndole suero también, un suero que estaba colgado de un simpleperchero porque no podían aspirar a más. Brie se hallaba sobre la camilla, enpantalones y sin camiseta para que Claire pudiera hacer su trabajo. A pesar deque la nueva no era del agrado de nadie, no tenía intención de dejarla morirtras haber recuperado a Cora tal y como prometió. Jacob estaba presente, perole pidió abandonar la sala y esperar fuera hasta que hubiera terminado laoperación de urgencia.
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INMUNIDAD.
Mystery / Thriller< El mundo ha sido cautivo por un virus letal que convierte a las personas en muertos vivientes y, un poderoso científico, es el causante de tal atrocidad, creyendo que nadie es capaz de detener su horrible plan de destruir la humanidad, pero no...
